¿Alguna vez has pensado en ser doula?

 Si sientes el impulso de SER DOULA te va a gustar leer esta entrevista que me hizo Aguamarina para su blog «De mi casa al mundo» en Octubre de 2015, la transcribo íntegra ya que me encanta como quedó y, además, es totalmente vigente porque el equipo Doulas mam estamos preparando la próxima

 

Aquí están las palabras y las preguntas de Aguamarina, junto a mis propias reflexiones sobre la profesión de doula y lo que significa para mí:

 

Mar Brunet, Mikel y Llucia

 Cuando me convertí en madre no tuve una doula a mi lado. Si apenas conocía lo que era, pero cuánto la necesitaba.

Y más tarde, a medida que mi proceso como madre iba profundizando, e iba despertando hacia la consciencia, tuve la certeza de que nunca, ninguna mujer que se convierte en madre debería sentirse tan poco acompañada, sin apoyo, como yo me sentí.

Ese fue el auténtico motor que me llevó a crear Mamamorfosis, que al fin y al cabo no deja de ser una especie de mini-doula virtual; la voz de 200 madres que acompañan emocionalmente a cualquier mujer que lo lea, ¿pero es suficiente?Creo que no, necesitamos más doulas presenciales.

Estos días estoy sintiendo una llamada, estoy planteándome formarme para ser doula pero ¿por qué?, ¿qué lleva a una mujer a ser doula?, ¿cómo es la preparación?, ¿sabré ayudar y acompañar a otras mamás?, ¿cómo se hace eso?, ¿me servirá para mi propia maternidad?, ¿me podré ganar la vida con ello?, ¿no deberíamos todas las madres formarnos para saber acompañarnos?…

Son muchas las preguntas y cuestionamientos, y ha sido una cara de la Luna, Llucía Mir, mamá consciente y doula de referencia en Mallorca, quien me ha echado una mano aportando su mirada y su experiencia. 

Doulas Mallorca

Gracias a Llucia (la primera de la izquierda), que junto a su equipo de Doulas Mam Mallorca (Cristina Seguí y Magda Rodríguez) trabaja desde hace años en el arte de acompañar, he podido dar respuesta a los grandes interrogantes que me planteaba:

¿Qué es una doula?

La DOULA es una persona con experiencia y formación en los diferentes procesos maternales, que acompaña a las familias con apoyo emocional continuo durante cualquier etapa de la maternidad.

Con su presencia, escucha y disponibilidad favorece un espacio en el que las parejas pueden expresar y desarrollar su propio camino de paternidad/maternidad.

La doula es escogida porque transmite tranquilidad y confianza a través de sus cualidades como persona, más allá de lo que sabe o de lo que hace.

Las doulas tienen una larga tradición en muchos países, en algunos de ellos las doulas están integradas en los servicios a la maternidad del Estado.

Cada vez más familias solicitan sus servicios porque son conscientes de la importancia del acompañamiento emocional continuo para tener una experiencia de maternidad más positiva y fluida.

¿Qué hace una doula?

FUNCIONES DE UNA DOULA

El trabajo de la doula es dar apoyo y acompañamiento continuo, en aquellas etapas de la maternidad donde se la solicite. Ofrece un espacio de reflexión donde las parejas exploran lo que para ellos es importante.

Durante el EMBARAZO

Puede ayudar para hacer un Plan de Parto, y también ofrece información sobre las diferentes opciones de parto, básicamente parto en casa u hospital público o privado.

Durante el PARTO

Ofrece un acompañamiento físico y emocional desde el inicio del proceso hasta el final.

Durante el POS-PARTO

Ofrece apoyo logístico y emocional, son bastante comunes las dificultades en lactancia cuando las madres salen del hospital y se encuentran solas en casa, pueden ser momentos muy difíciles. También ofrece información práctica sobre redes de familias dentro de nuestra comunidad.

Cada doulaje es diferente

Hay padres que tienen las cosas muy claras desde el principio, dicen lo que necesitan y en qué situaciones. Para otros es más bien un proceso en el que ellos mismos, expresando en voz alta sus dudas o necesidades, van descubriendo qué quieren y cómo lo quieren.

profesión de doula

¿Qué tipos de familias atiende una doula?

Las doulas apoyan a mujeres y familias de todos los estratos sociales, religiosos y étnicos, incluyendo a parejas, familias monoparentales, parejas del mismo sexo, familias con pocos recursos, ejecutivos, estudiantes, abogados, matronas, médicos, etc.

Las familias que solicitan una doula son muy variadas, lo que tienen en común es la consciencia de la importancia de la etapa que están viviendo.

Están las mujeres que no tienen pareja (por decisión propia o por circunstancia vital), las que tienen a su familia extensa lejos o que, como en muchos casos, la familia de apoyo también tiene sus propios trabajos y poco tiempo libre.

Están las que tienen criterios de crianza muy diferentes de su familia de origen y en vez de ayudar ejercen presión sobre ellos a la hora de tomar sus decisiones informadas.

También algunas familias sienten que el apoyo incondicional de su doula les ayuda a empoderarse ante las inercias de la sociedad.

Son comunes las mujeres que han tenido un parto o un aborto traumático anterior y quieren tener más conocimientos y control sobre su próximo parto, pero sobretodo apoyo emocional personalizado para transitar la experiencia.

¿Qué se necesita para ser una doula?

No se necesita ninguna condición previa para ser doula, pero para ser una buena profesional hay que aprender y desarrollar muchos aprendizajes y tener el compromiso de seguir reciclándose a lo largo del tiempo.

8 razones para ser doula

Le he pedido a Llucia que comparta con nosotros/as desde su experiencia personal qué le aporta esta profesión que ama. Esto es lo que nos cuenta:

“Hay muchas cosas que me aporta mi profesión de doula y quiero compartir alguna de las que más impacto tienen en mi vida:

(1) Soy testigo cercana de lo importante que son las vivencias alrededor de la maternidad, para la díada madre/ bebé y para el padre, tanto en el momento en que sucede, como en las consecuencias a lo largo del tiempo.

(2) Acompañar un parto es un chute de vivir el presente, la llegada a esta tierra de un bebé es un momento tan intenso y tan sagrado, que solo hay espacio para Ser y para Sentir, deja de existir el Tiempo para todos los que orbitamos alrededor del Planeta Parto.

(3) Las redes de apoyo, de encuentros  y de información transversal se convierten en las “tribus” de nuestra sociedad moderna, como doula me siento correa de transmisión y co-creadora de redes.

(4) Las madres están llenas de coraje en las situaciones más inimaginables, ver tantas maternidades y tan variadas me aporta interesantes recursos para mi propia maternidad.

(5) Solo puedo acompañar desde el mejor lugar, si antes soy capaz de acompañarme a mí misma, por lo que siempre estoy revisando aquello que me ayuda a madurar como persona y procuro estar conectada con mi ser esencial.

(6) Estar tan cerca del nacimiento, algunas veces significa estar cerca de la muerte, acompañar los duelos es triste y hermoso a la vez, veo crecer en profundidad a los padres desgarrados por el dolor ¡hay tantos aprendizajes en dejar partir!

(7) Me encanta la capacidad de equilibrar que tienen los gestos sencillos: una mirada, la escucha, un toque,… mi papel como doula es humilde y poderoso a la vez, lo pequeño se hace grande.

(8) El arte de acompañar lo puedo aplicar en todas las facetas de mi vida, tanto profesionales como personales, no puedo controlar lo que pasa o lo que siento, no puedo salvar a nadie de su momento personal, pero puedo acompañar con empatía y sin juicio, aceptando las circunstancias y a las personas tal como son.”

Lo cierto es que sus palabras han contestado muchas de mis preguntas.

Entonces, si quiero ser doula, ¿dónde puedo formarme?

Precisamente Doulas Mallorca, el equipo de mujeres donde trabaja Llucia, pionero en España en ofrecer sus servicios especializados, ofrece una formación de gran calidad que proporciona las herramientas necesarias para acompañar con los conocimientos apropiados que favorecen en el ámbito profesional la satisfacción personal y la de las familias.

La próxima edición comienza en enero de 2018 y tiene una duración de 10 fines de semana.

Es una formación que se realiza en Mallorca pero a la que por su gran calidad han asistido personas de otras comunidades autónomas en ediciones anteriores.

El equipo de Doulas Mallorca gestiona muchas veces los alojamientos y facilita la logística de los traslados.

Formación Doulas Mallorca

Si quieres saber más de la formación, te recomiendo que visites su web donde encontrarás con detalle la programación, profesionales que participan, precios, plazos.

¡Importante!

¿Qué dirías a las personas que se plantean apuntarse a la formación?

Les diría que escuchen la llamada de su intuición, este curso aporta herramientas muy interesantes tanto a nivel personal como profesional,  las alumnas que la han llevado a cabo expresan la satisfacción que ha supuesto para sus vidas a estos dos niveles.»

 

acompañArte

 

Mamamorfosis: Las 200 caras de la Luna

Mamamorfosis es fruto de un sueño. La soñadora se llama Aguamarina, autora del blog «De mi casa al mundo«, que recomiendo a todas las personas interesadas en maternidad consciente, salud natural, crianza respetuosa y educación libre.

Mamamorfosis es un libro electrónico GRATUITO que recoge testimonios reales sobre maternidad consciente de 200 madres de todo el mundo, es un recorrido que empieza con el deseo de ser madre y llega hasta las últimas etapas de la crianza. Aguamarina dice que Mamamorfosis es un  «constructor de puentes«, es una bella imagen para expresar la intención del libro de ayudar a cada mujer inmersa en su maternidad a que se encuentre a sí misma, encontrando múltiples espejos en los que mirarse.

Cuando me propusieron colaborar en este proyecto enseguida me entusiasmé porque es una idea fantástica. Es un proyecto global coordinado por Aguamarina que es una gran directora de orquesta, lleno de voces auténticas que compartimos con el resto del mundo nuestra transformación vital al convertirnos en madres. Es un libro plural, hecho desde la sinceridad, la autoreflexión, el reconocimiento tanto de las dificultades como de los logros,… son viajes de transformación cargados del «pegamento» más fuerte del mundo EL AMOR. Amor puro e incondicional de nuestros/as  hijos/as hacia nosotras como madres, de nosotras hacia ellos/as, también hacia nosotras mismas, a la vida y al planeta tierra. Es un libro que te ayuda a segregar oxitocina natural, te invita a sentir que todo es posible y que transformarse es un poco como morir, para renacer en algo más grande.

Se consiguieron múltiples colaboraciones que han logrado un resultado muy hermoso, a la vez de ser una herramienta útil para una maternidad consciente. En este booktrailer de Mamamorfosis algunas de las colaboradoras cuentan un esbozo sobre el contenido, la Matrioshka de la portada del libro es una ilustración de Naty Mass, fotógrafa y diseñadora gráfica y esta canción que acompaña al proyecto «Alguna cosa està canviant» de Pepet i Marieta también habla de la «papamorfosis» que les suceden a los hombres.

Os invito a entrar en en el mundo de la maternidad consciente con todos sus colores, con sus luces y sombras, un mundo para mirar, para verte reflejada y para compartir:

Mamamorfosis: Las 200 caras de la Luna

Libro sobre la transformación de la p/maternidad consciente

acompañArte

Morir antes de nacer: testimonio de amor puro

«Ninguna madre está preparada para que le den la noticia de que su hijo/a ha muerto. NUNCA. Es igual el tiempo de vida del/a niño/a. Cuando es a partir de la semana 28 del embarazo, en el parto o dentro de los 7 primeros días de nacer, se le llama «muerte perinatal«. Hay otras maneras de llamarlo cuando este evento sucede antes de la semana 28 o después de la primera semana de vida, pero eso no tiene ninguna importancia ante el dolor de la pérdida. En la gran mayoría de los casos no se sabe cuál es la razón de que esto suceda, ni siquiera aunque hagan la autopsia, simplemente son cosas que pasan.

Como doula, estar cerca de una mujer que vive esta experiencia, siempre me toca el corazón, desde una mirada tan cercana siento que se crean lazos sutiles con esa familia. En estos casos, el acompañamiento emocional requiere aún de más delicadeza, es una invitación a afinar los sentidos, estando Presente desde el amor. Las palabras o los gestos solo caben auténticos, para poder sostener sin invadir, sentir sin perderse. Todo ello sin olvidar los aspectos prácticos, cuando una mujer ha de parir su bebé fallecido, sigue teniendo los mismos derechos y necesidades (y quizás alguna más) con respecto a su parto y va a tomar difíciles decisiones mientras está en un estado emocional muy vulnerable. 

Las madres necesitan de un gran coraje para atravesar toda la experiencia y el recuerdo de ese amor, mezclado con un dolor tan grande, es algo que siempre las acompaña, pasen los años que pasen.

Esta mamá escribe a su hijo fallecido, en sus palabras se muestra un corazón que palpita triste pero repleto de amor incondicional y expresa su agradecimiento por lo que significó para ella la atención profesional y humana de su ginecóloga y el acompañamiento emocional de su doula.

Gracias por el privilegio de estar cerca, de corazón a corazón«.

 

Querido hijo mío …

Hoy ya hace tres semanas que te sentí por última vez dentro de mí … Sé que aquellas tres pataditas, tan esperadas todo el día, fueron tu manera de decirme adiós … de decirme que había llegado la hora de irte …

Han sido unos meses más bien difíciles … El hecho de que supiéramos que serías un niño tan especial hizo que incluso te quisiéramos más y más, y que apostáramos por ti más que nunca. Verte en cada eco, como todo iba por buen camino, nos llenaba el corazón de Felicidad … Las últimas semanas estuvimos muy tristes cuando nos dijeron que tendrías que pasar por una operación justo al nacer. Nuestro corazón se encogía y sufría de pensar con nuestro pequeño Príncipe lejos de nosotros y teniendo que pasar por todo esto … Pero así es la Vida … Y cuando ya sólo pensábamos en el momento de tenerte entre nosotros, la Vida ha decidido que NO, que tiene otro camino para TI, para nosotros ….

Han sido y son unos días muy duros … Siento como mi alma se rompe, como todos los sueños e ilusiones se esfuman, … como la Vida duele.

Pero también hemos aprendido, contigo entre nuestros brazos, lo que es el Amor verdadero, el Amor incondicional … el sabor de un beso no correspondido, de una caricia que nunca más volveremos a dar … Yo me sentí MADRE con este sentimiento de Amor PURO, sabiendo que al cabo de poco, nunca más te volvería a ver …

Para mí está siendo la experiencia más dura que nunca he vivido … La Vida ha tenido una forma muy cruel de decirnos que nada nos pertenece …

Pero nunca, nunca cambiaría estas 33 semanas que estuviste dentro de mí … Sin duda las mejores de mi Vida … Aparte de que quiero dar las gracias porque en este camino nos hemos cruzado con gente maravillosa … en Son Espases … con la ginecóloga Rosa Ruiz de Gopegui al frente. Nunca habíamos conocido una profesional del mundo sanitario con tantos sentimientos, tan empática, tan humana … Gracias a ella todo fue un poco menos duro …

De la Seguridad Social, ¿qué decir?

Ingresamos un jueves por la mañana y empezaron a inducirme el parto … y hasta el domingo al mediodía no te conocí, el Gran Amor de mi Vida … Fueron tres días muy duros … de mucho daño físico, debido a todas las maneras que probaron para ayudarme a dilatar, aunque el dolor real era el del Corazón, roto en mil pedazos …

Estuve todo el jueves y hasta el viernes en la tarde en ayunas … sin saber por qué … Sabiendo a lo que me tenía que enfrentar, sentía que tenía que estar más fuerte que nunca …. Esto es una de las cosas que no entendí … igual que la falta de información durante el sábado, cuando nadie nos decía nada y todo seguía igual … .Y a la hora de haber parido, echamos de menos apoyo psicológico de alguien del hospital …., ya que todo junto se hacía muy difícil de llevar ….

Pero tuve la gran suerte, el gran regalo, de haber conocido muy poco tiempo antes a una DOULA, a Llucia …. Un ÁNGEL … su abrazo el mismo jueves …. sus dulces palabras, sus explicaciones de lo que iba aconteciendo, sus mensajes en todo momento, su TODO …. hizo que pudiera decirte adiós poco a poco y en PAZ, que me sintiera tranquila y fuerte en cada momento … Estoy muy agradecida porque haya estado en estos momentos a nuestro lado … de CORAZÓN … sin pedir nada a cambio …

¡Ojalá que podamos compartir momentos más dulces juntas!

También estoy agradecida por todo el apoyo que hemos tenido de tanta gente: familia, amigos, compañeros, … no nos hemos sentido solos en ningún momento … y eso no tiene precio ….

Nuestro Amor hacia TI, querido hijo, es infinito y eterno …

Estés donde estés y pase el tiempo que pase … siempre estarás en nuestro corazón ….

Te pedimos que cuides de todos nosotros, que nos des la Fuerza necesaria para que tu recuerdo no nos haga daño …. y espéranos para que podamos darte todo el Amor que en esta Vida no se nos ha permitido …. y que sepas que TU, eres lo mejor que nunca nos ha pasado …

Te queremos hoy y SIEMPRE.

G & N

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Los regalos de corazón (17-06-02)

Los regalos de corazón son aquellos que hago desde el impulso del amor, sin esperar nada a cambio y disfrutando de darlos. Y la vida me demuestra, una y otra vez, que las cosas del corazón son palabras mayores, porque generosamente tengo de vuelta regalos increíbles, también de corazón.

Esta mañana he recibido en la puerta de mi casa un regalo de corazón, una preciosa canasta repleta de comida fresca y sana: frutas, verduras, conservas caseras,… una explosión de colores y olores. He sentido AMOR directo hacia el centro de mi pecho, una emoción muy fuerte (bonita y triste a la vez) y un agradecimiento enorme por tanto aprecio. He recibido mucho más que comida, he recibido amistad, nutrición, agradecimiento, generosidad, alegría, dolor, mirada, abrazo,… y el beso de un niño «estrella».

Tengo mucha suerte porque en mi trabajo conozco a grandes personas, sobretodo mujeres, con las que me conecto desde el corazón y todas son especiales para mí. Pero, además, con algunas me toca vivir experiencias imborrables y la conexión adquiere una fuerza que no se puede explicar con palabras.

Hoy tengo el corazón caliente y agradecido, abogo por la autenticidad en las relaciones, por compartir, acompañar y sostener desde la Presencia.

Este mundo funciona porque somos muchas las personas sencillas que llenamos nuestros días de pequeños detalles que hacen grande el mundo.

regalo con corazón

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Testimonio de Amaranta: en defensa de las doulas (15-02-18)

Defiendo con fuerza el papel de la Doula, una madre que acompaña a otras mujeres en el camino de la maternidad. Las personas que se inventan argumentos para desacreditar esta tarea no saben nada ni quieren saber, quieren vivir en la ignorancia y tener todo el control … el control sobre las mujeres, como siempre.

Se olvidan de que nos están tratando de tontas, como si no supiésemos decidir.

Gracias por todo Cristina Seguí y Llucia Mir, las Doulas que me acompañaron en el nacimiento de mis hijas, junto al comadrón Mikel Mantxola.

 

«Algo que me llama mucho la atención es que la mayoría de las personas que tienen prejuicios contra las doulas, desconocen absolutamente cuál es la labor que desempeña una doula, no conoce ninguna doula y, por supuesto, no ha tenido ninguna experiencia con doulas (ni buena, ni mala).

Es verdad que el «Desinforme Doulas» es una fuente de confusión ya que, viniendo de un colegio profesional, le da una pátina de verosimilitud. Pero para muchas personas, el hecho de leer unos titulares llamativos en la prensa, no son suficientes para crearse una opinión o arraigar un prejuicio, más bien puede ser un acicate para indagar personalmente sobre una profesión que es, como mínimo, fascinante.

La base de estos prejuicios, del más puro patriarcado (si, también practicado por algunas mujeres), es que las mujeres necesitamos que nos salven de nosotras mismas, de tan tontitas que somos. O somos unas malvadas brujas. Bajo este concepto, perdemos por todos lados.

Y curiosamente, la mayoría de personas que saben lo que hace una doula, que conocen alguna doula y/o han tenido experiencias con una doula, expresan su satisfacción y la importancia de lo que ha significado en su vida, en su maternidad.

Y, como dice Amaranta, los ignorantes son los que más desean tener el control sobre las mujeres. Pero intentan poner puertas al campo, porque son muchas las mujeres empoderadas que piensan por sí mismas, que saben lo que quieren, como lo quieren y con quién lo quieren».  

acompañArte

 

 

Testimonio de Clara (16-07-17)

Mi nombre es Clara y en el embarazo de mi segundo hijo me acompañó mi Doula Llucia Mir.

Yo decidí tener una Doula porque en el parto de mi primer hijo me sentí muy desconectada del proceso y fue un parto bastante traumático. Mi pareja y yo nos asustamos así que, en vez de darle la bienvenida a nuestro hijo con tranquilidad y amor, fue un día lleno de miedo y falta de comunicación.

Con mi segundo hijo hice una preparación diferente, fui conociendo a Llucia en diferentes encuentros donde recibía sus masajes y, además, hablábamos sobre el tipo de apoyo que quería durante el parto, de mis experiencias previas en el parto anterior y que cosas eran importantes para mí.

Yo queria tener a mi Doula y a mi pareja durante el parto en un hospital público, para que mi pareja pudiera ver un parto normal sin tener que ser la única persona de apoyo.

Cuando al final llegó el parto tuve contracciones todo el día que primero fueron suaves y que se pusieron muy potentes cuando llegó la noche. Llamé a Llucia para decirle que tenía contracciones y ella me preguntó si quería que viniera y yo preferí que no porque lo llevaba bien. Mi plan era quedarme en casa el máximo de tiempo posible para intentar aguantar el dolor allí, sin la opción de los analgésicos.

¡Logré mi meta! Y me quedé en casa casi un poco demasiado. Sobre las 10h de la noche llamamos a Llucia para decirle que salíamos para el hospital. El primer plan era ir al hospital de Inca. Pero mis contracciones eran tan fuertes que yo fui incapaz de subirme al coche. Nosotros estábamos en Soller y me dí cuenta que no nos daría tiempo llegar al hospital de Inca porque me daba la sensación que el bebe ya llegaba. Así que llamamos a LLucia y le dijimos que nos ibamos a Son Espases que quedaba mas cerca.

Finalmente, con la sugerencia de mi doula, logré meterme en el coche a cuatro patas y enseguida llegamos a Son Espaces. LLucia nos esperaba en el parking. Me acogió y dijo que seguramente yo ya estaba para empujar. Entré en el hospital con los ojos cerrados porque la luz me molestaba. Y cantando (gritando) con las contracciones. Me trajeron una silla de ruedas y les dije que no me podía sentar, entonces LLucia les pidió que me trajeran una camilla para que pudiera seguir a cuatro patas.

Me subieron a una sala donde querían examinarme, tenían las luces muy fuertes y les dije que las apagaran, empezaron diciendo que no, que como podrían examinarme. Les dije que me daba igual pero que apagaran las luces. Las apagaron. Yo estaba de 10 cm de dilatación.

Me llevaron a paritorio y me preguntaron quién quería que me acompañara y pedí que fueran los dos, pero se negaron, y elegí a Llucia.

El expulsivo fue largo y tuve en total cuatro comadronas diferentes apoyándome, todas fueron muy respetuosas y majas. Llucia me hacía masajes y me animaba, me daba zumo y me refrescaba la frente. Ella era una fuente de paz y de apoyo. Como una columna soportaba mi peso físico y apoyando silenciosamente con palabras, de vez en cuando, mi trabajo de parto. Tenerla a mi lado fue lo mejor que hice para poder seguir adelante con mi parto y para conseguir un parto respetuoso para mi hijo.

¡Estoy tan contenta de poder haber tenido un parto así!. Muchas veces pienso en este parto y me hace sentir fuerte y orgullosa de mi misma. Con este segundo parto sané mis heridas del parto traumático de mi primer hijo.

Clara

 

«Es bastante común que una mujer que ha tenido un parto traumático busque una doula durante el embarazo de su siguiente hijo, porque es consciente de cuanto puede cambiar la experiencia con un acompañamiento personalizado, respetuoso y continuo desde el inicio hasta el final del proceso.

Es más frecuente de lo  que parece, que los partos se sientan como traumáticos, no tanto por lo que sucedió, sino por la falta de información durante el mismo y por un trato poco respetuoso de parte de los profesionales que lo atienden. Así que, muchas veces, también las parejas toman otra clase de decisiones sobre el hospital al que quieren acudir.

En el caso de Clara, cuando su parto, en un espacio corto de tiempo, cogió una dinámica muy acelerada, tuvo que decidir acudir al que le quedaba más cerca.

¡Que difícil es para una mujer que llega con las contracciones seguidas y potentes, someterse al protocolo típico establecido! ¿Cómo se va a poder sentar en una silla de ruedas o en la butaca de las correas?, ¿Cómo va a vivir las luces excesivas o poder responder las preguntas del personal?, y ¿Por qué , en un momento tan delicado, le hacen escoger entre su pareja o su doula? Son cosas que no tienen sentido.

Clara en lo único que cedió fue a escoger entre su pareja y su doula, era algo que ya tenían hablado por si llegaba el caso, y no tenía sentido ponerse a discutir sobre ello con el personal sanitario, estando además de 10 cm.

En todo lo demás se posicionó en su mujer “Loba” y no daba pie a réplica, ella no puede acordarse porque estaba habitando plenamente su Planeta Parto, pero fui testigo de como estaba  totalmente conectada y de como se hacia respetar con una mirada o con una escueta respuesta de SI o de NO.

A pesar de llegar dilatada de 10 cm, el expulsivo se alargó durante unas 3 horas y llegaron a pasar varias comadronas por paritorio, en ese tiempo le quisieron aplicar diferentes protocolos y ella tuvo muy clara su respuesta en cada situación. Se dejó asesorar, aceptó algunas propuestas que pudieran ayudarla a avanzar en la bajada del bebé, pero predominó todo el tiempo la conexión con su propio instinto.

SENTÍ QUE CUANDO UNA MUJER COGE TODO SU PODER, NO HAY NADA QUE LA PARE.

En su momento no lo compartí con ella, pero se que el comentario entre las comadronas sobre su parto fue: “las mujeres que vienen con doula saben bien lo que quieren”.

Y eso solo lo consigue cada mujer que toma el Poder por sí misma, ya que nadie habla nunca en su nombre, es suficiente contar con alguien que está a su lado y apoya cada una de sus decisiones, sean cuales sean y sin juzgarla.

Y siento que no solo la mujer/madre/loba sale reforzada de esa experiencia, sino que las demás mujeres  del mundo (sean testigos o  no) “resonamos” en ese Poder de forma automática».

acompañArte

 

Comadrona, pareja, doula…¡GRACIAS! (15-05-16)

Quiero expresar mi agradecimiento a las personas que lo han hecho posible…mi primer parto fue a los 35 años, en la sala de un hospital, blanco y frío, acompañada por mis miedos, el padre de mi bebe,…una comadrona a la que nunca había visto en mi vida, una enfermera fría y dura como un tomate verde, arrancado antes de madurar,… y el deseo que todo fuera bien, de la mejor manera posible.

Fue un parto “relativamente fácil”, ya que parece ser soy «buena parturienta»…hija de la última hija de mi querida abuela que parió 14 hijos …en el campo con una buena mujer que se dedicaba a asistir los partos en casa en aquellas épocas…

Pero no fue «tan fácil» para mí, con ese «cable» colocado en vena “por las dudas«, “por si hace falta algo”. No quise epidural, estuve haciendo el trabajo de parto en una “cama», aunque aún no entiendo la razón. Motivo que retrasó el parto natural, ya que no me permitían ponerme en  posturas que me resultaran más cómoda … o si lo «permitían» con ese cable colgando de mi brazo, no sabía cómo hacerlo. Casi voy a cesárea. Al final parí en otra sala helada, sentada en una silla de «lata» para comodidad del personal sanitario….salió todo bien, pero, ¿podría haber sido diferente?.

Sí…Siete años y medio más tarde estaba pariendo tranquila y relajada, en mi punto de encaje, siendo yo misma. Acompañada por mi pareja, mi doula y una comadrona que nos  permitió estar juntos dentro de paritorio … que paz y que tranquilidad,… cuando ví que era posible, medio parto estaba hecho, entonces pude contar con mi pareja que hacía años estaba conmigo y nos conocemos bien y mi doula que me estaba acompañando desde mis primeros meses de embarazo, en el deseo de sentirme acompañada por una mujer y haciéndolo realidad.

Esta vez todo era diferente, no me colocaron «ese cable en el brazo, por las dudas”, la sala de dilatación era agradable, en colores pasteles, podía moverme con libertad, utilizar una pelota de goma gigante para sentarme en ella en cada contracción, relajar mi suelo pélvico, sentir la mirada de mi pareja y el cuerpo de mi doula a mi lado…sosteniéndome sin interferir en el proceso… luego pasamos a una habitación aún más cálida e íntima, pudiéndome mover y adoptar la postura que mi parir me pedía, tanto la comadrona como la doula y mi pareja estaban por nosotras…disponibles…en todo momento dándonos a mi  y a mi hija el papel protagonista del suceder sin perder ellas el suyo, lo hicieron impecablemente el “saber estar” siendo ellas mismas, desde su corazón y su sapiencia…así en ese ambiente humano, cálido y adecuado parí a mi querida segunda  hija….la parimos entre todas…el parto pudo ser diferente…a nuestro favor…a nuestra manera …natural, humana…en un hospital público, con los mejores medios humanos y los tecnológicos que, gracias a Dios, no fueron necesarios.

Gracias a mi doula Llucia Mir por su acompañamiento y a la comadrona Jessica por haberlo permitido, gracias a mi pareja porque juntos dimos el pie inicial a toda esta aventura, y gracias a Dios por la maravilla de esta experiencia humana.

¡GRACIAS!

Karina y Celeste

 

«Karina me pidió que fuera su doula desde el inicio de su segundo embarazo, tenía claro que quería sentirse acompañada por una mujer durante todo el proceso. Ella es muy dulce y sabe lo que quiere, pero le encanta confirmar sus intuiciones  con las personas que le inspiran confianza.

Tuvo un parto muy consciente, con una progresión lenta al principio y que luego avanzó de forma muy rápida desde los 5 cm a los 10 cm. En ese espacio de tiempo, mientras habitaba su Planeta Parto, su cuerpo “bailaba” mientras sus brazos rodeaban mi cuello,…y una gran fuerza se apoderó del proceso, permitiendo una fluidez que le acompañó hasta el final, en un expulsivo también corto y potente.

Estar cerca de su familia desde el  principio del embarazo, en el parto y durante el proceso de crianza ha creado una relación muy especial entre nosotras, de tal manera que incluso tuve el honor de ser invitada a su preciosa boda, reservada a sus amigos más íntimos.

Hemos vivido muchas anécdotas juntas, en nuestro contacto continuo es de las personas que me han preguntado las cosas más increibles, porque ella sabe que no importa lo absurdo o pequeño que les pueda parecer a los demás lo que ella siente, porque yo entiendo que todo es importante, porque lo importante es lo que siente cada madre y que lo pueda compartir.

Y así, lo sencillo se convierte en arma de creación masiva».

 

Familia de Karina con su doula

 

acompañArte

 

Testimonio de Karina y Celeste (13-05-19)

Una doula es la mujer sabia de la tribu que te escucha y sobretodo te contiene y sostiene…..nunca mejor dicho….en uno de los momentos más importantes de la vida de un ser humano, parir y nacer…todas las mujeres vivirían el parto de una manera mucho más humana si cuentan con una doula, una buena matrona y una pareja presente… lo propongo como un derecho humano básico a partir de ahora para toda parturienta, para toda pareja, para todo bebé.

…matronas sed humildes y sabias y dejaros ayudar.
Karina y Celeste

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Testimonio de Rosa y Nuria (16-04-18)

Me quedé embarazada por segunda vez y una amiga me pidió ¿tendrás doula? ¿parto en casa? Yo pensé ¿para qué?.

Pero en el 7º mes de embarazo empecé a tener un poco de depresión, inseguridad repentina para todo … Me informé sobre las doulas, conocí algunas y decidí tener una. Quería estar el máximo de tiempo en casa cuando me pusiera de parto para poder partir hacia el hospital sin interrupciones (como me pasó en el anterior parto).

Quería que la doula me ayudara a sentirme protegida y segura a la hora de pedir lo que quería al equipo hospitalario, que pudiera responderme a las dudas del último momento si me sentía perdida …

Para mí tener una doula, confiar en la experiencia y en la persona de Llucia Mir ha significado confiar en mí misma, estar tranquila los últimos días de embarazo, de que alguien con experiencia estuviera a mi lado, pendiente de mí y de mi parto.

Cuando me puse de parto vino enseguida, ayudaba a mi pareja con todo lo que yo iba pidiendo y necesitando, junto con la matrona del hospital; allí dentro no faltaba ni sobraba nadie. Entre todos me daban soporte físico y emocional.

Un equipo 10 formaron todos juntos, en esta experiencia tan importante en la vida, este momento en que se ha de dar todo lo mejor para la mujer que está de parto. Para que sea unos de los mejores momentos de su vida, que no olvidará.

Gracias al equipo del hospital por dejar entrar la doula y la pareja al mismo tiempo. Gracias a mi doula Llucia, la matrona Bárbara y mi pareja por este parto tan bonito, quería que mi segundo y último parto de mi vida fuera diferente, mejor y lo más natural posible para saber qué es parir por mi misma.

¡Gracias Universo!

Rosa Llull

 

«Cuando Rosa se puso en contacto conmigo estaba pasando un momento personal de incertidumbre, recordaba cosas que sucedieron en su parto anterior con las que se había sentido incómoda, tenía dudas sobre sus capacidades e incluso sobre donde parir.

Ya al final del primer encuentro hubo un cambio evidente, compartir sus pensamientos con alguien que los comprendía supuso un alivio, y seguir reflexionando sobre los sentimientos asociados le ayudó a desenmarañar lo que quería y cómo lo quería. Desde ahí su energía se centró y pudo descansar en la confianza en sí misma que, momentáneamente, había perdido. Elaborar el Plan de Parto y entenderlo, le acabó de aclarar y sentir que tomaba las riendas.

Rosa se puso de parto en la semana 41+ 4, los últimos diez días estuvimos en contacto diario a través del teléfono, me contaba cómo se sentía, qué sensaciones físicas tenía, qué le había dicho la ginecóloga,… en esa fase de dulce espera, en la que se va acercando el momento  y cuando ya se sienten unas ganas cada vez más fuertes de parir y conocer a tu hija.

Por fin rompió aguas, estando en el hospital y justo antes de la revisión por la ginecóloga, pero al ser aguas teñidas, la recomendación que le hicieron fue quedarse en paritorio e inducir el parto. No era el inicio que ella había deseado ni el que se había imaginado y, aún así, cuando fuí al hospital justo al iniciar la inducción, ella estaba serena y preparada.

Solo bastó el primer impulso de la oxitocina, se ve que todo  estaba a punto, entró en una dinámica de parto en la que su cuerpo respondió dilatando de forma muy rápida, todo el proceso activo duró apenas unas dos horas. Estuvimos juntos en paritorio en un parto natural, rápido y respetado. Una experiencia preciosa, con una complicidad muy bonita con las comadronas«.

 

acompañArte

Hacer posible lo difícil (16-05-17)

Jamás imaginé que el simple y legítimo acto de parir supusiera una lucha por conquistar el derecho a guiarnos por nuestro cuerpo e instinto primitivo, derecho de ser acompañadas por nuestros seres queridos y derecho de gozar de tiempo para nacer.

Mis dos experiencias de parto hospitalarias han supuesto algo maravilloso para mí, no sólo por el positivo desarrollo del trabajo de parto sino también por sentir que hacíamos posible lo que parecía difícil en terreno hospitalario: crear una atmósfera de AMOR, colaboración y vinculación humana con los profesionales médicos. 

Nur nació rompiendo todos los protocolos médicos (más de 24h de bolsa rota, más de 2 días de contracciones, 1 día de dilatación, firmando alta voluntaria tras rechazar la inducción y exigiendo la presencia de mi Doula y mi marido en todo momento). Nur vino con todo su derecho de nacer en el momento preciso y tanto ella como yo nos tomamos el tiempo para atravesarlo sin condicionarnos por los ginecólogos, deseosos de intervenir «y agilizarlo todo», como si el hecho de nacer más rápido significase nacer mejor.

Todo ello estuvo apoyado por la presencia y el respeto del padre y de grandes profesionales, la matrona Loles y nuestra Doula Llucia Mir, que aunaron fuerzas y me trasmitieron cariño y serenidad, escuchando activamente mis necesidades y sirviendo al trabajo de parto antes que a las máquinas y los números redondos de cómo debe desarrollarse un parto.

Senda nació con el mismo acompañamiento y con la dilatación en bañera, un gran avance en el sistema sanitario público. Fue un parto más corto, nos asistieron varias matronas, además estuvo mi Doula en todo momento junto con mi marido ayudando a los profesionales, en servicio del nacimiento.

Gracias a los profesionales, grandes personas que aman su trabajo y dan sentido a la locura hospitalaria y, también, gracias a que todos éramos conscientes de cuáles eran nuestros derechos y cuál nuestro lugar, pudieron ser GRANDES EXPERIENCIAS DE PODER, CON UNA VERDAD HUMANA QUE HACE POSIBLE LO IMPOSIBLE.

Dámaris, Nur y Senda

 

«Con Dámaris nos conocimos de casualidad, ella es cantante y su marido músico, y estaban actuando en la boda de unos queridos amigos. Entonces ella hacía muy poco que sabía que estaba embarazada y, ni puedo recordar como, al acercarme a felicitarla por su preciosa actuación, acabamos hablando de su embarazo y se enteró que yo era doula.

Se le iluminó la cara cuando supo de qué se trataba, algo en su interior hizo un click y, como siempre ha dicho, era justo lo que necesitaba en ese momento. Algo que, curiosamente, le sucede a más mujeres.

Se informó de todo aquello que para ella era un mundo nuevo, sintió que era el lenguaje y la actitud que necesitaba para entender, para posicionarse, para saber lo que quería,…

Su primer parto fue de esos que antes llamaban “el parto de la burra”, como ella misma explica fue muy largo, entre empezar y pararse, e incluso cuando al fin cogió dinámica. Durante todo el proceso la pareja tuvo que tomar diversas decisiones importantes. Cada vez que se enfrentaron a ellas, se concedieron a sí mismos el tiempo para pensarlo y hablarlo entre ellos, luego sostuvieron juntos esa decisión delante de los profesionales y firmaron lo que hiciera falta. Doy fe de que nunca son decisiones fáciles, porque sienten la presión de los profesionales que tienen un criterio diferente, así que la propia opinión debe ser muy clara para poderla sostener.

La comadrona que atendió el parto cuando ya entramos en paritorio fue también todo un ejemplo de profesional empoderada, escuchó cada necesidad de Dámaris y se alió con ella. No todas sus compañeras estaban de acuerdo en que estuviera la madre con su pareja y su doula, tampoco aceptaban que no quisiera ponerse antibiótico de forma preventiva, o que la madre quisiera moverse a su antojo, …y sobretodo, supo sostener su criterio profesional delante de la ginecóloga de guardia que quería intervenir. Y doy fe también, de que nada de todo esto es fácil porque demasiadas veces he visto “ceder” a las profesionales a la presión externa, y en contra de sus propios criterios.

Cuando conoces a una mujer antes de tener hijos, es frecuente ver la gran transformación que sucede en todo su SER y si, además, esa mujer consigue sentirse empoderada en cada uno de los aspectos que le conciernen durante sus partos, y más si es contra viento y marea, la transformación es enorme, como mujer y como persona«.