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Flores en el desierto: DOULAS (22-julio-2018)

Hoy en IB3 radio hemos hablado durante una hora entera de DOULAS, en el programa “Flors en el desert“, un título muy apropiado por lo que representamos tantas veces las doulas para las mujeres. Ha sido muy completo, por un lado yo he hablado en nombre de Doulas Mam para explicar con detalle quiénes somos las doulas y en que consiste una formación para doulas, en concreto, la Formación doulas Mallorca de la cual somos organizadoras y ponentes, entre otros profesionales de la salud.

También ha participado por teléfono Mikel Mantxola como profesional sanitario que lleva 30 años atendiendo partos en casa como matrón y siempre acompañado de dos doulas, ha explicado como han evolucionado la atención a los partos a lo largo de los años en nuestro país, especialmente en Mallorca, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional. Como siempre, su experiencia, la certeza de sus convicciones, la naturalidad de su exposición y su gran respeto por las doulas, lo convierten en una voz muy valiosa en apoyo de nuestra profesión. 

Ha venido Camila, una alumna de la actual Formación doulas Mallorca 2018 para explicar su experiencia y sus razones para querer formarse, ella es jóven y tiene una profunda vocación de doula, en el tiempo que llevamos de curso ha acompañado, junto a mi como tutora, a Diana en su parto y ha sentido la oxitocina correr por sus venas, esa experiencia la relaté aquí. Ahora mismo está de guardia de otro parto inminente y muy ilusionada de poder estar cerca de Roxana en uno de los momentos más importantes de su vida.

Y las mejores voces son las de las mujeres, esas mujeres que escogieron tener una doula en su parto, que se preocuparon de informarse, que tomaron decisiones sobre su maternidad, que se sintieron poderosas a la hora de parir. Tuvieron sus partos en diferentes lugares, todos lo lugares en los que una doula te acompaña: el fantástico nacimiento en el agua de Lou en hospital privado del parto de Lila , el nacimiento de sus hijos Nura y Senda de Dámaris (las que tienen doula una vez, siempre repiten) en el hospital público de Inca con su doula y pareja juntos en paritorio y el parto en casa de los dos hijos de Xisca, Marc y Martí, con el equipo de Mikel Mantxola y sus dos doulas.

Lo que tienen en común estas mujeres es que tomaron la decisión de escoger cada uno de los aspectos que concernían a su maternidad de forma consciente y de querer ser acompañadas por mi como su doula, una confianza que les agradezco de corazón. Son mujeres valientes y poderosas, cada una de sus palabras rezuman sabiduría, hemos disfrutado de compartir nuestras experiencias y, aunque ellas no se conocían previamente, ha habido una corriente de conexión muy bonita. Y como siempre que nos reunimos mujeres en red, ha corrido la oxitocina por nuestras venas.

Más tarde, mientras estaba descansando al lado del mar, he recibido LA LLAMADA…una mujer de la que soy doula, ha empezado a tener contracciones que van cogiendo regularidad, probablemente esta noche vuelva a sentir la magia de acompañar el nacimiento de un nuevo Ser a este Planeta, gracias a mi profesión de doula.

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Testimonio Lila, Adrián y Lou (30-05-2018)

En mi primera entrevista con Lila fue muy evidente que solo necesitaba que alguien le hablara de corazón a corazón, que le explicaran cuanto Poder hay en un parto y abrirse a la posibilidad de conocer profesionales que atendieran sus necesidades y respondieran con empatía a sus preguntas.

Al acabar nuestra conversación le había cambiado la cara, de estar perdida y desconectada, pasó a tener una energía muy luminosa y una gran ilusión por vivir con consciencia lo que le restaba del embarazo y, por supuesto, su parto.

Supo encontrar muy rápido lo que toda mujer lleva dentro: fuerza, conexión, poder,… dio los pasos necesarios, enfiló su atención, se relajó en la confianza en su cuerpo y en su intuición. Llegado el día todo sucedió de forma muy fluida, nos acompañaba una gran Luna Llena que fue muy especial para mi porque me pasó algo inusual, tuve dos partos seguidos con tan solo dos horas de descanso entremedio que fueron preciosos, uno en casa y otro en Hospital ¡justo era el Día Mundial de la Doula! y aquí conté mi experiencia.

El parto de Lila fue potente y muy intuitivo, hicimos un gran equipo entre todos los profesionales implicados, trabajando con complicidad y respeto mutuos: matrona, ginecólogo y doula. Las diferentes etapas del proceso del parto fueron solventadas paso a paso, tal como en una maratón (símil muy utilizado por las mujeres que son deportistas), donde la madre nunca sabe hasta donde será capaz de llegar, pero se centra en estar presente y transitar la experiencia. Eso acaba concediendo un Gran Poder Interior.

Aquí lo cuenta Lila con sus propias palabras:

 

Conocí a Llucia en la semana 28 de mi embarazo. Ella me llego como un ángel que Dios manda para responder a las oraciones mas profundas del corazón.

Hasta conocer a Llucia no había logrado encontrar mi camino hacia la maternidad, la verdad es que como primeriza el aspecto que me provocaba mas temor era el acto de parir…tanto que en algún momento incluso consideré la cesárea como una alternativa. Los profesionales médicos de dos hospitales diferentes hicieron poco para calmar mis ansiedades y encontré un gran vacío en el apoyo emocional y espiritual.

Cuando encontré la pagina web de Doulas MAM Mallorca, inmediatamente tuve la sensación que estaba tocando en la puerta correcta. Desde el comienzo tuve correspondencia con Llucia y después de una visita ella me pudo resolver las dudas, y como si tuviese un espejo en la mano me permitió ver dentro de mi misma, inspirando en mi una confianza, un amor y un poder dormido. Me encontré sin temores y con mucha confianza e intuición sobre mis capacidades naturales. Tomé la decisión de que Llucia fuera mi doula y como tenía un embarazo sin complicaciones decidí que quería un parto natural en el agua.

Con solo diez semanas de preparación, encontré mi camino. Mi doula me pudo recomendar un tremendo equipo y con su orientación una nueva clínica, me pasó el contacto de una fantástica terapeuta del suelo pélvico y de un obstetra de la Policlínica Miramar que supo responder a mis preguntas y necesidades.

Cuando llegó el momento que mi hija quiso salir al mundo, coincidimos con el amanecer después de una luna llena. Mi doula justo salía de otro nacimiento cuando la llamé, como en ese momento estaba solo comenzando las contracciones quedamos en que le llamaría mas tarde para informar como progresábamos. Hacia el medio día comenzaron a aumentar las contracciones y Llucia llegó a mi casa en 20 minutos, llena de energía. De ahí casi inmediatamente salimos al Hospital por mi voluntad y cuando llegamos me informaron que solo estaba dilatada de 1 cm. ¡Me querían mandar de vuelta a casa! En este momento Llucia se puso a hablar con la matrona y no se como consiguió que nos dejaran quedar una hora para ver si progresaba más o menos rápido. Con el apoyo de Llucia logré dilatar 2 cm más en esa hora y siento que fue gracias a la comunicación y la conexión que yo sentía con mi Doula. Ella respondió en ese momento como si me estuviera cargando, me estaba apoyando permitiendo que mi mente, emociones, cuerpo y alma se rindieran al acto de parir.

Tuvimos momentos donde el parto se frenaba y no dilataba más, en esos momentos mi doula supo que masaje emplear, que música poner y como guiar la experiencia para que yo me relajara. En total desde la hora que llegó Llucia hasta que nació mi hija estuvimos nueve horas. Siento que gracias a su apoyo, mi hija y yo pudimos superar las pausas de progresión en el parto y conseguir mi deseado parto en el agua.

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Después del nacimiento de mi hija, Llucia estuvo ahí para ayudarme con la lactancia y tres días después cuando me subió la leche ella estuvo para orientarme y animar una buena relación de lactancia entre mi hija y yo. Ahora ha pasado las semanas y yo puedo disfrutar mucho de mi hija y de nuestra conexión.

Siento que lograr tener el parto de mis sueños me ha puesto en una posición favorable para conectar con mi hija y hacer la transición de mujer a madre llena de mucho amor, confianza y por supuesto ¡oxitocina!

Parto Lila y Adrián

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Mi especial Día Mundial de la doula 2018

Todo empezó ayer por la noche con una espectacular luna llena, parece que en este caso venía dispuesta a recordarnos su influencia en el nacimiento de los bebés, lo que me ha permitido vivir el día Mundial de la Doula más especial de mi vida.

Justo cuando iba a dormir recibí la llamada para acudir a un parto en casa del que estaba de guardia y ahí me puse en marcha. Fue un baile de brujas porque debido a que el padre no podía estar, fuimos tres doulas con el equipo de Mikel Mantxola  (habitualmente somos dos). En la casa estábamos la mujer de parto, su madre cuidando de su hija de tres años y todo el equipo de atención al parto en casa procurando ofrecer la mejor experiencia posible a esa hermosa mujer. Digo que fue un baile de brujas porque las doulas estuvimos entrando y saliendo del círculo energético de la mujer de parto, entrando y saliendo delicadamente de su espacio físico, sin necesidad de muchas palabras, las justas y necesarias en el momento oportuno.

Era como una danza de miradas y gestos, con una armonía exquisita, no sobraba ninguna mano, no faltó nada de lo que se necesitaba. Fue una ducha de oxitocina, la “peligrosa” hormona del amor, seguramente una de las razones por las que en la época medieval se tenía tanto miedo a las mujeres que se las tachaba de brujas. Todas nosotras “somos las nietas de las brujas que no pudieron quemar”.

Deseo dar las gracias a Mikel, comadrón, maestro y amigo con el que siempre disfruto de trabajar.

Gracias a Cris, mi maestra en tantas cosas y compañera del equipo doulas mam desde hace casi 10 años.

Gracias a Jaja, doula de corazón y con quién me une una gran afinidad que va más allá de las palabras.

Gracias a Anita, la gran mujer que ha parido a las 4’30h de la madrugada con mucha intuición a su preciosa hija, mientras su otra hija y su madre descansaban en otra habitación…

Pero ahí no acabó la cosa, ese día tan especial que nunca olvidaré, me reservaba otra experiencia de doula.

Cuando a las 7’30h de la mañana me dirigía a casa a descansar, recibí la llamada de otra mujer de parto. En este caso estaba empezando a tener contracciones molestas pero irregulares. Hablamos sobre que no se podía saber si el parto arrancaría, excepto viendo como evolucionaba. Decidimos que yo me iba a descansar un rato y en un par de horas nos contábamos más cosas.

Pude dormir dos benditas horas que me regeneraron totalmente y aproveché para desayunar algo, cuando volví a hablar con la mamá me contó que estaba cada vez más molesta, así que decidimos que me iba para su casa. Allí estuvimos el tiempo en que se sintió cómoda, hasta partir todos hacia el hospital. En este caso era la Policlínica Miramar, hospital privado de Mallorca donde están trabajando de forma muy decidida hacia la línea de ofrecer partos fisiológicos y respetados.

La mujer de parto necesitó todo su coraje para atravesar cada una de las etapas ya que fueron intensas y profundas. Ella es una mujer deportista y acostumbrada al esfuerzo, pero se sorprendía de todo lo que iba sintiendo a medida que avanzaba en su parto. Aún así todo fue fluido, la comadrona aportó su cercanía y profesionalidad, con las propuestas más apropiadas a cada momento. Su pareja y su madre estuvieron desde su precioso lugar, cerca del corazón de la mujer. Cuando se acercaba el expulsivo, pudo entrar en la bañera para tener su parto deseado en el agua, el ginecólogo llegó para acompañar en la etapa final y  decisiva, solo intervino lo justo y necesario, con su actitud más discreta mientras la naturaleza seguía su curso previsto de forma perfecta… y eso a veces es lo más difícil.

Pudimos estar juntos la pareja y la doula dentro de paritorio, algo que agradecen todas las mujeres y que espero que muy pronto se normalice en todos los paritorios de España, porque es algo absolutamente integrado en los demás países europeos donde deseamos mirarnos (Inglaterra, Suiza, Holanda, Bélgica, Dinamarca,…) y desde luego también Estados Unidos de América.  No solo respecto a la doula, también respecto a otras personas que la mujer desee tener cerca: madre, amigos, fotógrafo,… porque esa es una de las muestras más importantes de que los protagonistas son la mujer de parto y su bebé, por tanto se respetan sus deseos en todo aquello que pueda facilitar su experiencia de parto.

Quiero dar las gracias al Dr Ferret, ginecólogo al que admiro por su trato de los partos y de las mujeres de parto, además de su respeto a mi profesión de doula.

Gracias a la comadrona Noelia, que sostuvo toda la experiencia con gran delicadeza y sabiduría, además de trabajar conmigo con complicidad en favor de la mujer de parto.

Gracias a Lila, por su coraje a la hora de parir  a las 18’50h a su linda hija. Así como a su marido y su madre que me hicieron sentir la confianza que depositaban en mi como familia.

Pronto hará una década que soy doula, dejé de hacer la lista de familias a las que acompaño hace varios años, así que ya perdí la cuenta.  Pero no perdí la cuenta de lo que me aporta estar conectada desde el corazón con mujeres transitando diferentes fases de su maternidad, en cada acompañamiento se va engrandeciendo mi visión sobre lo que las mujeres aportamos al mundo. Y sobre lo que las doulas aportamos a otras mujeres, acompañándolas en su maternidad consciente.

Sean cuales sean las circunstancias, la edad, la cultura o la fase por la que estén pasando… veo a mujeres con CORAJE, DISPONIBILIDAD Y AMOR.

Y desde mi labor de doula acompaño esa transformación, devolviendo el reflejo de ese coraje, disponibilidad y amor que a veces las madres  no ven porque andan inmersas en las necesidades inmediatas y perentorias de sus bebés o perdidas en la poca valoración que nuestra sociedad da a la maternidad.

Celebro desde mi corazón tantas relaciones auténticas que me procura mi profesión de doula, hoy antes de descansar voy a aullar con la luna llena para celebrar mi día Mundial de la Doula más especial. 

Lobo aullando luna

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Reflexiones sobre la película Loba

Me gustó “Loba”, es una película bien narrada, con bellas imágenes y con testimonios de cuatro países con bastantes diferencias culturales: España, Francia, México y Cuba, pero que, sin embargo, comparten la triste realidad de la tendencia exagerada a la medicalización del parto, que desemboca en demasiados casos, en “violencia obstétrica” ejercida contra las mujeres y sus bebés. Queda reflejado que para llegar a ese punto, en el que se sobrepasan con mucho las recomendaciones de la OMS sobre los porcentajes donde son necesarias las intervenciones médicas, primero hay una infantilización, desinformación y desempoderamiento de la mujer. 

En la película subyacen todo el tiempo, varias ideas con las que estoy totalmente de acuerdo: una buena parte del cambio que se necesita vendrá cuando las mujeres retomen su Poder, se informen, conecten con su instinto y además exijan sus derechos. También, cuando haya muchas más matronas por población, y que éstas sean las portadoras y defensoras de los procesos fisiológicos naturales.

Una parte del desarrollo de la trama corresponde a la defensa de la Partería Tradicional, algo con lo que también estoy de acuerdo porque las mujeres que la han practicado durante toda su vida tienen mucha sabiduría acumulada sobre estos procesos naturales, y en países como México, siguen existiendo linajes de parteras vivas a las que ahora, en aras de la modernidad y el control, se les niega siquiera el derecho de ejercer y no se aprovechan sus conocimientos.

Pero en España y, supongo que en Francia por proximidad cultural, ya se rompieron hace tiempo esos linajes y las comadronas deben buscar su profunda formación humana y/o complementaria de otras maneras, más allá de lo que les enseñan en la facultad.

Y aunque todo el tiempo se habla de la importancia de un buen acompañamiento a la mujer durante su maternidad, he notado a faltar que se hable de las DOULAS, las mujeres que dan apoyo emocional continuo durante cualquier etapa de la maternidad y no son personal sanitario.

Más allá de que la película tiene su limitación de metraje, es difícil plantear los cambios de paradigma y del empoderamiento de la mujer, sin explicar qué significa la figura de la doula en nuestras sociedades modernas, cuáles son sus funciones y porqué cada vez más mujeres las utilizan para transitar su maternidad. 

Con todo ello, el concepto de “Loba” es muy interesante, y aunque estuvimos codo con codo en el debate después de la película, me gustaría compartir largamente con Catherine toda esa información esencial sobre las doulas que eché tanto en falta en su película.

Y me reivindico, nadie puede negar el derecho de la mujeres de ser acompañadas por quién elijan, sin caer de nuevo en el error de infantilizarlas. Y tengo el honor y el privilegio de HABER ACOMPAÑADO A MUCHAS LOBAS, en su proceso de transformación.

GRACIAS a todas ellas.

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Y he aquí mi aportación al interesante debate posterior:

Hola, me llamo Lucía y soy DOULA del equipo Doulasmam.

Como doula acompaño con apoyo emocional continuo a otras mujeres durante cualquier etapa de la maternidad y participo en encuentros de mujeres que comparten sus experiencias como madres. Bajo esta perspectiva conozco muchas historias de parto, tanto de forma directa como por boca de sus protagonistas.

A la pregunta de si es posible parir de forma natural en un mundo tan artificial, mi respuesta es SI. Aunque no siempre es fácil. Las estadísticas hablan: es más común en un parto en casa, es menos frecuente en un parto de hospital privado que en uno de hospital público, y dentro de estos, es más probable en unos que en otros.

Si tuviera que valorar el factor más importante para conseguir un parto natural, diría que es el EMPODERAMIENTO DE LA MUJER. La que, además de leer, preguntar y estar bien informada, tiene la capacidad de centrarse en sí misma conectándose con su instinto y confía plenamente en su propio cuerpo.

El siguiente factor más importante es un entorno apropiado a la fisiología, recordemos: SEGURIDAD, PENUMBRA, SILENCIO, CALOR, CONFIANZA… y que este entorno sea propiciado por los profesionales que la acompañan. Todas las personas que rodean a una mujer pariendo, deben estar convencidas de que la madre y el bebé son los absolutos protagonistas de ese parto.

Cuando una mujer toma la decisión consciente de ser acompañada de su pareja y de su doula, o de quien desee, expresa una necesidad y expresa un derecho. Cuando esa mujer llega al hospital, probablemente después de horas de dilatación en casa, se le hace muy difícil tener que escoger entre su pareja y su doula para que solo uno de los dos entre con ella a paritorio.

A los profesionales sanitarios os recomiendo la experiencia de permitir en paritorio la compañía de la pareja y la doula, ver y sentir de primera mano como fluye el parto con ese trabajo en equipo. En esta sala hay doulas y matronas que lo hemos experimentado y ha sido siempre fantástico, y algunas madres y padres aquí presentes son protagonistas de estas historias.

Para mejorar la atención al parto en nuestro entorno, una de las ideas más sencillas y poderosas que conozco es utilizar el Poder de la Palabra, expresar verbalmente y por escrito aquello que hemos sentido y hemos vivido.

Si cada vez que tenemos una experiencia negativa, dejamos constancia escrita de forma asertiva en atención al paciente, esa es una manera de que los profesionales se hagan conscientes del efecto que producen sus palabras o sus actuaciones en las vidas de las mujeres. Y con esa información tienen la posibilidad de cambiar.

Si además, un profesional que trabaja con vocación y respetando tanto la fisiología como a la persona, recibe el refuerzo positivo del agradecimiento, es animado a seguir por el mismo camino. Recordemos que, a veces, trabajan presionados por otros compañeros que tienen una visión más mecanicista o medicalizada de la relación sanitario/usuario.

La idea es que los cambios de paradigma surgen de los cambios individuales manifestados en la realidad cotidiana y esparcidos con el boca a boca.
Muchas mujeres estamos trabajando por un mundo mejor, por un mundo en el que a todas las mujeres se nos permita parir en libertad y respetando todas nuestras decisiones. Un mundo de “Lobas”.

Debate Loba

Doulas y Catherine

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Testimonio de Xisca, Toni, Marc y Martí (11-08-2017)

Conocí a Xisca cuando estaba embarazada de su primer hijo, entonces decidió parir en casa y yo fui una de sus doulas, pero acabó en el hospital porque fue una dilatación muy dura y larga, aún así, consiguió parir de forma vaginal. Eso suele dejar en la mujer un sabor de boca agridulce, luego se requiere un tiempo de introspección para entender, digerir y gestionar la experiencia real versus el deseo del corazón.

Cuando contactó nuevamente conmigo porque estaba embarazada de sus segundo hijo me explicó algunas de las cosas que le estaba enseñando su maternidad, se veía claramente que había hecho un gran indagación personal, había explorado sus fortalezas y sus miedos, había traído a la luz parte de las improntas que, a veces, bloquean la evolución fisiológico de un parto. En su corazón continuaba la idea de parir en casa, pero claro, quedaba un resquicio del miedo a no poder conseguirlo por segunda vez.

Ella tenía la consciencia de que todo cuanto se avanza durante la dilatación en casa es aumentar las posibilidades de tener un parto con menos intervenciones y, además, sabía que en el tiempo transcurrido desde el primer embarazo se sentía mucho más madura. En las conversaciones que tuvimos, para mí era muy evidente su evolución personal, yo solo le devolví el reflejo de su propia sabiduría, para que desde ahí pudiera tomar sus decisiones.

Así que con todo ello, finalmente se animó a confiar y volver a seguir sus sueños. Ella lo relata con sus palabras y transmite todo el PODER que sintió después de atravesar su camino de rendición a las fuerzas de la Naturaleza. Y aquí está con sus preciosos hijos. Puro amor.

Llucia

Parto Xisca, niños y Llucia 500px

 

Es muy difícil, para mí, explicar la experiencia más brutal, real y auténtica jamás vívida. Es algo que hay que vivir, sentir y respirar.

Sentimientos fuertes, emociones que surgen a borbotones, sin control, intensas que llevan gestándose en tu interior y explotan de manera irracional y descontrolada.

Llevas tanto tiempo soñando, pensando en este momento… sientes ilusión, amor, confianza, gratitud.

Después de algunos días con contracciones que vienen y se van ha llegado el gran día. Respiras, caminas, te mueves, sientes, buscas y poco a poco te sumerges en ti, poco a poco desconectas y te pierdes, te vas a otro mundo lleno de sensaciones contrariadas. Donde el dolor y el amor van de la mano. Sientes la transformación y la apertura de tu cuerpo que se prepara para la llegada de mi nuevo amor. Sentimientos duros, poderosos. Te desencajas y sientes  como se entrelazan la fuerza y la fragilidad de tu cuerpo. Descubres lo poderoso y mágico que es tu cuerpo, que eres, que es la vida.

Sientes cómo te transformas, sintiendo cada segundo, buscando el sosiego en el amor. En la compañía y el cuidado de esos ojos atentos, discretos y respetuosos que no te pierden de vista. De esas manos fuertes, seguras, serenas, dulces que te calman y guían en los momentos de locura. Sientes la presencia de esas almas que te acompañan, te sostienen, estén donde estén y te lo facilitan todo.

La calma que hay en el ambiente, el amor, el respeto, la tranquilidad de saber que estas en manos de grandes profesionales y de grandísimas personas hace posible vivir todo esto, que mi sueño se haga realidad.

Vivir de verdad todas estas sensaciones en mi cuerpo, esta intensidad desconocida, jamás vivida, inexplicable. Ese descontrol por dejarte llevar y no saber… Simplemente sentir, sensaciones puras, emociones intensas, fuertes y descubres la gran capacidad de tu cuerpo, la magia de la vida, la magia de tu ser, la magia de tu bebe, del amor y de repente ya está aquí. Está entre tus brazos. Mi nuevo amor.

Sin fuerzas para sostenerlo, con temblor en mi cuerpo, no puedo creerlo. Sorprendida, fascinada, agradecida por todo lo vivido. Alucinada por todo el proceso, asimilando que ya está aquí, que he sido capaz,  mi bebe también ha sido capaz. Agradecida a las personas que nos acompañan y a todas las que me han ayudado a llegar hasta aquí y poder vivir y sentir. Agradecida a mi bebe. Agradecida a la vida.

 

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Parto Xisca Martí

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Testimonio de Mónica, Sarjan y Dhara (21-01-2018)

Los testimonios de parto con doula son hermosos ya que reflejan muy bien en que consiste nuestro trabajo, pero aún más importante, cómo afecta nuestra presencia a la experiencia de parto en las familias, en especial en las mujeres.

Desde el primer encuentro con Mónica todo fue fácil y fluido, me parecía que nos conocíamos desde hacia tiempo, es una mujer con mucho trabajo personal en todos los aspectos, de hecho eso facilita mucho la inmersión en la maternidad… no tanto porque te garantice que no vayas a tener altibajos o sobresaltos, sino más bien, por la madurez con lo que los vas a afrontar. Además, Mónica no le tenía miedo al parto y eso hoy en día es bastante difícil de encontrar. Así que más bien fue reafirmar lo que ya sabía ella en su corazón, abrirle el abanico de posibilidades y estar cerca durante todo el proceso.

El resultado fue un parto precioso e intenso, en él pudimos contar con la fotógrafa Marta Formes que hizo unas increíbles fotos de parto en casa, que muestran un poco de aquello que vivimos en nuestra piel los que tuvimos el privilegio de estar presentes… se rebosa oxitocina y amor puro.

Luego queda el resto de la vida, pero esos momentos forman parte de aquellos que guardamos en el fondo de nuestro corazón.

Solo puedo decir GRACIAS por el placer de acompañar algo tan sagrado.

Llucia

 

Con la canción de las Sister Sledge “We are family” le daba la bienvenida al 2017, poco me esperaba yo que empezaría el 2018 siendo una gran familia.

Pues si os cuento esto es porque con la primavera empezó uno de los períodos más emocionantes de mi vida… ¡el embarazo!! Han sido 9 meses increíbles llenos de sensaciones de lo más indescriptibles que jamás haya vivido. Un estado constante de armonía interna muy reparador y nutridor para mí en ese momento, 9 meses de preparación para el gran día, el día del alumbramiento de nuestra querida hija Dhara que como bien indica su nombre, significa: “el fluir constante de la vida”. Y como la cosa iba de fluir pues en eso se basó mi embarazo, fluir siguiendo mi ritmo  en cada momento.

Estábamos en el tercer trimestre, tomamos la decisión de que el parto sería en casa acompañada por Mikel y su equipo de “Doulas mam”, él me invitó a conocer a Llucia, ya que ella sería la doula que me acompañaría en el proceso… desde el primer instante que la vi encontré su apoyo sincero, profundo y totalmente amoroso… me abrió las puertas de su casa al más puro estilo familiar posible… eso me reafirmó que estaba en muy buenas manos. Hablamos y compartimos largo y tendido desde un lugar muy sincero… esto me acercó mucho a ella y me dio mucha tranquilidad, me quito las dudas y me recordó toda la fuerza y valor que hay en mí para afrontar ese gran momento… sus sesiones de osteopatía y masaje eran, y son, un bálsamo para mi cuerpo, mi alma, un momento de re-conexión total con mi esencia.

Era sábado noche, 21 de enero, sola en casa y mi plan era pizza, peli y a dormir temprano, una de las noches más tranquilas de hacia días… ¡Oh! que gusto recordarlo!! A media noche empecé a notar que algo sucedía en mi interior, Dhara quería salir, siiii… calma, serenidad y fuerza se apoderaron de mí y me acompañaron en todo momento. Al rato llegó Sarjan, mi pareja, el papá de la criatura… nos pusimos en marcha para avisar a todos… estábamos de parto, listos para recibirla. Fueron 9 horas maravillosas e intensas, poder sentir y vivir todo ese movimiento con absoluta totalidad, presencia y gran apoyo fue un gran regalo. En toda la casa se podía sentir el silencio y el respeto por el momento que estábamos viviendo… el acompañamiento de Sarjan fue exquisito, parecía saber y atender todo lo que precisaba en cada momento… Llucia a mi lado, silenciosa, atenta, respetando mi ritmo… Cristina preparando la intendencia y observando, Mikel en la sombra, alerta de todo y listo para actuar en cualquier momento y Suvi, la nona, cuidando cada detalle con gran armonía.

No me lo podría haber imaginado de otra manera, fluido, cálido, silencioso y acompañada por un gran equipo!! Gracias por hacerlo posible.

Con amor,

Mònica

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Domingo 21 de Enero de 2018 a las 9:58h en Son Duri, Manacor.

A estas horas hace 2 meses ya dormíamos acurrucados contigo y disfrutábamos de tus primeros llantos de alegría y amor!!!
¡¡Que experiencia maravillosa !!

Queremos compartir con vosotros estos momentos tan especiales de ese día, cuando las guerreras se pusieron en acción para traer a este hermoso Ser.

Gracias a Mònica por hacerlo posible, por tu coraje, dedicación, presencia, fuerza y sabiduría, gracias por todo lo que haces y sigues haciendo.

Gracias a Suvarna, por estar presente y acompañar firme cómo un bamboo y ligera como una pluma.

Gracias a Marta Formes por ofrecerte para plasmar estos momentos de una forma tan silenciosa y profesional.

Gracias a todo el equipo de Mikel Manchola, su profesionalidad, dulzura, seguridad, experiencia y sencillez hicieron y nos aportaron el ingrediente esencial, seguridad, calma y tranquilidad, para llevar a cabo este proceso. Gracias Mikel.

Gracias Llucia Doula por tu guía, apoyo, presencia y frescura, han sido una parte fundamental para Mónica, para poder conectar con su fuerza y seguridad como mujer.

Gracias Cristina Seguí tu inocencia y humilde presencia, combinados con tu sabiduría, claridad, experiencia y profesionalidad, hicieron del proceso mucho más llevadero.

Gracias a todos los que habeís puesto vuestro granito de arena para hacernos sentir seguros, empoderados, bienvenidos y amados. ¡¡Familia, hermanos, amigos y amigas!!!

Gracias Dhara, hoy cumples 2 meses y solo quiero mirarte, abrazarte y achucharte. Que hermosa eres.

¡¡¡ Bienvenida al mundo !!!

 

Parto Mónica-Dhara

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Mikel Mantxola: comadrón, maestro y amigo

Conozco a Mikel Mantxola desde hace más de 25 años, como terapeuta psico-corporal, osteópata y masajista estuve trabajando durante más de 15 años en su centro “Grup Néixer” de Binisalem, hasta que se cerró y aproveché para poner la consulta en mi casa. Yo hacía sesiones individuales y, como es lógico, entre otra clase de clientes, por allí pasaban muchas mujeres embarazadas y de posparto, además, con mis conocimientos sobre trabajo corporal estuve haciendo sesiones en grupos de embarazadas en el mismo centro. Desde la confianza que fui cogiendo con Mikel como profesional, para mí fue muy natural que cuando quedé embarazada fuera él quién me llevara el embarazo y como desde siempre quise parir en casa, lo hice con su equipo de atención al parto domiciliario. Allí ya conocí la profesión de doula desde “el otro lado”, la forma más hermosa de saber lo que se siente cuando en tu embarazo y parto estás acompañada de personas de confianza que, además de profesionales, solo están por ti y tu bienestar físico y emocional. Siempre me sentí acogida, respetada, escuchada y acompañada.

Profundizando en la relación, desde que mi hija nació utilicé a Mikel como su homeópata y desde entonces hemos resuelto juntos cualquier tema de salud que haya tenido. Cuando me formé como doula me incorporé al equipo de atención al parto domiciliario de “Grup Néixer“, desde entonces tengo el placer de trabajar codo con codo a su lado y puedo decir que es una gran maestro, ya que disfruta enormemente de su profesión y le dedica toda su atención a aquello que esté haciendo, además le encanta compartir sus conocimientos desde un lugar de humildad y de pasión que hace disfrutar a quién le escucha.

Más adelante se convirtió en uno de los ponentes de la única formación de doulas que hay en las Islas Baleares y que coordino junto a mis compañeras de equipo doulas mam. Mikel es un pionero en muchas facetas profesionales y un referente en Mallorca para las comadronas que han desarrollado su propia visión profesional con atención personalizada, además, es un gran defensor de la colaboración entre nuestras respectivas profesiones, tal como explica en este artículo Reflexiones tándem comadrona-doula.

Desde aquí aprovecho para agradecer tantas cosas buenas e interesantes que ha aportado Mikel a mi vida como comadrón, compañero de trabajo, maestro y amigo.

Con motivo del próximo curso Formación doulas Mallorca 2018 le he hecho una entrevista en profundidad que os animo a leer completa, donde se refleja su calidad profesional y humana.

 

Mikel B-N

acompañArte

arbol con arco irirs

Decisiones conscientes ante un parto con muerte perinatal

Cómo tomar decisiones conscientes ante un parto con muerte perinatal desde la semana 15 de embarazo, dónde te encuentras ante la tesitura de tener que parir un bebé sin vida.

Cuando te dan la noticia de que tu bebé ya no tiene latido mientras estás embarazada, se abre un abismo a tus pies. Cuando esperas vida, nada te prepara para encontrar muerte. Y cuando recibes este shock físico, psíquico, emocional y espiritual, debes tomar algunas decisiones importantes para ti, en un momento en que te sientes muy vulnerable. Algunas de las cuestiones que te pueden ayudar a tomar estas decisiones son: la información completa y veraz (sea conseguida con antelación o en el momento de la noticia), concederte tiempo para decidir y, quizás, el acompañamiento emocional y físico de una doula con experiencia, que os apoyará a ti y a tu pareja durante todo el proceso y en cualquiera de vuestras decisiones.

Cuando estás embarazada tu ya eres MADRE, sea cuál sea el resultado de ese embarazo, toda consciencia que pongas en tu experiencia de maternidad, y la muerte de tu bebé es una de las más difíciles, te ayudará con el tiempo a crecer en profundidad, volver a reconciliarte con la vida, reencontrar la paz interior y, sobretodo, sanar tus heridas para no proyectarlas en otros hijos/as (actuales o futuros), o en tu pareja. Digamos que la intención de vivir con el máximo de consciencia el parto de tu bebé fallecido, es una inversión de presente y de futuro, para ti y para los que te rodean.

Es posible que tu primera reacción sea desear que acabe todo cuanto antes, como si así pudieras escapar de esta pesadilla. Y, precisamente por eso, la primera y mejor decisión será tomarte un tiempo junto a tu pareja y/o seres queridos para sentir, llorar, hablar sobre ello, pensar, preguntar, leer o reflexionar,… ya que no suele existir ninguna razón médica para tener prisa.

Normalmente en el hospital te harán una serie de pruebas para asegurarse que tu estás bien, como tomarte la temperatura y hacerte análisis de sangre y orina. A partir de ahí has de saber que existe un protocolo único en cuanto a los estudios para determinar la causa, pero cada hospital tiene sus protocolos para atender a las embarazadas con muerte perinatal, aunque cuentan con las recomendaciones del “Protocolo de muerte fetal anteparto de la SEGO (2008)” alrededor del que giran sus actuaciones frente a este tipo de partos.

A esto se añade que los profesionales que te atienden tienen su propio criterio, incluidos sus propios miedos y nivel de conciencia. La SEGO (Sociedad Española de Ginecológica y Obstetricia) pone en manos de los profesionales información acerca del acompañamiento emocional de las madres que viven la muerte de su bebé, porque se sabe que la manera en que se comunican contigo te puede ayudar mucho en cuanto a tus reacciones de ansiedad o depresión. Pero para los profesionales tampoco es fácil, para ellos también es una situación estresante, por eso sería conveniente que aquellos que están expuestos a tener que dar la noticia de una muerte perinatal y de cuidar a los padres antes, durante y después de este parto tan especial, se les ayude a formarse de manera específica para afrontar estas situaciones. Esta guía elaborada por “El Parto es Nuestro” y “Umamanita” puede ser una fuente de recursos e ideas: “Guía para la atención a la muerte perinatal y neonatal“.

Las parejas que sufren una muerte perinatal pasan por sucesivas etapas emocionales que pueden durar meses o años, en ellas se pueden padecer  diversas sintomatologías, siempre dependiendo de la forma particular en que cada persona transita un duelo de estas características . “Ante una muerte perinatal se producen diferentes reacciones al duelo: negación, incredulidad, confusión, shock, enfado o rabia, tristeza y depresión, añoranza, desesperación y desesperanza, culpa y vergüenza. Además, normalmente estas respuestas específicas del duelo van acompañadas de síntomas fisiológicos, como dolor de cabeza, cansancio y letargo, la falta de respiración, taquicardia, sequedad de boca, sudoración, trastornos digestivos y sensación de asfixia. Unidas a otros síntomas como la inquietud, la tensión muscular y el insomnio, estas respuestas se pueden entender como un patrón afín a la respuesta del estrés a la separación.” (Neimeyer, R. A.)

Todas estas reacciones son normales y es bueno expresarlas, algo que deben facilitar las personas que están cerca tuyo, sean profesionales, familia o amigos. Has de saber que no siempre será así porque cada persona responde según su nivel de conciencia y, además, en estos momentos tan delicados surgen las angustias y miedos de cada uno/a.  Y aunque las palabras se digan con buena intención, esos miedos personales hacen que muchas veces las primeras propuestas que vienen de los profesionales o de los familiares, tienen más que ver con evitarte el dolor, tanto físico como emocional (algo imposible de todas maneras) y pasar el “trago” de un parto lo más rápido posible.

Las recomendaciones de la SEGO dicen a los profesionales:
“A la hora de dar información es imprescindible dedicar el tiempo que sea necesario, sin prisas; utilizar un lenguaje claro y sencillo, sin tecnicismos. Es importante buscar una zona que favorezca la privacidad. Deben de estar presentes ambos padres o al menos la gestante acompañada por alguien de su confianza. La empatía se considera un valor fundamental por parte de los padres. Es importante crear una atmósfera de confianza, en la que sea posible que fluyan las emociones, en la que se escuche a los padres y se les responda a sus inquietudes con honestidad. Se debe responder a todas las preguntas evitando las discusiones. Es aconsejable que sea un único facultativo el que se relacione con la pareja durante todo el proceso de la muerte fetal”.

Delante de una noticia de tal magnitud surgen de golpe un montón de preguntas: ¿porqué ha fallecido mi bebé?, ¿Tenía alguna enfermedad?, ¿Hice algo incorrecto?, ¿Qué tengo que hacer ahora?, ¿Es peligroso que continúe dentro de mí?, ¿Puedo tomarme un tiempo para pensar?,… Todas estas preguntas las puedes dirigir a los profesionales que te atienden y, aunque algunas de ellas no pueden ser respondidas, tienes el derecho a estar informada de la forma más completa posible. También es normal que, en estas circunstancias, te cueste entender lo que te dicen, como si el cerebro oyera las palabras, pero no pudiese distinguir el significado. No pasa nada si necesitas que te lo vuelvan a repetir o explicar todo con palabras más sencillas.

Lo correcto es que te hablen de las diferentes opciones con las consecuencias reales de cada una de ellas y, además, te propongan que te des tiempo para decidir:

Manejo expectante  (esperar a que tu cuerpo se ponga de parto de manera natural)
Inducción farmacológica (oral y/o vaginal)
Cesárea (solo en caso de riesgo para la madre)

Empezamos por la última, porque la cesárea puede que sea lo primero que te viene a la cabeza, aunque solo es recomendable si corre peligro tu propia vida. La cesárea es el método para la extracción del bebé en casos de urgencia, a través del corte de la pared abdominal (laparotomía) y de la pared uterina (histerotomía)La cesárea tiene diferentes riesgos y consecuencias, en el caso concreto de muerte perinatal nos centramos en los que pueden afectar a la madre:

  • Los riesgos normales de la anestesia, sea raquídea o general  (dolor espinal, incontinencia urinaria temporal, hipotensión materna, dolores de espalda a largo plazo, dolor de cabeza, migrañas, entumecimiento u hormigueo…)
  • Infección de la vejiga o el útero
  • Laceración de órganos internos (vías urinarias, intestinos…)
  • Hemorragia promedio más alta
  • Infección de orina por el sondaje
  • Infección de los puntos o cicatriz queloide (engrosamiento de la cicatriz)
  • Dolor postoperatorio y recuperación física más larga

Debes ser informada, además, de que la OMS dice que en caso de haber tenido cesárea, la recomendación para volver a quedarte embarazada es de dos años o 18 meses como mínimo, ya que si el intervalo es menor, el riesgo de rotura uterina durante el trabajo de parto del siguiente embarazo se duplica. Aunque es evidente que cada mujer debe valorar, junto a su ginecólogx, el tiempo de espera apropiado teniendo en cuenta cada caso particular.

El Protocolo de muerte fetal anteparto de la SEGO (2008) dice: “En la gestación con feto muerto la vía vaginal debe ser de elección para finalizar la gestación, tanto para fetos en presentación cefálica como en podálica. La situación transversa en gestaciones avanzadas se debe intentar convertir en longitudinal tras evaluar los riesgos de la eversión. La cesárea se debe reservar para indicaciones maternas.”

Por tanto hoy en día en España ante un parto con muerte perinatal solo se utiliza la cesárea en caso que la vida de la madre corriera peligro (eclampsia severa, HELLP, etc), si un profesional permite o recomienda una cesárea sin que tu vida corra peligro, está incurriendo en mala praxis, y es su responsabilidad informarte adecuadamente de porqué no se te puede aplicar (incluso aunque tu se lo pidas, en tu deseo de acabar cuanto antes).

La inducción farmacológica es la primera opción (y muchas veces la única) que te plantean en los hospitales, puede que te dejen un tiempo para pensar y decidir o para ir a buscar tus cosas a casa ya que, normalmente, la muerte perinatal es una noticia inesperadapero en todos los casos tu puedes decir que quieres tomarte un tiempo para asimilar y decidir lo que quieres hacer.

Hay varias razones porqué en los hospitales te recomienden finalizar el embarazo con una inducción, por un lado están las posibles complicaciones del manejo expectante (que te resumo en el punto que corresponde),  y porque el Protocolo de muerte fetal anteparto de la SEGO (2008) dice: “…en un estudio de cohortes, se pudo comprobar que el parto que se inicia más de 24 horas después del diagnóstico de la muerte fetal, conlleva un aumento de la ansiedad materna en comparación con los que se inician más precozmente (nivel evidencia II, grado de recomendación B). Por ello, parece recomendable finalizar la gestación.” Así que, en parte, la cuestión de la ansiedad que produce la noticia, es un motivo importante por el que te proponen la inducción, quizás minimizando las consecuencias de un parto inducido.

En todo caso, en el hospital te explican los procedimientos que van a llevar a cabo y he aquí algunos de los posibles riesgos y consecuencias de la inducción del parto:

  • El parto inducido es más doloroso que un parto espontáneo 
  • Es más frecuente necesitar anestesia epidural
  • Atonía uterina (primera causa de hemorragia tras el parto, favorecida por el uso de oxitócicos durante el trabajo de parto)
  • Ruptura uterina (también favorecida por el uso de oxitócicos, con especial riesgo si hay cicatriz de cesárea previa)
  • Parto largo y medicalizado porque al cuerpo le cuesta “arrancar”
  • Más probabilidad de acabar en cesárea (aunque se hace todo lo posible para que esto no suceda)

Cuando en el hospital te proponen la inducción te explican que puede ser un proceso largo de 24 horas, pero a veces sucede que se necesiten hasta dos y tres días para parir aunque en todo este tiempo no quiere decir que estés en fase activa de parto. En parte depende del miedo y el shock que tienes en el cuerpo, pero también del tiempo de embarazo, no es lo mismo estar de 38-41 semanas, cuando todo estaba más cerca del punto de parto espontáneo y, por tanto, es más probable que el cuerpo responda de forma más rápida a la inducción. Suele pasar que cuando tienes menos tiempo de embarazo (entre la semana 15 y la 37) y se hace inducción, al cuerpo le cuesta ponerse en marcha y “reconocer” que toca parir.  Por eso mismo es probable que esperar unos días antes de hacer la inducción, facilite la reacción del cuerpo al estímulo de iniciar el parto y por tanto el proceso sea más corto.

En cualquier caso, sabrás cuando empiezas, pero no cuando acabas y, junto a las diferentes medicaciones de la inducción, y aunque en el protocolo de la SEGO se desaconsejan, es bastante común que te ofrezcan sedantes o tranquilizantes para aliviar el estado emocional, ellos pueden afectar a tu capacidad de tomar decisiones y a los recuerdos de tu experiencia de parto, algo que tienes que tener en cuenta a la hora de aceptarlos.

Si la inducción funciona desde el principio de forma fluida y te pones de parto sin necesidad de añadir más medicación, puedes plantearte tener tu parto deseado durante el resto del proceso. Aquí tienes el testimonio de Lucía, una mujer que empezó con una inducción y una vez arrancó escogió parto natural y explica porqué:

El manejo expectante es el menos utilizado y, en la mayoría de los casos, ni siquiera se plantea como opción, entre otras cosas porque es el que hace sentir a los profesionales que no tienen el control constante de la situación, y eso les preocupa, así como las posibles complicaciones que puedan aparecer o que aumente tu angustia durante la espera.

En el manejo expectante se trata de permitir el tiempo para que tu cuerpo se ponga de parto de forma fisiológica y eso va a suceder igual que en cualquier proceso de parto, con la diferencia de que el bebé va a nacer sin vida.

Algunas de las ventajas de un parto fisiológico son: no es necesario estar en el hospital hasta que llegue el parto, el riesgo de infecciones y hemorragias es menor, favorece vivir un parto consciente, el dolor es más fácil de manejar a través de las endorfinas que segrega el cuerpo y el baño hormonal de la oxitocina propia del parto es un antidepresivo natural.

Aunque, como en todas las situaciones, el manejo expectante conlleva sus propios riesgos:

  • No podrás predecir cuando se producirá el parto (el periodo de espera es, en general, inversamente proporcional a la duración de la gestación. En el 80% de los casos se inicia el parto de forma espontánea en las 2 o 3 semanas que siguen a la muerte fetal)
  • Debes contar con fuerza emocional para seguir embarazada mientras dura la espera del parto
  • En la espera se debe vigilar la temperatura corporal, hemorragia y mal olor
  • Riesgo de Corioamnionitis (infección del líquido amniótico y las membranas que lo contienen)
  • Riesgo de coagulopatías (excepto en los casos de desprendimiento de placenta no suelen aparecer hasta transcurridas dos o tres semanas de la muerte fetal).
  • Se recomienda la inducción del parto si se presentan signos de infección, rotura de membranas o coagulopatía

Si eliges manejo expectante es necesario que estés asesorada por un(a) profesional de la salud que respete tus decisiones y no tenga miedo (a veces difícil de encontrar),  lo más probable es que una vez pasada más o menos una semana, si no te has puesto de parto, te recomiende hacer pruebas periódicas para detectar cuanto antes las complicaciones que pudieran surgir.

Además debes estar muy bien acompañada, tanto a nivel físico y emocional, tanto en casa como en el hospital, por personas de tu entorno que estén alineados con tus decisiones. En una situación así, tiene un valor inestimable contar con tu doula junto a tu pareja.

Algo importante es que compruebes si tienes fiebre durante la espera, porque en este caso se sospecha infección y se procedería a la inducción del parto. Por lo demás puedes tener tu parto deseado, en arreglo a tu “Plan de Parto” si lo tuvieras.

¿Qué sucede con la lactancia cuando el bebé no está?

Como en el caso del parto, la mayoría de las veces nos encontramos con las prisas, propias y ajenas, para cortar cuanto antes la producción de leche, así que la primera propuesta por parte de los médicos será la Inhibición farmacológica, en este caso es necesario que cuando te prescriba el medicamento para inhibir la lactancia te informen que si se te llenan los pechos tienes que extraerte leche hasta que disminuya la molestia, sin vaciarlos completamente.

Existe otra opción que es Inhibir la lactancia paulatinamente (y sin fármacos), esta es la forma fisiológica y natural aunque tiene una duración más larga, poco a poco tu pecho va produciendo cada vez menos leche hasta que la secreción desaparece por completo. La prioridad se centra en evitar la ingurgitación, para lo cual necesitas extraer la leche en cuanto comiences a sentir el pecho lleno, aunque solo extrayendo una mínima cantidad de leche y con el método que te sea más cómodo. También es interesante que uses un sujetador que contenga el pecho sin llegar a oprimirlo e ir disminuyendo de talla a medida que el pecho se vuelve más pequeño.

Actualmente la mortalidad perinatal en España es de 8,3 por cada 1.000 nacimientos, datos que han ido mejorando con los años, pero queda claro que no pueden evitarse todas las muertes. En algunos casos se pueden llegar a saber los motivos del fallecimiento, pero sigue habiendo muertes súbitas durante el embarazo sin causa aparente y, en todos ellos, el dolor de la pérdida es el mismo. Cuando estás esperando un bebé no sueles valorar la posibilidad de que tu hijo/a muera y es bueno que sea así, es importante vivir las experiencias con esperanza y confianza en la vida. Si más adelante decides volverte a quedar embarazada, será importante que reencuentres la confianza en tu cuerpo, en tu nuevo bebé y en tus capacidades como madre.

Si ya has parido a tu bebé sin vida, sean cuáles sean las decisiones que tomaste, has de saber que hiciste lo mejor que pudiste y supiste en aquel momento vital, con la información que tuviste y desgarrada por el dolor. Valora la experiencia como un proceso de crecimiento y aprendizaje.

En caso de que leas esta información y te acaban de decir que a tu bebé ya no le late el corazón mientras estás embarazada (o conoces a alguien que se encuentra en esa tesitura), te puedes plantear transitar la experiencia con algunas de estas herramientas:

-Aceptar y facilitar la expresión de todos los sentimientos asociados a tan triste noticia, tanto si estás directamente afectada, como de quiénes estén cerca tuyo.

-Una vez comprobado por el médico que estás bien: tomarte tiempo para sentir, reflexionar, hablar y tomar las decisiones. Este es uno de los puntos cruciales. Las decisiones son tuyas, en cualquier sentido.

-Los profesionales sanitarios que te atienden son los responsables de darte toda la información y proporcionarte ayuda psicológica, si por cualquier motivo no obtienes una cosa o la otra, no dudes en obtenerla contactando con otros profesionales que puedan darte lo que necesitas.

-Debes saber que tienes derecho a tener el parto que tu desees, en igual medida que cuando tu bebé vivía.

-En cualquier modalidad de parto que escojas, estar acompañada de una doula con experiencia junto a tu pareja, puede marcar una gran diferencia. Tu doula va a apoyar cada decisión que toméis y estará cerca vuestro durante todo el proceso, proporcionando apoyo emocional continuo y ayuda práctica.

-Vivir tu experiencia de parto con el máximo de consciencia te ayuda a hacer “real” la muerte y eso facilita la transición del duelo. Un parto con muerte perinatal también puede ser bello y potente, además de triste. Aunque ahora te parezca difícil de entender.

-Sea cuál sea el método elegido para parir, poder coger al bebé, tenerlo entre tus brazos y fotografiarlo, son algunas de las decisiones que también ayudan a darle un espacio y una imagen real en vuestras vidas. Es algo que los padres que lo han hecho lo recuerdan con mucho cariño.

-Cuando ya has parido aún quedan otras decisiones que tomar como permitir o no que se le practique una autopsia para encontrar la razón de la muerte perinatal y, aunque pocas veces se descubre algo, habéis de valorar si vale la pena intentarlo. Y una vez resuelto esto (se haga o no la autopsia), faltará decidir lo qué hacer con el cuerpo de vuestro bebé.

-Una vez de vuelta a casa, en algún momento habréis de enfrentaros a la ausencia del bebé en cada objeto que estaba preparado para él/ella. Reorganizar la casa también se puede convertir en un acto de conciencia.

-Podéis plantearos crear algún ritual propio, donde acordar de forma íntima y personalizada el lugar que ocupa ese bebé en vuestra familia. Las experiencias de otros padres pueden ayudaros a coger ideas, como en este artículo de Aguamarina: “Cómo despedirse de un hijo no nacido

-Si crees que lo necesitas, solicita ayuda profesional de una Psicóloga perinatal o una Terapeuta Transpersonal para transitar parte del duelo, sin necesidad de esperar a sentirte muy mal. Un dolor de esta magnitud, a veces despierta otros dolores dormidos que se suman y te pueden abrumar temporalmente. Algunas madres explican que, además del duelo por el bebé, pasaron por otros duelos: la pérdida del proyecto de vida, el nuevo equilibrio con la pareja (cada uno transitando su propio duelo y a su manera), o el duelo por la muerte de quién eran ellas, de quién iban a ser y ya no serían nunca.

-Todas las personas que se acercan a ti, sean profesionales o familiares, te van a hablar según creen que es lo mejor para ti y según las herramientas personales de las que dispongan. Puede que escuches cosas que más que ayudarte te produzcan dolor, solo recuerda que es probable que ellos también estén abrumados, e igual que tu, lo hacen lo mejor que saben y pueden.

-Se necesita tiempo para recuperar el cuerpo, para transitar el duelo y para digerir la experiencia, respeta tus propios ritmos, que no tienen porqué ser iguales en otras mujeres. De hecho es normal que haya ciclos de duelo bastante tiempo después de haber pasado por la experiencia, aunque la intensidad y/o duración sean diferentes.

-El amor incondicional hacia tu bebé, es una de las herramientas más poderosas para sanar poco a poco tus heridas. Aquí tienes un bello testimonio:

duelo por bebé

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Un beso redondo

Disfrutar a cualquier edad a través del juego

Video Star “Un beso redondo” con Llucia y Nora

Siempre es un buen momento para disfrutar y aprender (a cualquier edad) a través del juego, porque la verdadera edad es la que uno/a siente por dentro, mucho más que la fecha de nacimiento. Y cuando juego con mi hija Nora, los significados son más amplios y profundos.

El juego es un gran invento de la naturaleza, en el mundo animal la mayoría de aprendizajes importantes para la vida, cómo conseguir comida o socializarse, se hacen a través del juego.

Los seres humanos somos animales y compartimos con ellos esta herramienta básica para ejercitar capacidades y destrezas de una forma lúdica pero, además, contamos con otras características propias de nuestra especie, y estas también se desarrollan y transmiten mediante el juego.

El juego está presente en todas las culturas, las personas transferimos a otras personas a través de él habilidades prácticas y psicológicas, conocimientos y hábitos, así como valores y creencias que pertenecen a nuestro ámbito familiar, social y cultural.

El juego es libre y voluntario, es una de las formas primarias de comunicación, previa a la aparición del lenguaje. Se puede comprobar observando a  niños que se acaban de conocer y pertenecen a culturas diferentes, al cabo de poco tiempo empiezan a interactuar jugando, sin necesidad de entenderse con palabras.

El juego maneja mensajes simbólicos, es una actividad creativa, espontánea y original, suele incluir cierta tensión e incertidumbre que cautiva nuestros sentidos y va acompañado de la alegría y la conciencia de ser de otro modo que en la vida cotidiana.

En la infancia es una herramienta crucial para todos los aprendizajes, pero además espero (y deseo) que algún día la mayoría de contenidos académicos se transmitirán en todas las edades y de forma predominante, a través de la creatividad y el juego.  Porque además de contar con la ventaja del divertimento, implica imaginación e improvisación (incluso cuando hay “reglas”), a veces predomina el cuerpo y en otros la mente, aunque a menudo para navegar por lugares poco comunes algo que, cada vez más, necesitaremos en este Planeta Tierra, para enfrentarnos a los retos del futuro que hoy en día ni siquiera podemos imaginar. Además, el juego siempre incluye una “emoción”, que es la mejor manera de “fijar” los aprendizajes.

Descubrí su poderes curativos haciendo la formación de Terapeuta Psico-corporal, comprobé en mi propia experiencia  la veracidad y profundidad con que se puede trabajar el autoconocimiento cuando se utiliza el juego consciente.

He comprobado con los años que las personas de cualquier edad que siguen teniendo ganas de jugar son más felices (sean cuáles sean sus circunstancias vitales), poseen sentido del humor, la capacidad de reírse de sí mismas, conocen mejor a su niño/a interior, son más atrevidas a la hora de tener experiencias nuevas y más tolerantes con las equivocaciones, propias y ajenas. Porque todas esas cualidades son intrínsecas al “simple” hecho de jugar, sin propósito ni intención, tan solo por el placer de cambiar por un rato de “personaje”.

Y tú, ¿cuándo fue la última vez que jugaste?, ¿Cuántas cosas has enseñado a tus hijos/as jugando con ellos?, ¿cuántas has aprendido con sus juegos?, ¿cuánto tiempo ha pasado desde que te dolió la barriga de tanto reír?, ¿cuándo te pusiste en ridículo y no te importó?, ¿sigues haciendo o recibiendo bromas? … estas y otras preguntas pueden servir de reflexión para darse cuenta de si “te tomas demasiado en serio” y has perdido (o conservado) la capacidad de disfrutar y aprender jugando.

Yo, por mi parte, procuro jugar a menudo, con mi cuerpo y con mi mente, con la palabra o el silencio, con niños y sin ellos,… tengo la suerte de contar con unos padres que son un ejemplo vivo de lo poco que importan los años y lo mucho las ganas de vivir. Aquí os dejo con ellos, en el Vídeo Star “Resistiré” del Dúo Dinámico con Mita y Guiem, dirigido por su nieta más pequeña, mi hija Nora:

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bebe mamando

Nuestra lactancia natural

La llamo “nuestra lactancia natural” porque ni recuerdo haberme planteado algo diferente a dar el pecho cuando naciera mi hija. Tampoco sabía todo lo que se ahora sobre los poderes mágicos de la leche materna, ni sobre el vínculo materno-filial. Y quizás por eso mismo para mí fue una cuestión de piel, de instinto y de naturalidad. Fue así de parte de las dos, desde el primer instante en que, por fin, nos conocimos.

lactancia natural

Tuve suerte porque solo hubo un momento de dificultad en los días siguientes a la subida de la leche, que se solventó llamando a la asesora de lactancia de guardia  en el teléfono de ABAM (Asociación Balear d’allatament Maternal), pude comprobar en mi experiencia que, a veces, basta una escucha activa con un par de sugerencias, para reconducir esos momentos de incertidumbre. Con los años he podido conocer que no siempre es tan fácil ni tan rápido, por eso digo que, en parte, tuve “suerte”.

Recuerdo mucho la comodidad de dar de mamar y no tener que “pensar”, ni “medir”, ni “esterilizar”, pero sobretodo recuerdo el placer, es como si las hormonas de la leche nos “drogaran” a las dos, no me cansaba de mirarla, sentía que mi regazo era el mejor lugar del mundo para acoger su tibio cuerpo y, a ojos vista, la leche que manaba de mis pechos era el mejor alimento. Me encantaba cuando se quedaba saciada, justo en ese momento en que el estómago lleno le inducía un dulce sueño…. ¡cuántas veces le venía una sonrisa a los labios mientras estaba dormida!

Pero la alegría de mamar se manifestaba en muchos momentos, era ver mis pechos y estar contenta, era tener un disgusto de cualquier clase e intensidad y calmarse tomando teta. A través de los años ha continuado esa relación de naturalidad con ellos,  en la intimidad seguimos teniendo nuestros momentos en que la acojo en mi regazo y se apoya en ellos para descansar, para consolarse, para manifestar de forma física ese vínculo que nos une. Mi hija es quién me ha hecho sentir de forma más rotunda que mis pechos son bellos, no importa la medida ni la forma, importa lo que significan para nosotras y para lo que fueron creados: la alimentación y el placer físico y emocional.

Fue natural darle de mamar en cualquier horario y cantidad, así como en cualquier lugar y circunstancia, nunca me puse un paño por encima, ni me fui a un lavabo para esconderme, realmente no me planteaba que pudiera ser de otra manera y creo que si alguien me hubiera dicho algo al respecto (que nunca pasó), le habría mirado como si él o ella fuera un extraterrestre que se ha perdido por el Planeta Tierra.

También de forma espontánea mi hija tuvo su “hermana de leche”. En esa época con una amiga del alma a menudo hacíamos cosas juntas con nuestras hijas de la misma edad, en algunos momentos en que una o la otra teníamos las dos niñas y pasaba algún percance, desde la confianza creada ayudamos a calmar a la otra niña dándole la teta, manifestando otra manera de lactancia natural. Con los años ellas son, además, “amigas del alma”, como una evolución natural de las vivencias y los vínculos.

amigas del alma

Mi idea inicial era esperar a que mi hija se destetara sola, pero cuando tenía unos dos años y medio no veía que fuera a llegar nunca ese momento y tuve la necesidad de acabar con esa etapa para entrar en otra. Junto a mi amiga tuvimos la ocurrencia de hacerles de forma conjunta la “Fiesta del destete”, con la preparación previa de avisarles, destacar que se habían hecho mayores, disminuir las tomas y crear una expectativa de gran ocasión. Fue una fiesta muy divertida, con todos los ingredientes que más les gustaban a ellas: juegos con agua y con harina, vestidos de princesas, regalo de una muñeca a cada una, comida y bebida rica, globos, etc. Y realmente funcionó, porque aunque en algún momento en los días posteriores nos pidieron “teta”, fue fácil convencerlas que la etapa de mamar había pasado. Aún hoy me parece increíble y siento cierta añoranza de todas las sensaciones que me producía dar de mamar.

De hecho, no todo fue idílico a lo largo de nuestra lactancia natural hubo también otra clase de momentos: noches inacabables por un aumento de la demanda, días de cansancio sintiéndome vacía de energía, hartura de comer a la mesa con un bebé entre los brazos que demandaba su propia comida,  deseo de poder repartir más los papeles por ser siempre yo la fuente principal de alimento y consuelo,… Pero las hormonas, el instinto y el amor siempre estuvieron disponibles para salvaguardar el vínculo.

Y siendo muy importante el vínculo que nos ha ayudado a crear nuestra lactancia natural, es aún más importante la SALUD, así, en mayúsculas. Mi hija tiene 13 años y no ha necesitado tomar nunca antibióticos, solo en muy contadas ocasiones hemos utilizado una dosis única y mínima de “apiretal”. Se que, en parte, es porque hemos usado la naturopatía (algo de lo que hablaré en otro artículo), pero sobretodo es porque la lactancia materna ha sido la mejor inversión en salud para el resto de su vida, siendo consciente que también son importantes otros buenos hábitos mantenidos a lo largo del tiempo, como una alimentación complementaria sana y el ejercicio físico.

Me quedo pues con algunas de las cosas más importantes que nos ha dado a mi hija y a mi nuestra lactancia natural: el vínculo, el placer, la alegría, la salud y la confianza.

madre-hija

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