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aprender a ser doula

Porqué hacer una formación de doula

Si sientes el impulso de ser Doula necesitas una base desde la que desarrollar tu profesión, para ello es muy importante que hagas una buena Formación de doula. Entonces, empezamos por el principio…

 ¿QUÉ ES UNA DOULA?

La doula es una mujer con formación específica que acompaña a otras mujeres con apoyo emocional continuo y ayuda práctica, en cualquier etapa de su maternidad.

Para ser doula puedes partir desde donde sea que te encuentres como mujer: tener cualquier profesión (o ninguna), saber muy claro lo que quieres o estar en búsqueda de encontrar tu sentido de la vida, ser madre o no, ser joven o mujer madura,… adentrarte en este camino de conocimiento va a cambiar tu vida para siempre, tanto a nivel profesional como personal. Poco a poco descubres que la formación de doula es un camino hacia ti misma, porque solo puedes dar aquello que ya posees y transmitir confianza sobre aquello que tienes integrado de forma natural.

La maternidad engloba algunas de las etapas vitales más importantes en la vida de la mujer, el bebé y su familia. La maternidad bien acompañada marca una gran diferencia sobre la calidad de la experiencia para todos los protagonistas y, por reflejo, para la sociedad entera. De hecho, ser doula es una manera de estar en el mundo, al mismo tiempo que es una forma de cambiar el mundo. 

¿Porqué es importante la FORMACIÓN DE DOULA?

Dentro de la AED (Asociación Española de Doulas) hemos reflexionado mucho sobre todo lo que nos concierne a las doulas y consideramos que para desarrollar nuestra profesión es importante tener una  buena Formación de doula, por lo tanto nos parece insuficiente hacer un curso de UN fin de semana, leer unos cuantos libros e ir de por libre y sin red de ninguna clase. De este tipo de aprendizaje no estructurado surgen mujeres que se hacen llamar doulas,  que tienen grandes lagunas de información verídica o, por ejemplo, dan una imagen de “hippy” que le dice a las demás como tiene que vivir su maternidad. Y nada más alejado de la realidad, porque por principio LA DOULA ACOMPAÑA  CUALQUIER CLASE DE MATERNIDAD, LA QUE CADA MUJER ESCOGE DESDE SU MOMENTO VITAL Y NECESIDADES.

Para ser una buena doula necesitas entender profundamente de qué trata esta profesión: las funciones que te competen (y las que no), los conocimientos específicos de los aspectos fisiológicos y emocionales de cada etapa de la maternidad, las cualidades que necesitas desarrollar para el “arte de acompañar”, las cuestiones legales, las particularidades del país y la cultura dónde vas a desarrollar tu labor… en definitiva tener claro el encuadre, el fondo y la forma para ser impecable en tu trabajo diario, ofreciendo un servicio personalizado y de alta calidad y, además, poder disfrutar con ello. Solo una formación de doula que contenga todas estas características, sirve de base. Esto implica que una buena Formación de doula básica debe tener un mínimo de unas 150 horas (entre lectivas y prácticas) y, preferiblemente alrededor de 240 horas. Y las doulas siempre estamos en formación continua, aprendiendo y revisando tanto nuestros conocimientos técnicos, como nuestra forma de acompañar: cercana, profesional, empática y sin juicios.

De la ignorancia de estos conocimientos pueden surgir malas praxis que perjudican seriamente a toda la profesión. Así que tener formación de doula es en beneficio tuyo, de las mujeres y de toda la profesión de doula.

Desde estos mínimos conocimientos correctos y mientras haces la formación de doula, empiezas tus prácticas tutorizada por una doula experta a la que puedes consultar las dudas sobre cualquier aspecto de tu labor y así, poco a poco, ir adquiriendo la experiencia personal que te permitirá transmitir tranquilidad y confianza, que es la base de tu relación como doula con las familias.

Y si estás interesada en hacer una Formación de Doula, también es muy importante que tengas varias cosas claras sobre la legalidad que, a veces, crean confusión:

  • La Doula NO es personal sanitario.
  • La Constitución Española ampara la libre elección de profesión y la Formación de doula es legal aunque no esté regulada (esto solo es exigible a ciertas profesiones como las sanitarias).
  • Las doulas no necesitamos poseer una titulación oficial, igual que muchas otras profesiones, que también son legales.
  • Las doulas no contamos con un epígrafe específico en el IAE, pero nos podemos dar de alta en epígrafes afines (igual que hacen otras profesiones).
  • Toda mujer tiene derecho a decidir quién quiere que le acompañe en su parto.

Si quieres saber más sobre diferentes aspectos de la profesión de doula, y lo que me aporta a mi misma a nivel personal, te recomiendo la lectura de la entrevista que me hizo Aguamarina en el blog “De mi casa al mundo” con motivo de la promoción de la Formación Doulas Mallorca 2016, todos los contenidos son vigentes a día de hoy y se titula

El equipo de Doulas mam hemos llevado a cabo tres promociones de Formación de doulas de excelente calidad, somos pioneras en incorporar los contenidos que actualmente se avalan desde la AED, contamos con la colaboración de ponentes de prestigio en sus respectivos campos de conocimiento y nosotras mismas tenemos amplia experiencia práctica en la profesión de doula.

 

Si sientes el impulso de ser doula, apúntate al próximo curso

 

 

Doulas mam

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Comadrona, pareja, doula…¡GRACIAS! (15-05-16)

Quiero expresar mi agradecimiento a las personas que lo han hecho posible…mi primer parto fue a los 35 años, en la sala de un hospital, blanco y frío, acompañada por mis miedos, el padre de mi bebe,…una comadrona a la que nunca había visto en mi vida, una enfermera fría y dura como un tomate verde, arrancado antes de madurar,… y el deseo que todo fuera bien, de la mejor manera posible.

Fue un parto “relativamente fácil”, ya que parece ser soy “buena parturienta”…hija de la última hija de mi querida abuela que parió 14 hijos …en el campo con una buena mujer que se dedicaba a asistir los partos en casa en aquellas épocas…

Pero no fue “tan fácil” para mí, con ese “cable” colocado en vena “por las dudas“, “por si hace falta algo”. No quise epidural, estuve haciendo el trabajo de parto en una “cama”, aunque aún no entiendo la razón. Motivo que retrasó el parto natural, ya que no me permitían ponerme en  posturas que me resultaran más cómoda … o si lo “permitían” con ese cable colgando de mi brazo, no sabía cómo hacerlo. Casi voy a cesárea. Al final parí en otra sala helada, sentada en una silla de “lata” para comodidad del personal sanitario….salió todo bien, pero, ¿podría haber sido diferente?.

Sí…Siete años y medio más tarde estaba pariendo tranquila y relajada, en mi punto de encaje, siendo yo misma. Acompañada por mi pareja, mi doula y una comadrona que nos  permitió estar juntos dentro de paritorio … que paz y que tranquilidad,… cuando ví que era posible, medio parto estaba hecho, entonces pude contar con mi pareja que hacía años estaba conmigo y nos conocemos bien y mi doula que me estaba acompañando desde mis primeros meses de embarazo, en el deseo de sentirme acompañada por una mujer y haciéndolo realidad.

Esta vez todo era diferente, no me colocaron “ese cable en el brazo, por las dudas”, la sala de dilatación era agradable, en colores pasteles, podía moverme con libertad, utilizar una pelota de goma gigante para sentarme en ella en cada contracción, relajar mi suelo pélvico, sentir la mirada de mi pareja y el cuerpo de mi doula a mi lado…sosteniéndome sin interferir en el proceso… luego pasamos a una habitación aún más cálida e íntima, pudiéndome mover y adoptar la postura que mi parir me pedía, tanto la comadrona como la doula y mi pareja estaban por nosotras…disponibles…en todo momento dándonos a mi  y a mi hija el papel protagonista del suceder sin perder ellas el suyo, lo hicieron impecablemente el “saber estar” siendo ellas mismas, desde su corazón y su sapiencia…así en ese ambiente humano, cálido y adecuado parí a mi querida segunda  hija….la parimos entre todas…el parto pudo ser diferente…a nuestro favor…a nuestra manera …natural, humana…en un hospital público, con los mejores medios humanos y los tecnológicos que, gracias a Dios, no fueron necesarios.

Gracias a mi doula Llucia Mir por su acompañamiento y a la comadrona Jessica por haberlo permitido, gracias a mi pareja porque juntos dimos el pie inicial a toda esta aventura, y gracias a Dios por la maravilla de esta experiencia humana.

¡GRACIAS!

Karina y Celeste

 

“Karina me pidió que fuera su doula desde el inicio de su segundo embarazo, tenía claro que quería sentirse acompañada por una mujer durante todo el proceso. Ella es muy dulce y sabe lo que quiere, pero le encanta confirmar sus intuiciones  con las personas que le inspiran confianza.

Tuvo un parto muy consciente, con una progresión lenta al principio y que luego avanzó de forma muy rápida desde los 5 cm a los 10 cm. En ese espacio de tiempo, mientras habitaba su Planeta Parto, su cuerpo “bailaba” mientras sus brazos rodeaban mi cuello,…y una gran fuerza se apoderó del proceso, permitiendo una fluidez que le acompañó hasta el final, en un expulsivo también corto y potente.

Estar cerca de su familia desde el  principio del embarazo, en el parto y durante el proceso de crianza ha creado una relación muy especial entre nosotras, de tal manera que incluso tuve el honor de ser invitada a su preciosa boda, reservada a sus amigos más íntimos.

Hemos vivido muchas anécdotas juntas, en nuestro contacto continuo es de las personas que me han preguntado las cosas más increibles, porque ella sabe que no importa lo absurdo o pequeño que les pueda parecer a los demás lo que ella siente, porque yo entiendo que todo es importante, porque lo importante es lo que siente cada madre y que lo pueda compartir.

Y así, lo sencillo se convierte en arma de creación masiva”.

 

Familia de Karina con su doula

 

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Linaje materno

Mi madre es única (17-05-07)

Mi madre es única, si, ya se que todas las madres son únicas, pero os voy a contar algunas de las razones por las que ella es única.

-Mi madre es fruto de un milagro: fue la hija mayor de un matrimonio tardío y nació 8 años más tarde, cuando mi abuela contaba con 36 años, en los años 30 se consideraba que “se le había pasado el arroz”. Pero mi abuela era devota del “Sant Crist de la Sang”, a base de encenderle cirios, el Santo le concedió el “milagro” de ser madre.

Estudió en la pública: su padre era un hombre moderno, dio estudios a sus dos hijas en colegios públicos, no quiso saber nada de colegios de monjas y mi madre se acabó titulando de “Perito mercantil” el equivalente, hoy en día, a la “Formación Profesional de Grado superior en la rama Administrativa y Comercial”.

-Se convirtió en “cabeza de familia” con 18 años: poco después de cobrar su primer sueldo se quedó huérfana de padre y se hizo cargo, a todos los efectos, de su madre y de su hermana, hasta que ella misma se casó a sus 28 años.

-Dejó de trabajar al casarse: en aquellos tiempos lo obligaba la ley, entonces aprovechó para tener hijos, un niño y tres niñas, en un período de unos 8 años. Le ayudaba en la crianza su propia madre, que siempre vivió con nosotros. ¿Os imagináis algo similar hoy en día?.

-Volvió a trabajar cuando eramos pequeños: en cuanto lo permitió la ley y nos tuvo algo criados volvió a su trabajo y podía con todo y más. Es verdad que contaba con la ayuda de la abuela, pero sus jornadas eran interminables.

Perdió una hija de 8 años: mi hermana pequeña murió cuando yo tenía 10 años. Ese dolor acompaña a mi madre incluso hoy en día, cuando han pasado 44 años. Aún así, encontró fuerzas y razones para seguir viviendo con plenitud, en beneficio de sus otros hijos.

-Nos inculcó el feminismo de su época: junto a otros valores modernos nos transmitió que “querer es poder”, no hay que permitir nunca que un hombre te falte al respeto, la belleza está en el interior (y no va reñida con la elegancia) y la familia es lo primero… hasta el cuarto grado de parentesco.

-Es una auténtica “madona” mallorquina: algo equivalente a ser de “armas tomar”. Es decidida, tiene criterio propio muy marcado, gran organizadora, gallina “clueca” de hijos propios y ajenos (muchos amigos de mi infancia recuerdan sus “cocas” y la siguen llamando “tía Mita”). Hoy con 86 años, sigue siendo una “madona” elegante.

Son muchas más las cosas que me enseñó, la edad (y la terapia) me han llevado a quererla tal como es, ella me ha regalado amor incondicional a borbotones y, actualmente, yo le regalo (durante todo el año) besos y abrazos, algo de mi tiempo, mi escucha y unos deliciosos masajes que le curan todos los males y le calientan los huesos. Y por muchos años más.

T’estim molt mumareta

Padres mayores

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Canción de cuna “La mare t’estima” (17-04-26)

Canción de cuna “La mare t’estima” del disco “A Flor de Pell” de Júlia Prunés.

Colaboración en este bonito proyecto de canción de cuna con fotos de Nora durmiendo: cogida a las manos de su padre, enganchada a la teta de su madre, en brazos de su querida abuela Antonia (recientemente fallecida) y cerca de su bisabuela que le llevaba ¡100 años de diferencia!, la Iaia Sebastiana.

 

Canción de cuna

 

Nora duerme

 

Nora duerme

 

Nora y bisabuela

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Testimonio Cris y Carlos

Testimonio de Cristina y Carlos (17-01-03)

Me puse con contracciones regulares en casa a las 22h de la noche del 2 de enero. Apagué las luces, puse música y en un ratito llegó mi marido. Estuvimos solos, riendo, hablando, sabiendo que eran nuestros últimos momentos solos en casa y también “solos” para siempre.

A las 4h de la mañana llamamos a Lucía. Las contracciones eran cada vez más intensas y queríamos estar en casa el máximo tiempo posible. Cómodos, tranquilos, en familia. Estuvimos los tres juntos en casa hasta las 9:30h de la mañana. En ese tiempo, ella estuvo todo el rato conmigo, acompañándome, recordándome que me sentara y descansara entre contracción y contracción, sabiendo que quedaba mucho tiempo y que tenía que reservar mis fuerzas. Me masajeaba la espalda y me recordaba que respirara. Eso es algo que me sucede cuando estoy con Lucía, es capaz de apaciguar mi respiración sólo escuchándola a ella respirar profundo.

Nos fuimos al hospital y allí tuvimos la suerte de poder estar los tres juntos dentro de paritorio. Tanto ella como mi marido sabían que era muy importante para mi tener un parto natural, y los tres trabajamos en equipo para ello. Los dos me apoyaron y animaron continuamente, y no me hubiera imaginado mi parto sin ninguno de ellos. Los dos se complementaban. Los sentía tranquilos, me transmitían paz, y sobretodo sentía que los dos confiaban plenamente en mi y en mi capacidad para conseguir el parto que quería.

Tuve una experiencia de parto mágica y, si volviera atrás, volvería a repetirlo todo.

Gracias Lucía. Gracias por acompañarnos en el nacimiento de nuestra familia.

Cristina y Carlos

Parto Cris y Carlos

Manos de Cris y Carlos

Parto hospital Cris, Carlos y Llucia Doula

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Entrevista IB3 TV Doules: acompanyants de la vida

En IB3 Tv, en un programa en el que hablaron de la importancia del acompañamiento emocional a la muerte, me entrevistan como doula en el contexto de la importancia del acompañamiento emocional a la vida.

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Testimonio doula

Testimonio de Daniela, Marc y Pali (11-11-05)

Hola, soy Marc

Soy papá de una niña de dos años y medio y de un niño de un mes y medio.
Siempre he creído que lo de los partos es cosa de mujeres, los hombres no tenemos nada que ver, nada que hacer, ni entendemos, ni entenderemos lo que significa, ni lo que se siente en un parto.
Siempre me imaginé el parto de mi mujer, en casa, rodeada de mujeres sabias, mujeres acompañantes, mujeres doulas.
A veces la vida, la ignorancia, los miedos ajenos o la mal información, te llevan por caminos no escogidos, pero todos son necesarios para aprender, y ser mejor mañana…
Sobrevivimos al primer parto en hospital, en donde uno no escoge nada, mi mujer rodeada de cuatro hombres, un ginecólogo, su ayudante, un enfermero y yo, donde la vistieron de bata de hospital, para recordarle que estaba enferma y con el derecho de callarse y aguantar el dolor porque es un proceso normal, el de sufrir en su parto, mi mujer decidió luchar contra viento y mar que su parto no fuera cesárea o la bloquearan…. pero cuando estás en el lugar equivocado y todo está en contra, es casi imposible salir entero con tus sueños e ideales, así que, visto que el parto se estaba tardando “demasiado”, fue sometida a oxitocina, después de romperla de dolor y con el bloqueo, accedió (e imploro)que le pusieran la epidural…  aunque se salvó de la cesárea!!!!
La niña nació estadísticamente muy bien, en los números de los hospitales, había sobrevivido al terrible y traumático parto en un hospital, nosotros felices, nuestra niña está muy bien.
La mamá se encontraba “bien”, ella también había sobrevivido a un parto en hospital, vio a lo lejos pasar su niña hacia el pediatra el que le practicó todo tipo de exámenes para poder dictaminar, la niña estaba “Muy Bien”, 10 sobre 10 de calificación, después se la llevaron al cunero.
A mi mujer le pusieron mas anestesia de bloqueo… para poder coser el desgarro,más tarde, dormida se la llevaron a la sala de recuperación, después de 4 horas o más… por fin pudo abrazar a su niña…. por fin pudo sentir lo que quiere decir, ser mamá….
Mi mujer y mi hija habían sobrevivido un parto más, llevado por hombres, que estadísticamente estudiados los miles de partos anuales, saben y dicen entender, de qué se trata un parto!!!
Yo había sido un espectador!

La segunda vuelta no será igual…

 

Testimonio doula

NACER EN EL BARCO

Hola, soy Daniela

El segundo hijo venía en camino, y en búsqueda de un lugar tranquilo en el Mediterráneo para poder atracar nuestra casa, y hacer de nuestra casa la cueva de una mujer en su busca de encontrarse con ella misma, con su cuerpo, con sus sensaciones, y sus sentimientos antes de conocer a este ser que lleva 9 meses viviendo en su vientre, llegamos a Mallorca en donde la luz nos iluminó el camino.
Llucia, nos enseñó el camino para llegar a un parto en Casa (en nuestro Barco), acompañado de Doulas, mujeres que saben lo que es un parto, mujeres que entienden lo que es un parto, mujeres que han vivido un parto, mujeres que comprenden a otra mujer que está de parto, mujeres que saben darle la mano al papá y llevarlo por el camino de un parto, mujeres que saben hacer de un parto, una ceremonia de amor y de vida!!!!

El parto duró menos que en el hospital,
El parto dolió menos que en el hospital, (¡esto NO quiere decir que no dolió!!!)
El parto fue en nuestro hábitat, en nuestro mundo
El parto fue luz, amor y vida,
El parto nos enseñó a ser una familia, a darnos la mano en la difíciles también
El parto nos hizo más fuertes
El parto trajo a un ser como toda la vida el ser humano ha traído al mundo las miles de generaciones que nos anteceden
El parto trajo a nuestro niño al mundo
El parto fue dar A LUZ.

Gracias Mikel, Llucia y Cristina, por estar con nosotros, por acompañarnos, por llevarnos y hacer un sueño realidad

Gracias, Marc.

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El placer de acompañar-Llucia Doula (17-01-03)

Y empiezo la aventura de escribir públicamente desde ese impulso de expresar aquello que me conmueve, para canalizar y compartir desde el corazón, diferentes manifestaciones maravillosas del alma humana.

Cuando como doula acompaño a una pareja en su proceso de nacer como familia, voy sintiendo a cada paso un vínculo más profundo, porque juntos atravesamos hitos importantes de su biografía personal. Llegado el momento en el que el bebé decide nacer, nos introducimos juntos en el “tiempo del parto”, donde los relojes dejan de existir y la pulsión de vida toma las riendas, donde solo queda estar PRESENTE y ser testigo de esa transformación que convierte a una mujer en MADRE, de aquí para siempre.

Empecé el año acompañando un parto potente, salvaje, con sonidos de leona, sostenido por un marido cómplice y entregado, con poca intervención de los profesionales sanitarios que fueron muy respetuosos en todo momento, nos permitieron estar a los tres juntos en paritorio: madre-padre-doula, en una burbuja de oxitocina natural que facilitó que esa hermosa mujer consiguiera su parto deseado.

Y, a pesar del cansancio de las horas pasadas, cuando vuelvo al mundo normal donde existen los relojes, soy muy consciente del enorme placer de acompañar ese momento, ver con mis ojos y sentir con mi cuerpo la fuerza de la mujer/madre y la emoción del hombre/padre, siendo testigo de como se enamoran de su hija y se ligan a ella para siempre con hilos invisibles.

La realidad supera la ficción y no hay suficientes palabras para describir esas sensaciones, solo queda mi agradecimiento a esta preciosa pareja por el privilegio de haber estado cerca suyo en momentos tan importantes, y a la profesión de doula que me permite tener estas vivencias.

¡Feliz año nuevo, felices nacimientos y felices acompañamientos!

Y ahí queda una imagen, que vale más que mil palabras, sobre el nacimiento como familia de Cris, Carlos y Cristina.

 

Llucia Mir