Testimonio de Mónica, Sarjan y Dhara (21-01-2018)

Los testimonios de parto con doula son hermosos ya que reflejan muy bien en que consiste nuestro trabajo, pero aún más importante, cómo afecta nuestra presencia a la experiencia de parto en las familias, en especial en las mujeres.

Desde el primer encuentro con Mónica todo fue fácil y fluido, me parecía que nos conocíamos desde hacia tiempo, es una mujer con mucho trabajo personal en todos los aspectos, de hecho eso facilita mucho la inmersión en la maternidad… no tanto porque te garantice que no vayas a tener altibajos o sobresaltos, sino más bien, por la madurez con lo que los vas a afrontar. Además, Mónica no le tenía miedo al parto y eso hoy en día es bastante difícil de encontrar. Así que más bien fue reafirmar lo que ya sabía ella en su corazón, abrirle el abanico de posibilidades y estar cerca durante todo el proceso.

El resultado fue un parto precioso e intenso, en él pudimos contar con la fotógrafa Marta Formes que hizo unas increíbles fotos de parto en casa, que muestran un poco de aquello que vivimos en nuestra piel los que tuvimos el privilegio de estar presentes… se rebosa oxitocina y amor puro.

Luego queda el resto de la vida, pero esos momentos forman parte de aquellos que guardamos en el fondo de nuestro corazón.

Solo puedo decir GRACIAS por el placer de acompañar algo tan sagrado.

Llucia

 

Con la canción de las Sister Sledge “We are family” le daba la bienvenida al 2017, poco me esperaba yo que empezaría el 2018 siendo una gran familia.

Pues si os cuento esto es porque con la primavera empezó uno de los períodos más emocionantes de mi vida… ¡el embarazo!! Han sido 9 meses increíbles llenos de sensaciones de lo más indescriptibles que jamás haya vivido. Un estado constante de armonía interna muy reparador y nutridor para mí en ese momento, 9 meses de preparación para el gran día, el día del alumbramiento de nuestra querida hija Dhara que como bien indica su nombre, significa: “el fluir constante de la vida”. Y como la cosa iba de fluir pues en eso se basó mi embarazo, fluir siguiendo mi ritmo  en cada momento.

Estábamos en el tercer trimestre, tomamos la decisión de que el parto sería en casa acompañada por Mikel y su equipo de «Doulas mam», él me invitó a conocer a Llucia, ya que ella sería la doula que me acompañaría en el proceso… desde el primer instante que la vi encontré su apoyo sincero, profundo y totalmente amoroso… me abrió las puertas de su casa al más puro estilo familiar posible… eso me reafirmó que estaba en muy buenas manos. Hablamos y compartimos largo y tendido desde un lugar muy sincero… esto me acercó mucho a ella y me dio mucha tranquilidad, me quito las dudas y me recordó toda la fuerza y valor que hay en mí para afrontar ese gran momento… sus sesiones de osteopatía y masaje eran, y son, un bálsamo para mi cuerpo, mi alma, un momento de re-conexión total con mi esencia.

Era sábado noche, 21 de enero, sola en casa y mi plan era pizza, peli y a dormir temprano, una de las noches más tranquilas de hacia días… ¡Oh! que gusto recordarlo!! A media noche empecé a notar que algo sucedía en mi interior, Dhara quería salir, siiii… calma, serenidad y fuerza se apoderaron de mí y me acompañaron en todo momento. Al rato llegó Sarjan, mi pareja, el papá de la criatura… nos pusimos en marcha para avisar a todos… estábamos de parto, listos para recibirla. Fueron 9 horas maravillosas e intensas, poder sentir y vivir todo ese movimiento con absoluta totalidad, presencia y gran apoyo fue un gran regalo. En toda la casa se podía sentir el silencio y el respeto por el momento que estábamos viviendo… el acompañamiento de Sarjan fue exquisito, parecía saber y atender todo lo que precisaba en cada momento… Llucia a mi lado, silenciosa, atenta, respetando mi ritmo… Cristina preparando la intendencia y observando, Mikel en la sombra, alerta de todo y listo para actuar en cualquier momento y Suvi, la nona, cuidando cada detalle con gran armonía.

No me lo podría haber imaginado de otra manera, fluido, cálido, silencioso y acompañada por un gran equipo!! Gracias por hacerlo posible.

Con amor,

Mònica

Parto Monica 500px

Domingo 21 de Enero de 2018 a las 9:58h en Son Duri, Manacor.

A estas horas hace 2 meses ya dormíamos acurrucados contigo y disfrutábamos de tus primeros llantos de alegría y amor!!!
¡¡Que experiencia maravillosa !!

Queremos compartir con vosotros estos momentos tan especiales de ese día, cuando las guerreras se pusieron en acción para traer a este hermoso Ser.

Gracias a Mònica por hacerlo posible, por tu coraje, dedicación, presencia, fuerza y sabiduría, gracias por todo lo que haces y sigues haciendo.

Gracias a Suvarna, por estar presente y acompañar firme cómo un bamboo y ligera como una pluma.

Gracias a Marta Formes por ofrecerte para plasmar estos momentos de una forma tan silenciosa y profesional.

Gracias a todo el equipo de Mikel Manchola, su profesionalidad, dulzura, seguridad, experiencia y sencillez hicieron y nos aportaron el ingrediente esencial, seguridad, calma y tranquilidad, para llevar a cabo este proceso. Gracias Mikel.

Gracias Llucia Doula por tu guía, apoyo, presencia y frescura, han sido una parte fundamental para Mónica, para poder conectar con su fuerza y seguridad como mujer.

Gracias Cristina Seguí tu inocencia y humilde presencia, combinados con tu sabiduría, claridad, experiencia y profesionalidad, hicieron del proceso mucho más llevadero.

Gracias a todos los que habeís puesto vuestro granito de arena para hacernos sentir seguros, empoderados, bienvenidos y amados. ¡¡Familia, hermanos, amigos y amigas!!!

Gracias Dhara, hoy cumples 2 meses y solo quiero mirarte, abrazarte y achucharte. Que hermosa eres.

¡¡¡ Bienvenida al mundo !!!

 

Parto Mónica-Dhara

acompañArte

Testimonio de Daniela, Samuel y Ana (23-12-17)

Daniela y Samuel me consultaron como doula cuando ya estaban en una fase avanzada del embarazo.  Como ella misma cuenta, se le despertaron miedos hacia el parto y la maternidad de los que no había sido consciente hasta aquel momento y comentándolo en sus clases de yoga para embarazadas, resultó que «casualmente» yo era la doula de una compañera suya que le comentó lo mucho que le estaba ayudando contar conmigo y saber que iba a estar con ellos en el parto.

Aunque no sabían muy bien cómo les podía ayudar o qué podían esperar de mi, después de dos encuentros como doula y otros dos como terapeuta (dos formas de abordajes diferentes, pero que se complementan de forma fantástica) pude observar una hermosa transformación. Daniela pasó de tener mucho miedo, a esperar con verdadera presencia y alegría el nacimiento de su hija. Ellos son una familia cristiana practicante y resulta que su semana 40 de embarazo tenía fecha del 23 de diciembre, Daniela recordó que la madre de Jesús hacía más de 2000 años había estado en una tesitura similar, pero en condiciones mucho más precarias, esa conexión le aportó una complicidad especial para pasar los últimos días de embarazo.

Y fue precioso estar cerca de ellos, ver desplegar su potencialidad como mujer y como madre, con la compañía atenta de su marido, aceptando los retos que le puso delante la vida y atravesando cada etapa con coraje. Nunca deja de sorprenderme de lo que somos capaces las mujeres y con Daniela soy testigo de una maduración personal muy especial, ya que claramente hay un antes y un después  de su nacimiento como madre.

Ha aquí la experiencia con sus propias palabras:

Mi encuentro con Llucia como doula hizo que mi experiencia del parto cambiara del cielo a la tierra, mis miedos rápidamente se transformaron y sacando lo mejor de mi misma tuve un parto del que hoy me siento muy orgullosa.

Todo comenzó hace unos meses, ha medida que se acercaba el parto comenzaron a surgir en mí todos esos miedos inconscientes que algunas veces tapamos y otras no queremos ver. Pero, tal como es la maternidad, comenzaron a salir y ya no pude controlarlos. Sentía además que eran miedos ancestrales como yo les llamé, miedos del pasado, de mis antepasados, etc. Y de la nada empecé a darme cuenta que estos miedos no estaban solo en el plano psicológico sino que podrían afectar significativamente el curso del parto. Sentí que podía pasar de tener una experiencia estresante y llena de miedos que a su vez podía traer complicaciones a una experiencia llena de amor, paz y tranquilidad.

Llucia me ayudó a conectarme conmigo misma y mi bebé, a aceptar mis miedos, conocerlos mejor y trabajar sobre lo que podía hacer para apaciguarlos. Masajes, conversaciones, relajaciones, todo fue dando paso a una sensación de paz, de orgullo y sin darme cuenta ya quería que viniera el parto y ¡con muchísima ilusión!!

Todo este proceso además lo viví con mi marido, fuimos juntos a cada sesión, a cada encuentro y fuimos formando con Llucia un lazo que no olvidaremos jamás y del cual estamos y estaremos siempre profundamente agradecidos.

El día del parto llegó y, como siempre, nada sale según nuestros planes, pero eso era algo que también habíamos hablado previamente con nuestra doula. Nos dijeron que deberíamos inducir el parto por falta de líquido amniótico y, en vez de alertarnos, hicimos todo con mucha paz y tranquilidad. Al llegar al hospital y empezar con la preinduccion ¡¡comenzó el parto!! Llucia nos acompañó en todo momento, llena de detalles, de mimos, un apoyo que nunca olvidaré. Sacando lo mejor de mí, sintiéndome valiente logré tener un parto natural, a pesar de que al inducir sabía que era más probable que terminara en cesárea, … ¡Logramos con mi hija Ana tener un parto natural, lleno de amor!!

Me siento muy orgullosa de mí misma, de mi hija, de mi marido y de Llucia! Formamos un equipo y logramos juntos que la experiencia de embarazo y parto fuese en paz, con tranquilidad y con diferencia, la mejor experiencia posible.

Daniela

familia con doula

Contactamos con Lucia como doula para el primer embarazo de mi mujer. La experiencia ha sido excepcional en todos los aspectos, Llucia es una gran profesional, tanto por sus conocimientos y su experiencia, como por su personalidad y su disponibilidad.

Nos ha acompañado a partir de la semana 36 con dos sesiones de osteopatía (ya que, además, es osteópata y masajista), dos encuentros para aclarar nuestras dudas como doula, ha estado presente  durante todo el parto y nos ha visitado una semana después para hacer seguimiento de la lactancia materna.

Ademas de todo eso, estuvo siempre disponible cada vez que teníamos dudas o preguntas, también cuando mi mujer tenía dolores o contracciones en medio de la noche.  Por mi lado, como compañero de primeriza, puedo decir que para mi ha sido importante contar con una doula, dado que no tenía experiencia y sentía que tampoco tenía herramientas para ayudar a mi mujer durante esta etapa de la vida. Es un momento en el cual hay muchas dudas, miedos, dolores y tener una profesional como Llucia, así de completa,  fue fenomenal. La recomiendo a todo el mundo. Lo repetiremos seguro si viene un segundo 🙂

Samuel

acompañArte

 

Testimonio de Conxa, Joan y Lluis (28-11-13)

Esta foto, de por sí, es fiel reflejo de un testimonio de parto con doula… y me encanta, por todo lo que representa y transmite. Es evidente que no se trata de su calidad técnica, sino más bien de su cualidad humana.

Conxa está en fase de dilatación en su propia casa. Se nota el silencio a su alrededor o, en todo caso, se intuyen sonidos entrecortados de respiración agitada. Hay penumbra e intimidad, seguramente es su marido quién hizo la foto. Se palpa el vínculo entre nosotras y un precioso respeto al cuerpo. Estamos dentro del «Planeta Parto«, totalmente presentes y concentradas. Es un momento sagrado.

Siento un profundo agradecimiento porque ser doula es mucho más que un trabajo, es una oportunidad de vivir el presente y de estar corazón con corazón en un momento crucial en la vida de esa mujer.

He aquí el testimonio de Conxa:

Tras tres abortos… y después de volverme a quedar embarazada, lo que más deseaba es que todo fuera bien… disfrutar del embarazo y poder tener un parto consciente…natural…y respetuoso. Y estaba bien decidida… aunque debo decir que mi pareja no tanto, porque tenía miedo… pero a mi me hacia muchas ganas… sentía que las mujeres estamos preparadas, que somos fuertes y valientes…

Y así fue… nació  Lluis… en un ambiente cálido, amoroso, respetuoso… gracias a vuestro acompañamiento, apoyo, calor, respeto, la ayuda en los momentos en los que no me encontraba… que me bloqueaba… a darnos fuerza… a cantarnos… a respaldar a mi pareja, que en algún momento no sabía muy bien por donde partir.

Vuestro acompañamiento como doulas y la ayuda de Mikel como comadrón… fue muy gratificante… mejor dicho, fue amoroso💖

Gracias. Un fuerte abrazo🙏🏻💫💝

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Mikel Mantxola: comadrón, maestro y amigo

Conozco a Mikel Mantxola desde hace más de 25 años, como terapeuta psico-corporal, osteópata y masajista estuve trabajando durante más de 15 años en su centro «Grup Néixer» de Binisalem, hasta que se cerró y aproveché para poner la consulta en mi casa. Yo hacía sesiones individuales y, como es lógico, entre otra clase de clientes, por allí pasaban muchas mujeres embarazadas y de posparto, además, con mis conocimientos sobre trabajo corporal estuve haciendo sesiones en grupos de embarazadas en el mismo centro. Desde la confianza que fui cogiendo con Mikel como profesional, para mí fue muy natural que cuando quedé embarazada fuera él quién me llevara el embarazo y como desde siempre quise parir en casa, lo hice con su equipo de atención al parto domiciliario. Allí ya conocí la profesión de doula desde «el otro lado», la forma más hermosa de saber lo que se siente cuando en tu embarazo y parto estás acompañada de personas de confianza que, además de profesionales, solo están por ti y tu bienestar físico y emocional. Siempre me sentí acogida, respetada, escuchada y acompañada.

Profundizando en la relación, desde que mi hija nació utilicé a Mikel como su homeópata y desde entonces hemos resuelto juntos cualquier tema de salud que haya tenido. Cuando me formé como doula me incorporé al equipo de atención al parto domiciliario de «Grup Néixer«, desde entonces tengo el placer de trabajar codo con codo a su lado y puedo decir que es una gran maestro, ya que disfruta enormemente de su profesión y le dedica toda su atención a aquello que esté haciendo, además le encanta compartir sus conocimientos desde un lugar de humildad y de pasión que hace disfrutar a quién le escucha.

Más adelante se convirtió en uno de los ponentes de la única formación de doulas que hay en las Islas Baleares y que coordino junto a mis compañeras de equipo doulas mam. Mikel es un pionero en muchas facetas profesionales y un referente en Mallorca para las comadronas que han desarrollado su propia visión profesional con atención personalizada, además, es un gran defensor de la colaboración entre nuestras respectivas profesiones, tal como explica en este artículo Reflexiones tándem comadrona-doula.

Desde aquí aprovecho para agradecer tantas cosas buenas e interesantes que ha aportado Mikel a mi vida como comadrón, compañero de trabajo, maestro y amigo.

Con motivo del próximo curso Formación doulas Mallorca 2018 le he hecho una entrevista en profundidad que os animo a leer completa, donde se refleja su calidad profesional y humana.

 

Mikel B-N

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¿Has sentido la «llamada» de ser doula?

¿Alguna vez has sentido la llamada de ser doula? Estoy hablando de conocer algo totalmente nuevo, que «casualmente» se cruza en tu vida y te llama poderosamente la atención. Es algo que prende tu atención, sin poderlo quitar de tu cabeza, que cuando piensas en ello te hace cosquillas en el estómago y que, de alguna forma, te atrae como un imán. Cuando sientes «la llamada» las sensaciones físicas, mentales y emocionales, son exactas a las que ocurren en un enamoramiento.

Eso me sucedió, cuando Cristina Seguí, en el año 2008, nos propuso a Magda Rodríguez y a mi, formarnos juntas las tres como doulas. Yo nunca había oído hablar de la profesión de doula, aunque como terapeuta trabajaba en el centro de Salud Materno-Infantil «Grup Néixer» y estaba en contacto constante con madres embarazadas y en su posparto, pero en aquellos años en España apenas se sabía de esta figura, de hecho incluso hoy en día que han pasado 9 años, es una profesión «nueva» en España y con mucho camino por recorrer a todos los niveles, la doula es realmente una profesión de futuro. ¡Cuántas madres me han dicho ojalá hubiera sabido antes que existían las doulas!.

Lo mío fue amor a primera vista, a pesar de que al principio no entendí totalmente de qué se trataba eso de ser doula, me sentí muy atraída cuando escuché la propuesta de Cris, algo vibró en mi interior y se me abrieron los sentidos. A medida que me informaba, más me apasionaba el enfoque de esta profesión, los contenidos de aprendizajes, las personas a las que iba dirigida,… ¡así que me lancé! Bueno, en realidad nos lanzamos las tres, en nuestro caso era un esfuerzo importante, porque al coste de la formación de doula, teníamos que añadirle el viaje a Barcelona y la estancia.

Toda la experiencia de formación, que duró un año entero, superó cualquier clase de expectativa que me hubiera hecho, a medida que profundizaba en la profesión más me apasionaba, me gustaron mucho los conocimientos sobre la fisiología de la maternidad y los aspectos emocionales de cada etapa, pero sobretodo me pareció única la manera de actuar de la doula, acompañando cualquier proceso de maternidad desde la escucha, la contención emocional y la ayuda práctica, favoreciendo que cada mujer, cada familia, se sientan capaces y protagonistas de su nacimiento como padres.

La llamada de ser doula es para mi un amor correspondido, me encanta mi profesión y me ha dado muchos conocimientos y experiencias que nunca imaginé. Ser doula me ha dado luz, profundidad, presencia, redes, amistades del alma,… sigo enamorada y disfrutando de mi profesión, actualmente es algo muy importante en mi vida.

He tenido la suerte de vivir todo el proceso de aprendizaje y desarrollo como doula cerca de mis compañeras, Cris y Magda, primero con nuestra propia Formación en Mares Doules, pero también continuando nuestra formación hasta el día de hoy con seminarios, talleres, cursos y charlas del mundo de la maternidad, creciendo por el camino siendo el equipo doulas mam. Hemos seguido colaborando y trabajando en red haciendo muchas cosas dentro del mundo de la maternidad en Mallorca junto a otros profesionales de la salud: acudir a eventos y ferias para informar sobre nuestra profesión, moderar grupos de madres que hablan de sus experiencias de maternidad, colaborar con asociaciones como ABAM (Associació Balear d’Allatament Maternal) y Círculo Maternos Infantil de Mallorca, crear eventos y participar en debates con otros profesionales alrededor de La Semana Mundial de la Lactancia Materna, La Semana Mundial del Parto Respetado, organizar el visionado y posterior debate del documental Loba, etc. todo esto al mismo tiempo que hemos acumulado experiencia práctica siendo las doulas de mujeres de todas las clases sociales, en cualquier etapa de la maternidad, en partos de hospital y a domicilio,…

Sobre el año 2011 algunas mujeres de nuestro alrededor nos pidieron que lleváramos a cabo una formación para doulas en Mallorca y creímos que era buena idea y parecía el momento perfecto. Estuvimos elaborando, con mucho mimo, todo aquello que consideramos que era necesario para una buena y completa formación para doulas, de todo ese esfuerzo nació «Doulas Mallorca» y a continuación la «Formación Doulas Mallorca«, de la que llevamos tres ediciones (2013, 2014 y 2016)  y que a partir de enero 2018 ofrecemos la cuarta promoción.

Si tú también has sentido

La llamada

Nos vemos en la próxima

 

acompañArte

Decisiones conscientes ante un parto con muerte perinatal

Cómo tomar decisiones conscientes ante un parto con muerte perinatal desde la semana 15 de embarazo, dónde te encuentras ante la tesitura de tener que parir un bebé sin vida.

Cuando te dan la noticia de que tu bebé ya no tiene latido mientras estás embarazada, se abre un abismo a tus pies. Cuando esperas vida, nada te prepara para encontrar muerte. Y cuando recibes este shock físico, psíquico, emocional y espiritual, debes tomar algunas decisiones importantes para ti, en un momento en que te sientes muy vulnerable. Algunas de las cuestiones que te pueden ayudar a tomar estas decisiones son: la información completa y veraz (sea conseguida con antelación o en el momento de la noticia), concederte tiempo para decidir y, quizás, el acompañamiento emocional y físico de una doula con experiencia, que os apoyará a ti y a tu pareja durante todo el proceso y en cualquiera de vuestras decisiones.

Cuando estás embarazada tu ya eres MADRE, sea cuál sea el resultado de ese embarazo, toda consciencia que pongas en tu experiencia de maternidad, y la muerte de tu bebé es una de las más difíciles, te ayudará con el tiempo a crecer en profundidad, volver a reconciliarte con la vida, reencontrar la paz interior y, sobretodo, sanar tus heridas para no proyectarlas en otros hijos/as (actuales o futuros), o en tu pareja. Digamos que la intención de vivir con el máximo de consciencia el parto de tu bebé fallecido, es una inversión de presente y de futuro, para ti y para los que te rodean.

Es posible que tu primera reacción sea desear que acabe todo cuanto antes, como si así pudieras escapar de esta pesadilla. Y, precisamente por eso, la primera y mejor decisión será tomarte un tiempo junto a tu pareja y/o seres queridos para sentir, llorar, hablar sobre ello, pensar, preguntar, leer o reflexionar,… ya que no suele existir ninguna razón médica para tener prisa.

Normalmente en el hospital te harán una serie de pruebas para asegurarse que tu estás bien, como tomarte la temperatura y hacerte análisis de sangre y orina. A partir de ahí has de saber que existe un protocolo único en cuanto a los estudios para determinar la causa, pero cada hospital tiene sus protocolos para atender a las embarazadas con muerte perinatal, aunque cuentan con las recomendaciones del “Protocolo de muerte fetal anteparto de la SEGO (2008)” alrededor del que giran sus actuaciones frente a este tipo de partos.

A esto se añade que los profesionales que te atienden tienen su propio criterio, incluidos sus propios miedos y nivel de conciencia. La SEGO (Sociedad Española de Ginecológica y Obstetricia) pone en manos de los profesionales información acerca del acompañamiento emocional de las madres que viven la muerte de su bebé, porque se sabe que la manera en que se comunican contigo te puede ayudar mucho en cuanto a tus reacciones de ansiedad o depresión. Pero para los profesionales tampoco es fácil, para ellos también es una situación estresante, por eso sería conveniente que aquellos que están expuestos a tener que dar la noticia de una muerte perinatal y de cuidar a los padres antes, durante y después de este parto tan especial, se les ayude a formarse de manera específica para afrontar estas situaciones. Esta guía elaborada por «El Parto es Nuestro» y «Umamanita» puede ser una fuente de recursos e ideas: «Guía para la atención a la muerte perinatal y neonatal«.

Las parejas que sufren una muerte perinatal pasan por sucesivas etapas emocionales que pueden durar meses o años, en ellas se pueden padecer  diversas sintomatologías, siempre dependiendo de la forma particular en que cada persona transita un duelo de estas características . «Ante una muerte perinatal se producen diferentes reacciones al duelo: negación, incredulidad, confusión, shock, enfado o rabia, tristeza y depresión, añoranza, desesperación y desesperanza, culpa y vergüenza. Además, normalmente estas respuestas específicas del duelo van acompañadas de síntomas fisiológicos, como dolor de cabeza, cansancio y letargo, la falta de respiración, taquicardia, sequedad de boca, sudoración, trastornos digestivos y sensación de asfixia. Unidas a otros síntomas como la inquietud, la tensión muscular y el insomnio, estas respuestas se pueden entender como un patrón afín a la respuesta del estrés a la separación.» (Neimeyer, R. A.)

Todas estas reacciones son normales y es bueno expresarlas, algo que deben facilitar las personas que están cerca tuyo, sean profesionales, familia o amigos. Has de saber que no siempre será así porque cada persona responde según su nivel de conciencia y, además, en estos momentos tan delicados surgen las angustias y miedos de cada uno/a.  Y aunque las palabras se digan con buena intención, esos miedos personales hacen que muchas veces las primeras propuestas que vienen de los profesionales o de los familiares, tienen más que ver con evitarte el dolor, tanto físico como emocional (algo imposible de todas maneras) y pasar el «trago» de un parto lo más rápido posible.

Las recomendaciones de la SEGO dicen a los profesionales:
“A la hora de dar información es imprescindible dedicar el tiempo que sea necesario, sin prisas; utilizar un lenguaje claro y sencillo, sin tecnicismos. Es importante buscar una zona que favorezca la privacidad. Deben de estar presentes ambos padres o al menos la gestante acompañada por alguien de su confianza. La empatía se considera un valor fundamental por parte de los padres. Es importante crear una atmósfera de confianza, en la que sea posible que fluyan las emociones, en la que se escuche a los padres y se les responda a sus inquietudes con honestidad. Se debe responder a todas las preguntas evitando las discusiones. Es aconsejable que sea un único facultativo el que se relacione con la pareja durante todo el proceso de la muerte fetal”.

Delante de una noticia de tal magnitud surgen de golpe un montón de preguntas: ¿porqué ha fallecido mi bebé?, ¿Tenía alguna enfermedad?, ¿Hice algo incorrecto?, ¿Qué tengo que hacer ahora?, ¿Es peligroso que continúe dentro de mí?, ¿Puedo tomarme un tiempo para pensar?,… Todas estas preguntas las puedes dirigir a los profesionales que te atienden y, aunque algunas de ellas no pueden ser respondidas, tienes el derecho a estar informada de la forma más completa posible. También es normal que, en estas circunstancias, te cueste entender lo que te dicen, como si el cerebro oyera las palabras, pero no pudiese distinguir el significado. No pasa nada si necesitas que te lo vuelvan a repetir o explicar todo con palabras más sencillas.

Lo correcto es que te hablen de las diferentes opciones con las consecuencias reales de cada una de ellas y, además, te propongan que te des tiempo para decidir:

Manejo expectante  (esperar a que tu cuerpo se ponga de parto de manera natural)
Inducción farmacológica (oral y/o vaginal)
Cesárea (solo en caso de riesgo para la madre)

Empezamos por la última, porque la cesárea puede que sea lo primero que te viene a la cabeza, aunque solo es recomendable si corre peligro tu propia vida. La cesárea es el método para la extracción del bebé en casos de urgencia, a través del corte de la pared abdominal (laparotomía) y de la pared uterina (histerotomía)La cesárea tiene diferentes riesgos y consecuencias, en el caso concreto de muerte perinatal nos centramos en los que pueden afectar a la madre:

  • Los riesgos normales de la anestesia, sea raquídea o general  (dolor espinal, incontinencia urinaria temporal, hipotensión materna, dolores de espalda a largo plazo, dolor de cabeza, migrañas, entumecimiento u hormigueo…)
  • Infección de la vejiga o el útero
  • Laceración de órganos internos (vías urinarias, intestinos…)
  • Hemorragia promedio más alta
  • Infección de orina por el sondaje
  • Infección de los puntos o cicatriz queloide (engrosamiento de la cicatriz)
  • Dolor postoperatorio y recuperación física más larga

Debes ser informada, además, de que la OMS dice que en caso de haber tenido cesárea, la recomendación para volver a quedarte embarazada es de dos años o 18 meses como mínimo, ya que si el intervalo es menor, el riesgo de rotura uterina durante el trabajo de parto del siguiente embarazo se duplica. Aunque es evidente que cada mujer debe valorar, junto a su ginecólogx, el tiempo de espera apropiado teniendo en cuenta cada caso particular.

El Protocolo de muerte fetal anteparto de la SEGO (2008) dice: “En la gestación con feto muerto la vía vaginal debe ser de elección para finalizar la gestación, tanto para fetos en presentación cefálica como en podálica. La situación transversa en gestaciones avanzadas se debe intentar convertir en longitudinal tras evaluar los riesgos de la eversión. La cesárea se debe reservar para indicaciones maternas.”

Por tanto hoy en día en España ante un parto con muerte perinatal solo se utiliza la cesárea en caso que la vida de la madre corriera peligro (eclampsia severa, HELLP, etc), si un profesional permite o recomienda una cesárea sin que tu vida corra peligro, está incurriendo en mala praxis, y es su responsabilidad informarte adecuadamente de porqué no se te puede aplicar (incluso aunque tu se lo pidas, en tu deseo de acabar cuanto antes).

La inducción farmacológica es la primera opción (y muchas veces la única) que te plantean en los hospitales, puede que te dejen un tiempo para pensar y decidir o para ir a buscar tus cosas a casa ya que, normalmente, la muerte perinatal es una noticia inesperadapero en todos los casos tu puedes decir que quieres tomarte un tiempo para asimilar y decidir lo que quieres hacer.

Hay varias razones porqué en los hospitales te recomienden finalizar el embarazo con una inducción, por un lado están las posibles complicaciones del manejo expectante (que te resumo en el punto que corresponde),  y porque el Protocolo de muerte fetal anteparto de la SEGO (2008) dice: “…en un estudio de cohortes, se pudo comprobar que el parto que se inicia más de 24 horas después del diagnóstico de la muerte fetal, conlleva un aumento de la ansiedad materna en comparación con los que se inician más precozmente (nivel evidencia II, grado de recomendación B). Por ello, parece recomendable finalizar la gestación.” Así que, en parte, la cuestión de la ansiedad que produce la noticia, es un motivo importante por el que te proponen la inducción, quizás minimizando las consecuencias de un parto inducido.

En todo caso, en el hospital te explican los procedimientos que van a llevar a cabo y he aquí algunos de los posibles riesgos y consecuencias de la inducción del parto:

  • El parto inducido es más doloroso que un parto espontáneo 
  • Es más frecuente necesitar anestesia epidural
  • Atonía uterina (primera causa de hemorragia tras el parto, favorecida por el uso de oxitócicos durante el trabajo de parto)
  • Ruptura uterina (también favorecida por el uso de oxitócicos, con especial riesgo si hay cicatriz de cesárea previa)
  • Parto largo y medicalizado porque al cuerpo le cuesta «arrancar»
  • Más probabilidad de acabar en cesárea (aunque se hace todo lo posible para que esto no suceda)

Cuando en el hospital te proponen la inducción te explican que puede ser un proceso largo de 24 horas, pero a veces sucede que se necesiten hasta dos y tres días para parir aunque en todo este tiempo no quiere decir que estés en fase activa de parto. En parte depende del miedo y el shock que tienes en el cuerpo, pero también del tiempo de embarazo, no es lo mismo estar de 38-41 semanas, cuando todo estaba más cerca del punto de parto espontáneo y, por tanto, es más probable que el cuerpo responda de forma más rápida a la inducción. Suele pasar que cuando tienes menos tiempo de embarazo (entre la semana 15 y la 37) y se hace inducción, al cuerpo le cuesta ponerse en marcha y «reconocer» que toca parir.  Por eso mismo es probable que esperar unos días antes de hacer la inducción, facilite la reacción del cuerpo al estímulo de iniciar el parto y por tanto el proceso sea más corto.

En cualquier caso, sabrás cuando empiezas, pero no cuando acabas y, junto a las diferentes medicaciones de la inducción, y aunque en el protocolo de la SEGO se desaconsejan, es bastante común que te ofrezcan sedantes o tranquilizantes para aliviar el estado emocional, ellos pueden afectar a tu capacidad de tomar decisiones y a los recuerdos de tu experiencia de parto, algo que tienes que tener en cuenta a la hora de aceptarlos.

Si la inducción funciona desde el principio de forma fluida y te pones de parto sin necesidad de añadir más medicación, puedes plantearte tener tu parto deseado durante el resto del proceso. Aquí tienes el testimonio de Lucía, una mujer que empezó con una inducción y una vez arrancó escogió parto natural y explica porqué:

El manejo expectante es el menos utilizado y, en la mayoría de los casos, ni siquiera se plantea como opción, entre otras cosas porque es el que hace sentir a los profesionales que no tienen el control constante de la situación, y eso les preocupa, así como las posibles complicaciones que puedan aparecer o que aumente tu angustia durante la espera.

En el manejo expectante se trata de permitir el tiempo para que tu cuerpo se ponga de parto de forma fisiológica y eso va a suceder igual que en cualquier proceso de parto, con la diferencia de que el bebé va a nacer sin vida.

Algunas de las ventajas de un parto fisiológico son: no es necesario estar en el hospital hasta que llegue el parto, el riesgo de infecciones y hemorragias es menor, favorece vivir un parto consciente, el dolor es más fácil de manejar a través de las endorfinas que segrega el cuerpo y el baño hormonal de la oxitocina propia del parto es un antidepresivo natural.

Aunque, como en todas las situaciones, el manejo expectante conlleva sus propios riesgos:

  • No podrás predecir cuando se producirá el parto (el periodo de espera es, en general, inversamente proporcional a la duración de la gestación. En el 80% de los casos se inicia el parto de forma espontánea en las 2 o 3 semanas que siguen a la muerte fetal)
  • Debes contar con fuerza emocional para seguir embarazada mientras dura la espera del parto
  • En la espera se debe vigilar la temperatura corporal, hemorragia y mal olor
  • Riesgo de Corioamnionitis (infección del líquido amniótico y las membranas que lo contienen)
  • Riesgo de coagulopatías (excepto en los casos de desprendimiento de placenta no suelen aparecer hasta transcurridas dos o tres semanas de la muerte fetal).
  • Se recomienda la inducción del parto si se presentan signos de infección, rotura de membranas o coagulopatía

Si eliges manejo expectante es necesario que estés asesorada por un(a) profesional de la salud que respete tus decisiones y no tenga miedo (a veces difícil de encontrar),  lo más probable es que una vez pasada más o menos una semana, si no te has puesto de parto, te recomiende hacer pruebas periódicas para detectar cuanto antes las complicaciones que pudieran surgir.

Además debes estar muy bien acompañada, tanto a nivel físico y emocional, tanto en casa como en el hospital, por personas de tu entorno que estén alineados con tus decisiones. En una situación así, tiene un valor inestimable contar con tu doula junto a tu pareja.

Algo importante es que compruebes si tienes fiebre durante la espera, porque en este caso se sospecha infección y se procedería a la inducción del parto. Por lo demás puedes tener tu parto deseado, en arreglo a tu «Plan de Parto» si lo tuvieras.

¿Qué sucede con la lactancia cuando el bebé no está?

Como en el caso del parto, la mayoría de las veces nos encontramos con las prisas, propias y ajenas, para cortar cuanto antes la producción de leche, así que la primera propuesta por parte de los médicos será la Inhibición farmacológica, en este caso es necesario que cuando te prescriba el medicamento para inhibir la lactancia te informen que si se te llenan los pechos tienes que extraerte leche hasta que disminuya la molestia, sin vaciarlos completamente.

Hay otras opciones y una de ellas es Inhibir la lactancia paulatinamente (y sin fármacos), esta es la forma fisiológica y natural aunque tiene una duración más larga, poco a poco tu pecho va produciendo cada vez menos leche hasta que la secreción desaparece por completo. La prioridad se centra en evitar la ingurgitación, para lo cual necesitas extraer la leche en cuanto comiences a sentir el pecho lleno, aunque solo extrayendo una mínima cantidad de leche y con el método que te sea más cómodo. También es interesante que uses un sujetador que contenga el pecho sin llegar a oprimirlo e ir disminuyendo de talla a medida que el pecho se vuelve más pequeño.

Existe otra posibilidad que consiste en donar tu leche, sabiendo que será de gran utilidad para otros bebés, te vas extrayendo durante unos 2-3 meses hasta que va disminuyendo la producción de forma natural por la falta de estímulo. O incluso puedes hacer una «extracción poderosa» que podría conseguir producción de leche durante más tiempo. Una madre que vivió la experiencia de la pérdida de su bebé, se ha propuesto que llegue a todas las madres la información de las diferentes opciones sobre la lactogénesis y ha creado un movimiento que se llama Movimiento Rubén, Lactancia en duelo.

Actualmente la mortalidad perinatal en España es de 8,3 por cada 1.000 nacimientos, datos que han ido mejorando con los años, pero queda claro que no pueden evitarse todas las muertes. En algunos casos se pueden llegar a saber los motivos del fallecimiento, pero sigue habiendo muertes súbitas durante el embarazo sin causa aparente y, en todos ellos, el dolor de la pérdida es el mismo. Cuando estás esperando un bebé no sueles valorar la posibilidad de que tu hijo/a muera y es bueno que sea así, es importante vivir las experiencias con esperanza y confianza en la vida. Si más adelante decides volverte a quedar embarazada, será importante que reencuentres la confianza en tu cuerpo, en tu nuevo bebé y en tus capacidades como madre.

Si ya has parido a tu bebé sin vida, sean cuáles sean las decisiones que tomaste, has de saber que hiciste lo mejor que pudiste y supiste en aquel momento vital, con la información que tuviste y desgarrada por el dolor. Valora la experiencia como un proceso de crecimiento y aprendizaje.

En caso de que leas esta información y te acaban de decir que a tu bebé ya no le late el corazón mientras estás embarazada (o conoces a alguien que se encuentra en esa tesitura), te puedes plantear transitar la experiencia con algunas de estas herramientas:

-Aceptar y facilitar la expresión de todos los sentimientos asociados a tan triste noticia, tanto si estás directamente afectada, como de quiénes estén cerca tuyo.

-Una vez comprobado por el médico que estás bien: tomarte tiempo para sentir, reflexionar, hablar y tomar las decisiones. Este es uno de los puntos cruciales. Las decisiones son tuyas, en cualquier sentido.

-Los profesionales sanitarios que te atienden son los responsables de darte toda la información y proporcionarte ayuda psicológica, si por cualquier motivo no obtienes una cosa o la otra, no dudes en obtenerla contactando con otros profesionales que puedan darte lo que necesitas.

-Debes saber que tienes derecho a tener el parto que tu desees, en igual medida que cuando tu bebé vivía.

-En cualquier modalidad de parto que escojas, estar acompañada de una doula con experiencia junto a tu pareja, puede marcar una gran diferencia. Tu doula va a apoyar cada decisión que toméis y estará cerca vuestro durante todo el proceso, proporcionando apoyo emocional continuo y ayuda práctica.

-Vivir tu experiencia de parto con el máximo de consciencia te ayuda a hacer «real» la muerte y eso facilita la transición del duelo. Un parto con muerte perinatal también puede ser bello y potente, además de triste. Aunque ahora te parezca difícil de entender.

-Sea cuál sea el método elegido para parir, poder coger al bebé, tenerlo entre tus brazos y fotografiarlo, son algunas de las decisiones que también ayudan a darle un espacio y una imagen real en vuestras vidas. Es algo que los padres que lo han hecho lo recuerdan con mucho cariño.

-Cuando ya has parido aún quedan otras decisiones que tomar como permitir o no que se le practique una autopsia para encontrar la razón de la muerte perinatal y, aunque pocas veces se descubre algo, habéis de valorar si vale la pena intentarlo. Y una vez resuelto esto (se haga o no la autopsia), faltará decidir lo qué hacer con el cuerpo de vuestro bebé.

-Una vez de vuelta a casa, en algún momento habréis de enfrentaros a la ausencia del bebé en cada objeto que estaba preparado para él/ella. Reorganizar la casa también se puede convertir en un acto de conciencia.

-Podéis plantearos crear algún ritual propio, donde acordar de forma íntima y personalizada el lugar que ocupa ese bebé en vuestra familia. Las experiencias de otros padres pueden ayudaros a coger ideas, como en este artículo de Aguamarina: «Cómo despedirse de un hijo no nacido»

-Si crees que lo necesitas, solicita ayuda profesional de una Psicóloga perinatal o una Terapeuta Transpersonal para transitar parte del duelo, sin necesidad de esperar a sentirte muy mal. Un dolor de esta magnitud, a veces despierta otros dolores dormidos que se suman y te pueden abrumar temporalmente. Algunas madres explican que, además del duelo por el bebé, pasaron por otros duelos: la pérdida del proyecto de vida, el nuevo equilibrio con la pareja (cada uno transitando su propio duelo y a su manera), o el duelo por la muerte de quién eran ellas, de quién iban a ser y ya no serían nunca.

-Todas las personas que se acercan a ti, sean profesionales o familiares, te van a hablar según creen que es lo mejor para ti y según las herramientas personales de las que dispongan. Puede que escuches cosas que más que ayudarte te produzcan dolor, solo recuerda que es probable que ellos también estén abrumados, e igual que tu, lo hacen lo mejor que saben y pueden.

-Se necesita tiempo para recuperar el cuerpo, para transitar el duelo y para digerir la experiencia, respeta tus propios ritmos, que no tienen porqué ser iguales en otras mujeres. De hecho es normal que haya ciclos de duelo bastante tiempo después de haber pasado por la experiencia, aunque la intensidad y/o duración sean diferentes.

-El amor incondicional hacia tu bebé, es una de las herramientas más poderosas para sanar poco a poco tus heridas. Aquí tienes un bello testimonio:

duelo por bebé

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Un beso redondo

Disfrutar a cualquier edad a través del juego

Video Star «Un beso redondo» con Llucia y Nora

Siempre es un buen momento para disfrutar y aprender (a cualquier edad) a través del juego, porque la verdadera edad es la que uno/a siente por dentro, mucho más que la fecha de nacimiento. Y cuando juego con mi hija Nora, los significados son más amplios y profundos.

El juego es un gran invento de la naturaleza, en el mundo animal la mayoría de aprendizajes importantes para la vida, cómo conseguir comida o socializarse, se hacen a través del juego.

Los seres humanos somos animales y compartimos con ellos esta herramienta básica para ejercitar capacidades y destrezas de una forma lúdica pero, además, contamos con otras características propias de nuestra especie, y estas también se desarrollan y transmiten mediante el juego.

El juego está presente en todas las culturas, las personas transferimos a otras personas a través de él habilidades prácticas y psicológicas, conocimientos y hábitos, así como valores y creencias que pertenecen a nuestro ámbito familiar, social y cultural.

El juego es libre y voluntario, es una de las formas primarias de comunicación, previa a la aparición del lenguaje. Se puede comprobar observando a  niños que se acaban de conocer y pertenecen a culturas diferentes, al cabo de poco tiempo empiezan a interactuar jugando, sin necesidad de entenderse con palabras.

El juego maneja mensajes simbólicos, es una actividad creativa, espontánea y original, suele incluir cierta tensión e incertidumbre que cautiva nuestros sentidos y va acompañado de la alegría y la conciencia de ser de otro modo que en la vida cotidiana.

En la infancia es una herramienta crucial para todos los aprendizajes, pero además espero (y deseo) que algún día la mayoría de contenidos académicos se transmitirán en todas las edades y de forma predominante, a través de la creatividad y el juego.  Porque además de contar con la ventaja del divertimento, implica imaginación e improvisación (incluso cuando hay «reglas»), a veces predomina el cuerpo y en otros la mente, aunque a menudo para navegar por lugares poco comunes algo que, cada vez más, necesitaremos en este Planeta Tierra, para enfrentarnos a los retos del futuro que hoy en día ni siquiera podemos imaginar. Además, el juego siempre incluye una «emoción», que es la mejor manera de «fijar» los aprendizajes.

Descubrí su poderes curativos haciendo la formación de Terapeuta Psico-corporal, comprobé en mi propia experiencia  la veracidad y profundidad con que se puede trabajar el autoconocimiento cuando se utiliza el juego consciente.

He comprobado con los años que las personas de cualquier edad que siguen teniendo ganas de jugar son más felices (sean cuáles sean sus circunstancias vitales), poseen sentido del humor, la capacidad de reírse de sí mismas, conocen mejor a su niño/a interior, son más atrevidas a la hora de tener experiencias nuevas y más tolerantes con las equivocaciones, propias y ajenas. Porque todas esas cualidades son intrínsecas al «simple» hecho de jugar, sin propósito ni intención, tan solo por el placer de cambiar por un rato de «personaje».

Y tú, ¿cuándo fue la última vez que jugaste?, ¿Cuántas cosas has enseñado a tus hijos/as jugando con ellos?, ¿cuántas has aprendido con sus juegos?, ¿cuánto tiempo ha pasado desde que te dolió la barriga de tanto reír?, ¿cuándo te pusiste en ridículo y no te importó?, ¿sigues haciendo o recibiendo bromas? … estas y otras preguntas pueden servir de reflexión para darse cuenta de si «te tomas demasiado en serio» y has perdido (o conservado) la capacidad de disfrutar y aprender jugando.

Yo, por mi parte, procuro jugar a menudo, con mi cuerpo y con mi mente, con la palabra o el silencio, con niños y sin ellos,… tengo la suerte de contar con unos padres que son un ejemplo vivo de lo poco que importan los años y lo mucho las ganas de vivir. Aquí os dejo con ellos, en el Vídeo Star «Resistiré» del Dúo Dinámico con Mita y Guiem, dirigido por su nieta más pequeña, mi hija Nora:

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Nuestra lactancia natural

La llamo «nuestra lactancia natural» porque ni recuerdo haberme planteado algo diferente a dar el pecho cuando naciera mi hija. Tampoco sabía todo lo que se ahora sobre los poderes mágicos de la leche materna, ni sobre el vínculo materno-filial. Y quizás por eso mismo para mí fue una cuestión de piel, de instinto y de naturalidad. Fue así de parte de las dos, desde el primer instante en que, por fin, nos conocimos.

lactancia natural

Tuve suerte porque solo hubo un momento de dificultad en los días siguientes a la subida de la leche, que se solventó llamando a la asesora de lactancia de guardia  en el teléfono de ABAM (Asociación Balear d’allatament Maternal), pude comprobar en mi experiencia que, a veces, basta una escucha activa con un par de sugerencias, para reconducir esos momentos de incertidumbre. Con los años he podido conocer que no siempre es tan fácil ni tan rápido, por eso digo que, en parte, tuve «suerte».

Recuerdo mucho la comodidad de dar de mamar y no tener que «pensar», ni «medir», ni «esterilizar», pero sobretodo recuerdo el placer, es como si las hormonas de la leche nos «drogaran» a las dos, no me cansaba de mirarla, sentía que mi regazo era el mejor lugar del mundo para acoger su tibio cuerpo y, a ojos vista, la leche que manaba de mis pechos era el mejor alimento. Me encantaba cuando se quedaba saciada, justo en ese momento en que el estómago lleno le inducía un dulce sueño…. ¡cuántas veces le venía una sonrisa a los labios mientras estaba dormida!

Pero la alegría de mamar se manifestaba en muchos momentos, era ver mis pechos y estar contenta, era tener un disgusto de cualquier clase e intensidad y calmarse tomando teta. A través de los años ha continuado esa relación de naturalidad con ellos,  en la intimidad seguimos teniendo nuestros momentos en que la acojo en mi regazo y se apoya en ellos para descansar, para consolarse, para manifestar de forma física ese vínculo que nos une. Mi hija es quién me ha hecho sentir de forma más rotunda que mis pechos son bellos, no importa la medida ni la forma, importa lo que significan para nosotras y para lo que fueron creados: la alimentación y el placer físico y emocional.

Fue natural darle de mamar en cualquier horario y cantidad, así como en cualquier lugar y circunstancia, nunca me puse un paño por encima, ni me fui a un lavabo para esconderme, realmente no me planteaba que pudiera ser de otra manera y creo que si alguien me hubiera dicho algo al respecto (que nunca pasó), le habría mirado como si él o ella fuera un extraterrestre que se ha perdido por el Planeta Tierra.

También de forma espontánea mi hija tuvo su «hermana de leche». En esa época con una amiga del alma a menudo hacíamos cosas juntas con nuestras hijas de la misma edad, en algunos momentos en que una o la otra teníamos las dos niñas y pasaba algún percance, desde la confianza creada ayudamos a calmar a la otra niña dándole la teta, manifestando otra manera de lactancia natural. Con los años ellas son, además, «amigas del alma», como una evolución natural de las vivencias y los vínculos.

amigas del alma

Mi idea inicial era esperar a que mi hija se destetara sola, pero cuando tenía unos dos años y medio no veía que fuera a llegar nunca ese momento y tuve la necesidad de acabar con esa etapa para entrar en otra. Junto a mi amiga tuvimos la ocurrencia de hacerles de forma conjunta la «Fiesta del destete», con la preparación previa de avisarles, destacar que se habían hecho mayores, disminuir las tomas y crear una expectativa de gran ocasión. Fue una fiesta muy divertida, con todos los ingredientes que más les gustaban a ellas: juegos con agua y con harina, vestidos de princesas, regalo de una muñeca a cada una, comida y bebida rica, globos, etc. Y realmente funcionó, porque aunque en algún momento en los días posteriores nos pidieron «teta», fue fácil convencerlas que la etapa de mamar había pasado. Aún hoy me parece increíble y siento cierta añoranza de todas las sensaciones que me producía dar de mamar.

De hecho, no todo fue idílico a lo largo de nuestra lactancia natural hubo también otra clase de momentos: noches inacabables por un aumento de la demanda, días de cansancio sintiéndome vacía de energía, hartura de comer a la mesa con un bebé entre los brazos que demandaba su propia comida,  deseo de poder repartir más los papeles por ser siempre yo la fuente principal de alimento y consuelo,… Pero las hormonas, el instinto y el amor siempre estuvieron disponibles para salvaguardar el vínculo.

Y siendo muy importante el vínculo que nos ha ayudado a crear nuestra lactancia natural, es aún más importante la SALUD, así, en mayúsculas. Mi hija tiene 13 años y no ha necesitado tomar nunca antibióticos, solo en muy contadas ocasiones hemos utilizado una dosis única y mínima de «apiretal». Se que, en parte, es porque hemos usado la naturopatía (algo de lo que hablaré en otro artículo), pero sobretodo es porque la lactancia materna ha sido la mejor inversión en salud para el resto de su vida, siendo consciente que también son importantes otros buenos hábitos mantenidos a lo largo del tiempo, como una alimentación complementaria sana y el ejercicio físico.

Me quedo pues con algunas de las cosas más importantes que nos ha dado a mi hija y a mi nuestra lactancia natural: el vínculo, el placer, la alegría, la salud y la confianza.

madre-hija

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Porqué hacer una formación de doula

Si sientes el impulso de ser Doula necesitas una base desde la que desarrollar tu profesión, para ello es muy importante que hagas una buena Formación de doula. Entonces, empezamos por el principio…

 ¿QUÉ ES UNA DOULA?

La doula es una mujer con formación específica que acompaña a otras mujeres con apoyo emocional continuo y ayuda práctica, en cualquier etapa de su maternidad.

Para ser doula puedes partir desde donde sea que te encuentres como mujer: tener cualquier profesión (o ninguna), saber muy claro lo que quieres o estar en búsqueda de encontrar tu sentido de la vida, ser madre o no, ser joven o mujer madura,… adentrarte en este camino de conocimiento va a cambiar tu vida para siempre, tanto a nivel profesional como personal. Poco a poco descubres que la formación de doula es un camino hacia ti misma, porque solo puedes dar aquello que ya posees y transmitir confianza sobre aquello que tienes integrado de forma natural.

La maternidad engloba algunas de las etapas vitales más importantes en la vida de la mujer, el bebé y su familia. La maternidad bien acompañada marca una gran diferencia sobre la calidad de la experiencia para todos los protagonistas y, por reflejo, para la sociedad entera. De hecho, ser doula es una manera de estar en el mundo, al mismo tiempo que es una forma de cambiar el mundo. 

¿Porqué es importante la FORMACIÓN DE DOULA?

Dentro de la AED (Asociación Española de Doulas) hemos reflexionado mucho sobre todo lo que nos concierne a las doulas y consideramos que para desarrollar nuestra profesión es importante tener una  buena Formación de doula, por lo tanto nos parece insuficiente hacer un curso de UN fin de semana, leer unos cuantos libros e ir de por libre y sin red de ninguna clase. De este tipo de aprendizaje no estructurado surgen mujeres que se hacen llamar doulas,  que tienen grandes lagunas de información verídica o, por ejemplo, dan una imagen de «hippy» que le dice a las demás como tiene que vivir su maternidad. Y nada más alejado de la realidad, porque por principio LA DOULA ACOMPAÑA  CUALQUIER CLASE DE MATERNIDAD, LA QUE CADA MUJER ESCOGE DESDE SU MOMENTO VITAL Y NECESIDADES.

Para ser una buena doula necesitas entender profundamente de qué trata esta profesión: las funciones que te competen (y las que no), los conocimientos específicos de los aspectos fisiológicos y emocionales de cada etapa de la maternidad, las cualidades que necesitas desarrollar para el «arte de acompañar», las cuestiones legales, las particularidades del país y la cultura dónde vas a desarrollar tu labor… en definitiva tener claro el encuadre, el fondo y la forma para ser impecable en tu trabajo diario, ofreciendo un servicio personalizado y de alta calidad y, además, poder disfrutar con ello. Solo una formación de doula que contenga todas estas características, sirve de base. Esto implica que una buena Formación de doula básica debe tener un mínimo de unas 150 horas (entre lectivas y prácticas) y, preferiblemente alrededor de 240 horas. Y las doulas siempre estamos en formación continua, aprendiendo y revisando tanto nuestros conocimientos técnicos, como nuestra forma de acompañar: cercana, profesional, empática y sin juicios.

De la ignorancia de estos conocimientos pueden surgir malas praxis que perjudican seriamente a toda la profesión. Así que tener formación de doula es en beneficio tuyo, de las mujeres y de toda la profesión de doula.

Desde estos mínimos conocimientos correctos y mientras haces la formación de doula, empiezas tus prácticas tutorizada por una doula experta a la que puedes consultar las dudas sobre cualquier aspecto de tu labor y así, poco a poco, ir adquiriendo la experiencia personal que te permitirá transmitir tranquilidad y confianza, que es la base de tu relación como doula con las familias.

Y si estás interesada en hacer una Formación de Doula, también es muy importante que tengas varias cosas claras sobre la legalidad que, a veces, crean confusión:

  • La Doula NO es personal sanitario.
  • La Constitución Española ampara la libre elección de profesión y la Formación de doula es legal aunque no esté regulada (esto solo es exigible a ciertas profesiones como las sanitarias).
  • Las doulas no necesitamos poseer una titulación oficial, igual que muchas otras profesiones, que también son legales.
  • Las doulas no contamos con un epígrafe específico en el IAE, pero nos podemos dar de alta en epígrafes afines (igual que hacen otras profesiones).
  • Toda mujer tiene derecho a decidir quién quiere que le acompañe en su parto.

Si quieres saber más sobre diferentes aspectos de la profesión de doula, y lo que me aporta a mi misma a nivel personal, te recomiendo la lectura de la entrevista que me hizo Aguamarina en el blog «De mi casa al mundo» con motivo de la promoción de la Formación Doulas Mallorca 2016, todos los contenidos son vigentes a día de hoy y se titula

El equipo de Doulas Mallorca hemos llevado a cabo promociones de Formación de doulas de excelente calidad, desde el año 2012, somos pioneras en incorporar los contenidos que actualmente se avalan desde la AED, contamos con la colaboración de ponentes de prestigio en sus respectivos campos de conocimiento y nosotras mismas tenemos amplia experiencia práctica en la profesión de doula.

 

Si sientes el impulso de ser doula, apúntate al próximo curso

 

Formación Doulas Mallorca

Formación y acompañamiento de doula

 

 

 

 

 

¿Alguna vez has pensado en ser doula?

 Si sientes el impulso de SER DOULA te va a gustar leer esta entrevista que me hizo Aguamarina para su blog «De mi casa al mundo» en Octubre de 2015, la transcribo íntegra ya que me encanta como quedó y, además, es totalmente vigente porque el equipo Doulas mam estamos preparando la próxima

 

Aquí están las palabras y las preguntas de Aguamarina, junto a mis propias reflexiones sobre la profesión de doula y lo que significa para mí:

 

¿Alguna vez has pensado en ser doula?

Entrevista completa

Mar Brunet, Mikel y Llucia

 Cuando me convertí en madre no tuve una doula a mi lado. Si apenas conocía lo que era, pero cuánto la necesitaba.

Y más tarde, a medida que mi proceso como madre iba profundizando, e iba despertando hacia la consciencia, tuve la certeza de que nunca, ninguna mujer que se convierte en madre debería sentirse tan poco acompañada, sin apoyo, como yo me sentí.

Ese fue el auténtico motor que me llevó a crear Mamamorfosis, que al fin y al cabo no deja de ser una especie de mini-doula virtual; la voz de 200 madres que acompañan emocionalmente a cualquier mujer que lo lea, ¿pero es suficiente?Creo que no, necesitamos más doulas presenciales.

Estos días estoy sintiendo una llamada, estoy planteándome formarme para ser doula pero ¿por qué?, ¿qué lleva a una mujer a ser doula?, ¿cómo es la preparación?, ¿sabré ayudar y acompañar a otras mamás?, ¿cómo se hace eso?, ¿me servirá para mi propia maternidad?, ¿me podré ganar la vida con ello?, ¿no deberíamos todas las madres formarnos para saber acompañarnos?…

Son muchas las preguntas y cuestionamientos, y ha sido una cara de la Luna, Llucía Mir, mamá consciente y doula de referencia en Mallorca, quien me ha echado una mano aportando su mirada y su experiencia. 

Doulas Mallorca

Gracias a Llucia (la primera de la izquierda), que junto a su equipo de Doulas Mam Mallorca (Cristina Seguí y Magda Rodríguez) trabaja desde hace años en el arte de acompañar, he podido dar respuesta a los grandes interrogantes que me planteaba:

¿Qué es una doula?

La DOULA es una persona con experiencia y formación en los diferentes procesos maternales, que acompaña a las familias con apoyo emocional continuo durante cualquier etapa de la maternidad.

Con su presencia, escucha y disponibilidad favorece un espacio en el que las parejas pueden expresar y desarrollar su propio camino de paternidad/maternidad.

La doula es escogida porque transmite tranquilidad y confianza a través de sus cualidades como persona, más allá de lo que sabe o de lo que hace.

Las doulas tienen una larga tradición en muchos países, en algunos de ellos las doulas están integradas en los servicios a la maternidad del Estado.

Cada vez más familias solicitan sus servicios porque son conscientes de la importancia del acompañamiento emocional continuo para tener una experiencia de maternidad más positiva y fluida.

¿Qué hace una doula?

FUNCIONES DE UNA DOULA

El trabajo de la doula es dar apoyo y acompañamiento continuo, en aquellas etapas de la maternidad donde se la solicite. Ofrece un espacio de reflexión donde las parejas exploran lo que para ellos es importante.

Durante el EMBARAZO

Puede ayudar para hacer un Plan de Parto, y también ofrece información sobre las diferentes opciones de parto, básicamente parto en casa u hospital público o privado.

Durante el PARTO

Ofrece un acompañamiento físico y emocional desde el inicio del proceso hasta el final.

Durante el POS-PARTO

Ofrece apoyo logístico y emocional, son bastante comunes las dificultades en lactancia cuando las madres salen del hospital y se encuentran solas en casa, pueden ser momentos muy difíciles. También ofrece información práctica sobre redes de familias dentro de nuestra comunidad.

Cada doulaje es diferente

Hay padres que tienen las cosas muy claras desde el principio, dicen lo que necesitan y en qué situaciones. Para otros es más bien un proceso en el que ellos mismos, expresando en voz alta sus dudas o necesidades, van descubriendo qué quieren y cómo lo quieren.

profesión de doula

¿Qué tipos de familias atiende una doula?

Las doulas apoyan a mujeres y familias de todos los estratos sociales, religiosos y étnicos, incluyendo a parejas, familias monoparentales, parejas del mismo sexo, familias con pocos recursos, ejecutivos, estudiantes, abogados, matronas, médicos, etc.

Las familias que solicitan una doula son muy variadas, lo que tienen en común es la consciencia de la importancia de la etapa que están viviendo.

Están las mujeres que no tienen pareja (por decisión propia o por circunstancia vital), las que tienen a su familia extensa lejos o que, como en muchos casos, la familia de apoyo también tiene sus propios trabajos y poco tiempo libre.

Están las que tienen criterios de crianza muy diferentes de su familia de origen y en vez de ayudar ejercen presión sobre ellos a la hora de tomar sus decisiones informadas.

También algunas familias sienten que el apoyo incondicional de su doula les ayuda a empoderarse ante las inercias de la sociedad.

Son comunes las mujeres que han tenido un parto o un aborto traumático anterior y quieren tener más conocimientos y control sobre su próximo parto, pero sobretodo apoyo emocional personalizado para transitar la experiencia.

¿Qué se necesita para ser una doula?

No se necesita ninguna condición previa para ser doula, pero para ser una buena profesional hay que aprender y desarrollar muchos aprendizajes y tener el compromiso de seguir reciclándose a lo largo del tiempo.

8 razones para ser doula

Le he pedido a Llucia que comparta con nosotros/as desde su experiencia personal qué le aporta esta profesión que ama. Esto es lo que nos cuenta:

“Hay muchas cosas que me aporta mi profesión de doula y quiero compartir alguna de las que más impacto tienen en mi vida:

(1) Soy testigo cercana de lo importante que son las vivencias alrededor de la maternidad, para la díada madre/ bebé y para el padre, tanto en el momento en que sucede, como en las consecuencias a lo largo del tiempo.

(2) Acompañar un parto es un chute de vivir el presente, la llegada a esta tierra de un bebé es un momento tan intenso y tan sagrado, que solo hay espacio para Ser y para Sentir, deja de existir el Tiempo para todos los que orbitamos alrededor del Planeta Parto.

(3) Las redes de apoyo, de encuentros  y de información transversal se convierten en las “tribus” de nuestra sociedad moderna, como doula me siento correa de transmisión y co-creadora de redes.

(4) Las madres están llenas de coraje en las situaciones más inimaginables, ver tantas maternidades y tan variadas me aporta interesantes recursos para mi propia maternidad.

(5) Solo puedo acompañar desde el mejor lugar, si antes soy capaz de acompañarme a mí misma, por lo que siempre estoy revisando aquello que me ayuda a madurar como persona y procuro estar conectada con mi ser esencial.

(6) Estar tan cerca del nacimiento, algunas veces significa estar cerca de la muerte, acompañar los duelos es triste y hermoso a la vez, veo crecer en profundidad a los padres desgarrados por el dolor ¡hay tantos aprendizajes en dejar partir!

(7) Me encanta la capacidad de equilibrar que tienen los gestos sencillos: una mirada, la escucha, un toque,… mi papel como doula es humilde y poderoso a la vez, lo pequeño se hace grande.

(8) El arte de acompañar lo puedo aplicar en todas las facetas de mi vida, tanto profesionales como personales, no puedo controlar lo que pasa o lo que siento, no puedo salvar a nadie de su momento personal, pero puedo acompañar con empatía y sin juicio, aceptando las circunstancias y a las personas tal como son.”

Lo cierto es que sus palabras han contestado muchas de mis preguntas.

Entonces, si quiero ser doula, ¿dónde puedo formarme?

Precisamente Doulas Mallorca, el equipo de mujeres donde trabaja Llucia, pionero en España en ofrecer sus servicios especializados, ofrece una formación de gran calidad que proporciona las herramientas necesarias para acompañar con los conocimientos apropiados que favorecen en el ámbito profesional la satisfacción personal y la de las familias.

La próxima edición comienza en enero de 2018 y tiene una duración de 10 fines de semana.

Es una formación que se realiza en Mallorca pero a la que por su gran calidad han asistido personas de otras comunidades autónomas en ediciones anteriores.

El equipo de Doulas Mallorca gestiona muchas veces los alojamientos y facilita la logística de los traslados.

Formación Doulas Mallorca

Si quieres saber más de la formación, te recomiendo que visites su web donde encontrarás con detalle la programación, profesionales que participan, precios, plazos.

¡Importante!

¿Qué dirías a las personas que se plantean apuntarse a la formación?

Les diría que escuchen la llamada de su intuición, este curso aporta herramientas muy interesantes tanto a nivel personal como profesional,  las alumnas que la han llevado a cabo expresan la satisfacción que ha supuesto para sus vidas a estos dos niveles.»

 

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