muerte perinatal 900px

Morir antes de nacer: testimonio de amor puro

“Ninguna madre está preparada para que le den la noticia de que su hijo/a ha muerto. NUNCA. Es igual el tiempo de vida del/a niño/a. Cuando es a partir de la semana 28 del embarazo, en el parto o dentro de los 7 primeros días de nacer, se le llama “muerte perinatal“. Hay otras maneras de llamarlo cuando este evento sucede antes de la semana 28 o después de la primera semana de vida, pero eso no tiene ninguna importancia ante el dolor de la pérdida. En la gran mayoría de los casos no se sabe cuál es la razón de que esto suceda, ni siquiera aunque hagan la autopsia, simplemente son cosas que pasan.

Como doula, estar cerca de una mujer que vive esta experiencia, siempre me toca el corazón, desde una mirada tan cercana siento que se crean lazos sutiles con esa familia. En estos casos, el acompañamiento emocional requiere aún de más delicadeza, es una invitación a afinar los sentidos, estando Presente desde el amor. Las palabras o los gestos solo caben auténticos, para poder sostener sin invadir, sentir sin perderse. Todo ello sin olvidar los aspectos prácticos, cuando una mujer ha de parir su bebé fallecido, sigue teniendo los mismos derechos y necesidades (y quizás alguna más) con respecto a su parto y va a tomar difíciles decisiones mientras está en un estado emocional muy vulnerable. 

Las madres necesitan de un gran coraje para atravesar toda la experiencia y el recuerdo de ese amor, mezclado con un dolor tan grande, es algo que siempre las acompaña, pasen los años que pasen.

Esta mamá escribe a su hijo fallecido, en sus palabras se muestra un corazón que palpita triste pero repleto de amor incondicional y expresa su agradecimiento por lo que significó para ella la atención profesional y humana de su ginecóloga y el acompañamiento emocional de su doula.

Gracias por el privilegio de estar cerca, de corazón a corazón“.

 

Querido hijo mío …

Hoy ya hace tres semanas que te sentí por última vez dentro de mí … Sé que aquellas tres pataditas, tan esperadas todo el día, fueron tu manera de decirme adiós … de decirme que había llegado la hora de irte …

Han sido unos meses más bien difíciles … El hecho de que supiéramos que serías un niño tan especial hizo que incluso te quisiéramos más y más, y que apostáramos por ti más que nunca. Verte en cada eco, como todo iba por buen camino, nos llenaba el corazón de Felicidad … Las últimas semanas estuvimos muy tristes cuando nos dijeron que tendrías que pasar por una operación justo al nacer. Nuestro corazón se encogía y sufría de pensar con nuestro pequeño Príncipe lejos de nosotros y teniendo que pasar por todo esto … Pero así es la Vida … Y cuando ya sólo pensábamos en el momento de tenerte entre nosotros, la Vida ha decidido que NO, que tiene otro camino para TI, para nosotros ….

Han sido y son unos días muy duros … Siento como mi alma se rompe, como todos los sueños e ilusiones se esfuman, … como la Vida duele.

Pero también hemos aprendido, contigo entre nuestros brazos, lo que es el Amor verdadero, el Amor incondicional … el sabor de un beso no correspondido, de una caricia que nunca más volveremos a dar … Yo me sentí MADRE con este sentimiento de Amor PURO, sabiendo que al cabo de poco, nunca más te volvería a ver …

Para mí está siendo la experiencia más dura que nunca he vivido … La Vida ha tenido una forma muy cruel de decirnos que nada nos pertenece …

Pero nunca, nunca cambiaría estas 33 semanas que estuviste dentro de mí … Sin duda las mejores de mi Vida … Aparte de que quiero dar las gracias porque en este camino nos hemos cruzado con gente maravillosa … en Son Espases … con la ginecóloga Rosa Ruiz de Gopegui al frente. Nunca habíamos conocido una profesional del mundo sanitario con tantos sentimientos, tan empática, tan humana … Gracias a ella todo fue un poco menos duro …

De la Seguridad Social, ¿qué decir?

Ingresamos un jueves por la mañana y empezaron a inducirme el parto … y hasta el domingo al mediodía no te conocí, el Gran Amor de mi Vida … Fueron tres días muy duros … de mucho daño físico, debido a todas las maneras que probaron para ayudarme a dilatar, aunque el dolor real era el del Corazón, roto en mil pedazos …

Estuve todo el jueves y hasta el viernes en la tarde en ayunas … sin saber por qué … Sabiendo a lo que me tenía que enfrentar, sentía que tenía que estar más fuerte que nunca …. Esto es una de las cosas que no entendí … igual que la falta de información durante el sábado, cuando nadie nos decía nada y todo seguía igual … .Y a la hora de haber parido, echamos de menos apoyo psicológico de alguien del hospital …., ya que todo junto se hacía muy difícil de llevar ….

Pero tuve la gran suerte, el gran regalo, de haber conocido muy poco tiempo antes a una DOULA, a Llucia …. Un ÁNGEL … su abrazo el mismo jueves …. sus dulces palabras, sus explicaciones de lo que iba aconteciendo, sus mensajes en todo momento, su TODO …. hizo que pudiera decirte adiós poco a poco y en PAZ, que me sintiera tranquila y fuerte en cada momento … Estoy muy agradecida porque haya estado en estos momentos a nuestro lado … de CORAZÓN … sin pedir nada a cambio …

¡Ojalá que podamos compartir momentos más dulces juntas!

También estoy agradecida por todo el apoyo que hemos tenido de tanta gente: familia, amigos, compañeros, … no nos hemos sentido solos en ningún momento … y eso no tiene precio ….

Nuestro Amor hacia TI, querido hijo, es infinito y eterno …

Estés donde estés y pase el tiempo que pase … siempre estarás en nuestro corazón ….

Te pedimos que cuides de todos nosotros, que nos des la Fuerza necesaria para que tu recuerdo no nos haga daño …. y espéranos para que podamos darte todo el Amor que en esta Vida no se nos ha permitido …. y que sepas que TU, eres lo mejor que nunca nos ha pasado …

Te queremos hoy y SIEMPRE.

G & N

acompañArte

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *