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Testimonio madre con doulas

Testimonio de Amaranta: en defensa de las doulas (15-02-18)

Defiendo con fuerza el papel de la Doula, una madre que acompaña a otras mujeres en el camino de la maternidad. Las personas que se inventan argumentos para desacreditar esta tarea no saben nada ni quieren saber, quieren vivir en la ignorancia y tener todo el control … el control sobre las mujeres, como siempre.

Se olvidan de que nos están tratando de tontas, como si no supiésemos decidir.

Gracias por todo Cristina Seguí y Llucia Mir, las Doulas que me acompañaron en el nacimiento de mis hijas, junto al comadrón Mikel Mantxola.

 

“Algo que me llama mucho la atención es que la mayoría de las personas que tienen prejuicios contra las doulas, desconocen absolutamente cuál es la labor que desempeña una doula, no conoce ninguna doula y, por supuesto, no ha tenido ninguna experiencia con doulas (ni buena, ni mala).

Es verdad que el “Desinforme Doulas” es una fuente de confusión ya que, viniendo de un colegio profesional, le da una pátina de verosimilitud. Pero para muchas personas, el hecho de leer unos titulares llamativos en la prensa, no son suficientes para crearse una opinión o arraigar un prejuicio, más bien puede ser un acicate para indagar personalmente sobre una profesión que es, como mínimo, fascinante.

La base de estos prejuicios, del más puro patriarcado (si, también practicado por algunas mujeres), es que las mujeres necesitamos que nos salven de nosotras mismas, de tan tontitas que somos. O somos unas malvadas brujas. Bajo este concepto, perdemos por todos lados.

Y curiosamente, la mayoría de personas que saben lo que hace una doula, que conocen alguna doula y/o han tenido experiencias con una doula, expresan su satisfacción y la importancia de lo que ha significado en su vida, en su maternidad.

Y, como dice Amaranta, los ignorantes son los que más desean tener el control sobre las mujeres. Pero intentan poner puertas al campo, porque son muchas las mujeres empoderadas que piensan por sí mismas, que saben lo que quieren, como lo quieren y con quién lo quieren”.  

acompañArte

 

 

Dámaris con su doula

Hacer posible lo difícil (16-05-17)

Jamás imaginé que el simple y legítimo acto de parir supusiera una lucha por conquistar el derecho a guiarnos por nuestro cuerpo e instinto primitivo, derecho de ser acompañadas por nuestros seres queridos y derecho de gozar de tiempo para nacer.

Mis dos experiencias de parto hospitalarias han supuesto algo maravilloso para mí, no sólo por el positivo desarrollo del trabajo de parto sino también por sentir que hacíamos posible lo que parecía difícil en terreno hospitalario: crear una atmósfera de AMOR, colaboración y vinculación humana con los profesionales médicos. 

Nur nació rompiendo todos los protocolos médicos (más de 24h de bolsa rota, más de 2 días de contracciones, 1 día de dilatación, firmando alta voluntaria tras rechazar la inducción y exigiendo la presencia de mi Doula y mi marido en todo momento). Nur vino con todo su derecho de nacer en el momento preciso y tanto ella como yo nos tomamos el tiempo para atravesarlo sin condicionarnos por los ginecólogos, deseosos de intervenir “y agilizarlo todo”, como si el hecho de nacer más rápido significase nacer mejor.

Todo ello estuvo apoyado por la presencia y el respeto del padre y de grandes profesionales, la matrona Loles y nuestra Doula Llucia Mir, que aunaron fuerzas y me trasmitieron cariño y serenidad, escuchando activamente mis necesidades y sirviendo al trabajo de parto antes que a las máquinas y los números redondos de cómo debe desarrollarse un parto.

Senda nació con el mismo acompañamiento y con la dilatación en bañera, un gran avance en el sistema sanitario público. Fue un parto más corto, nos asistieron varias matronas, además estuvo mi Doula en todo momento junto con mi marido ayudando a los profesionales, en servicio del nacimiento.

Gracias a los profesionales, grandes personas que aman su trabajo y dan sentido a la locura hospitalaria y, también, gracias a que todos éramos conscientes de cuáles eran nuestros derechos y cuál nuestro lugar, pudieron ser GRANDES EXPERIENCIAS DE PODER, CON UNA VERDAD HUMANA QUE HACE POSIBLE LO IMPOSIBLE.

Dámaris, Nur y Senda

 

“Con Dámaris nos conocimos de casualidad, ella es cantante y su marido músico, y estaban actuando en la boda de unos queridos amigos. Entonces ella hacía muy poco que sabía que estaba embarazada y, ni puedo recordar como, al acercarme a felicitarla por su preciosa actuación, acabamos hablando de su embarazo y se enteró que yo era doula.

Se le iluminó la cara cuando supo de qué se trataba, algo en su interior hizo un click y, como siempre ha dicho, era justo lo que necesitaba en ese momento. Algo que, curiosamente, le sucede a más mujeres.

Se informó de todo aquello que para ella era un mundo nuevo, sintió que era el lenguaje y la actitud que necesitaba para entender, para posicionarse, para saber lo que quería,…

Su primer parto fue de esos que antes llamaban “el parto de la burra”, como ella misma explica fue muy largo, entre empezar y pararse, e incluso cuando al fin cogió dinámica. Durante todo el proceso la pareja tuvo que tomar diversas decisiones importantes. Cada vez que se enfrentaron a ellas, se concedieron a sí mismos el tiempo para pensarlo y hablarlo entre ellos, luego sostuvieron juntos esa decisión delante de los profesionales y firmaron lo que hiciera falta. Doy fe de que nunca son decisiones fáciles, porque sienten la presión de los profesionales que tienen un criterio diferente, así que la propia opinión debe ser muy clara para poderla sostener.

La comadrona que atendió el parto cuando ya entramos en paritorio fue también todo un ejemplo de profesional empoderada, escuchó cada necesidad de Dámaris y se alió con ella. No todas sus compañeras estaban de acuerdo en que estuviera la madre con su pareja y su doula, tampoco aceptaban que no quisiera ponerse antibiótico de forma preventiva, o que la madre quisiera moverse a su antojo, …y sobretodo, supo sostener su criterio profesional delante de la ginecóloga de guardia que quería intervenir. Y doy fe también, de que nada de todo esto es fácil porque demasiadas veces he visto “ceder” a las profesionales a la presión externa, y en contra de sus propios criterios.

Cuando conoces a una mujer antes de tener hijos, es frecuente ver la gran transformación que sucede en todo su SER y si, además, esa mujer consigue sentirse empoderada en cada uno de los aspectos que le conciernen durante sus partos, y más si es contra viento y marea, la transformación es enorme, como mujer y como persona“.

Logos AED asociacion espanola de doulas

Carta a todas las doulas de España (17-05-09)

Me complace anunciar la nueva Web de la AED (Asociación Española de Doulas), es un paso más dentro del camino que como asociación vamos haciendo para profesionalizar y visibilizar la figura de la doula. Actualmente soy Vicepresidenta de la AED, por segundo mandato consecutivo, y desde ese lugar que implica, sobretodo, compromiso y trabajo,  me gustaría contaros algunas cosas de vuestro interés.

La AED nació en 2010 con la vocación de ser la asociación que aglutine a TODAS LAS DOULAS DE ESPAÑA, para fortalecernos como profesión y unificar criterios que nos sirvan de base a nosotras mismas, a las familias que acompañamos y a los profesionales con quienes colaboramos.

Para entrar en la AED necesitas ser doula profesional, eso significa que has de cumplir unos requisitos mínimos para asociarte, haberte formado como doula y tener algo de experiencia práctica y, además, firmar un Código Ético de compromiso con la profesión y con las compañeras doulas.

Ahora voy a hablarte de porqué es importante asociarse y porqué te recomiendo que sea en la AED:

  • La unión hace la fuerza. Desde siempre es así, en todos los ámbitos. Desperdigarse en soledad o en asociaciones regionales es poco útil, para ti y para la sociedad. Pongamos todas nuestra energía en el mismo sitio.
  • Buena base profesional. En la AED estamos trabajando desde el inicio multitud de temas que te interesan como doula y con procedimientos que, aunque lentos, aseguran la participación de todas las socias y desde ahí, cada una decide si lo hace como socia activa o socia colaboradora.
  • Información privilegiada sobre la profesión. Compartimos todos nuestros conocimientos y eso nos facilita nuestra vida profesional ¿Sabes porqué nuestra profesión es legal, aunque no esté reglada?, ¿Sabes a que epígrafe del IAE apuntarte como doula?, ¿Y como formadora de doulas?, ¿Sabes en que consiste una mala praxis en nuestra profesión?…
  • Asesoramiento jurídico. Contamos con una abogada a la que consultar nuestras dudas y que nos emite documentos que defienden con argumentos legales las peticiones de las familias a sus profesionales o centros de referencia.
  • Defensa de la dignidad de nuestra profesión. Si como doula te sientes sola o alguien te ataca injustamente, tienes a tus compañeras socias de respaldo moral y práctico.
  • Comité de Buenas Prácticas. Nos sirve para comprobar que todas las socias tenemos claras nuestras funciones y que sabemos cómo anunciarnos en las redes correctamente. También actuamos de mediadoras entre partes en conflicto. O sugerimos a personas que actúan de forma inadecuada, como corregir sus errores para su bien personal y en defensa del prestigio de la profesión.
  • Participación activa en la auto-regulación de la profesión de doula. Si queremos ser profesionales y que se respete nuestro lugar, hemos de ser conscientes de que es imprescindible unificar criterios y definir el marco de nuestra labor, sino, pueden venir desde otros ámbitos a imponernos su visión o intentar quitarnos de en medio para ocupar nuestro lugar.
  • Imagen profesional. Pertenecer a la AED te permite tener tu ficha de presentación en el apartado Encuentra tu Doula, separado por regiones. La AED ofrece una imagen seria y de confianza, recibimos a menudo peticiones de familias que quieren contactar con una doula que le quede cerca y siempre las remitimos a este link. En cuanto hayamos acabado de trabajar sobre las formaciones para doulas y sus contenidos, haremos lo mismo con las formaciones, ya que es frecuente que se nos solicite también esa clase de información.
  • Blog de la AED. Una parte importante del blog solo es accesible para socias, allí desarrollamos los temas que queremos debatir y todos los puntos de vista nos enriquecen y sirven para ir encontrando ese camino común que necesitamos como profesión.
  • Douleo de doulas. Tenemos un grupo de facebook  privado como herramienta de ayuda entre nosotras. Lo utilizamos cuando surgen sentimientos encontrados dentro de nuestros doulajes o dudas sobre lo más correcto, a veces simplemente para desahogarnos. También para compartir cosas de nuestro interés o artículos para nuestro facebook, para debatir o votar cuestiones sencillas, etc.
  • Rapidez de acción y de comunicación. Tenemos grupo privado de whatsapp para tener informadas a las socias (aparte del correo electrónico) y gestionar de forma rápida noticias que nos afectan como profesión.
  • La sinergia de grupo amplifica nuestra presencia en el mundo. Imaginemos que desde esa unión, cada vez que surge algo de interés para la profesión de doula, cuanta repercusión podemos crear compartiendo esa información en todas nuestras redes. Actualmente muchos de los artículos o comunicados que subimos a nuestro facebook sobrepasan las 2.000-4.000 personas alcanzadas y, en algunos casos alcanzamos 15.000-20.000 personas. Si trabajamos juntas podemos hacer llegar información veraz e interesante sobre nuestra profesión cada vez a más personas.
  • AED (Asociación Española de Doulas) es el mejor nombre para estar todas. Sin ninguna duda, tanto dentro de España como a nivel Internacional, ES EL NOMBRE CORRECTO para definir, acoger, aglutinar,… Además es un nombre ya consolidado y preparado para expandirse.

A todas las doulas que vais de solitarias, a las doulas que pertenecéis a otras asociaciones, a las doulas que acabáis de hacer una formación, a las que hacéis grupos locales de doulas, a las que estáis pensando en haceros doulas, … A TODAS LAS DOULAS DE ESPAÑA OS INVITO A HACEROS SOCIAS DE LAS AED. Estoy segura de que entre todas podemos ir mucho más allá y  unidas somos más fuertes.

 

acompañArte

Parto Natalia y Kaili

Testimonio de Natalia, Diego y Kaili (16-09-14)

Así como veo, siento y escucho cada día el mar a través de mis ventanas, como una incesante fuerza que me acompaña, así siento la presencia de las personas importantes de mi vida en mí.

Una de esas personas es Lucía, por compartir un momento tan bendecido como la llegada de Kaili, mi hermosa bebé, a este mundo.
Desde el día que hablé por primera vez embarazada de Kaili con Lucía, como cuando me enteré que estaba embarazada, lo que me viene es puro agradecimiento y un Gran Sí a la Vida. ¡Viva la Vida!
Kaili es una gran bendiciòn que me llena de amor puro y aprendizaje.
Me siento honrada de poder compartirlo.
El momento en que llega un nuevo ser a nuestras vidas es muy sensible, especial y vital. Todo puede pasar durante el embarazo, en el momento antes de parir y en el parto.
Como mujer he sentido profundamente el sentido de la vida y lo que es pasar conscientemente por el umbral tan poderoso entre la vida y la muerte, y a la vez sentir que estás brillando de amor y que todo lo das. Ahí es muy importante sentirte sostenida. Y eso he sentido por parte de mi pareja Diego, mi madre, mi hermana, la mami de Diego y por Lucía.
Desde el primer día que contacté con Lucía como doula sentí su compañía sincera, me sentí escuchada desde el corazón y el conocimiento. Una combinación perfecta en el embarazo, donde la sabiduría tanto como el cariño cumplen un rol fundamental.
Cuando decides ser mamá después de los 40 años con un camino recorrido en el mundo de las artes, el crecimiento personal y espiritual es una bendición encontrarte con profesionales que valoran la salud emocional que acompaña la física a la hora de dar a luz y el proceso que conlleva sobretodo los últimos meses  antes de parir. Muy delicado y salvaje a la vez. Puro instinto.
Yo me he sentido valorada, escuchada y mimada.
Las charlas y masajes de Lucía fueron un bálsamo y a la vez una fuerza que me llevó por el camino de la certeza. Segura y relajada son la palabras claves para un buen proceso de preparto y parto.
Estuvimos dandole muchas vueltas al tema de parir en casa o en el hospital y al final por una cuestión económica decidimos que fuera en el Hospital. Elegimos el de Inca para poder parir en el agua.
Y la verdad que más allá del movimiento de salir de casa a parir al hospital, lo mas importante es que sea donde sea, ese momento es un momento de cueva. Donde todo desaparece y solo queda el instinto, el goce, lo salvaje, lo milagroso…que estés donde estés puedes tener una experiencia empoderada si así lo quieres. Y lo más importante, pleno de amor luminoso… Así di a luz a Kaili. Un regalo divino.
¡Gracias Lucía!

 

Familia Natalia, Diego y Kaili

 

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