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Mar Brunet, Mikel y Llucia

Reflexiones sobre el tándem comadrona-doula

Soy comadrón especializado en la atención al parto humanizado, hace unos 30 años que atiendo partos a domicilio y en la actualidad he asistido más de 780 partos en casa.
Desde siempre trabajo con doulas, incluso antes de que en España se conociera esta figura y el papel que ellas desempeñan al lado de la mujer en su maternidad y de los profesionales que las atendemos.
Las parejas me escogen como profesional de referencia cuando después de explicarles la forma en que trabajo consideran que les proporciono la seguridad técnica y el trato personal que ellos están buscando. Como comadrón recae sobre mí la responsabilidad de comprobar en las diferentes etapas de la maternidad que la madre y el bebé están bien, y de forma muy especial en el proceso del parto.
Durante mi asistencia a los partos hago equipo con doulas porque ellas complementan mi trabajo y juntos abarcamos todos los aspectos más importantes que permiten vivir a la pareja la mejor experiencia posible.
Desde mi papel necesito conservar cierta objetividad para prever y detectar aquello que puede devenir en una complicación, la naturaleza desarrolla su fuerza y yo me mantengo en tercer plano mientras todo sigue su curso. En algún momento puedo proponer a la mujer algo que mejore la fisiología y siempre es ella la que decide qué hacer. En la fase del expulsivo y alumbramiento de la placenta estoy más presente y activo, comprobando la normalidad y cuidando que el nacimiento sea lo más sano y natural posible para la madre y el hijo que está llegando.
La doula se sitúa cerca de la mujer y su pareja ofreciendo tranquilidad con su presencia; pone su atención en el aspecto emocional de la mujer de parto y la acompaña facilitando su bienestar físico con pequeños detalles durante las diferentes etapas del proceso. Uno de esos detalles que considero importante son las palabras sencillas, de madre a madre, que la doula ofrece en los momentos de angustia o incertidumbre y que relajan a la parturienta y su pareja.
Con su experiencia y desde la intuición, la doula detecta cuando es mejor dejar espacio o acercarse, decir una palabra de aliento o mantenerse callada, mirar a los ojos o tocar suavemente, ofrecer un vaso de agua o preparar algo de comer. Su acompañamiento también facilita a la pareja sostener a la mujer e implicarse emocionalmente en el nacimiento del bebé.
A veces comento a la gestante que la doula es como una “epidural” pero sin efectos secundarios.
Sinceramente, la entrega y amor que veo en las doulas han ayudado en muchas ocasiones a que un parto abocado a la distocia, es decir, a lo patológico, haya evolucionado favorablemente. De hecho está comprobado que los hospitales que permiten la presencia de las doulas junto a la pareja consiguen una disminución muy importante de cesáreas, fórceps, anestesias y distocias comparadas con aquellos hospitales en que no se permite su acceso. La figura de la doula traspasa fronteras ya que está presente en muchos países y es un elemento muy interesante en la planificación de cualquier parto, sea domiciliario u hospitalario, si se pretende una humanización del mismo.
Desde mi experiencia práctica y positiva a través de los años de colaborar con doulas, expreso mi convencimiento de que es importante que en España se normalice su presencia en todos los ámbitos, ya que el respeto por la mujer que está de parto incluye respetar su derecho de estar acompañada de quiénes ella quiera, incluida su doula.
Mikel Mantxola

tándem comadrona-doula

 

Tengo muchas razones para estar convencida que el tándem comadrona-doula, tanto en parto domiciliario como en hospital, ofrece muchas ventajas para dar una atención profesional completa a las mujeres de parto. En este artículo el comadrón Mikel Mantxola, con el que colaboro integrada dentro de su equipo de “Atención al parto en casa” desde el año 2009, explica porqué el trabaja con doulas desde hace unos 30 años. Y en esta fantástica entrevista la comadrona Anabel Carabantes y la doula Paca Muñoz, cuentan su experiencia de colaboración, también en atención al parto en casa, desde hace unos 8 años dentro del proyecto “Ancara Perinatal”.

Ahí van mis propias reflexiones sobre el tándem comadrona-doula:

  • “No se puede estar en misa y repicando”, esto es lo más obvio. La matrona tiene una gran responsabilidad, que es la salud materno-infantil, y su foco de atención está puesto en este punto. En cambio la doula no tiene ninguna función médica, ninguna responsabilidad y su foco de atención es el acompañamiento emocional continuo (sin distracciones) y el bienestar físico (sin interrupciones) de la mujer que está de parto. Una matrona puede ser empática (yo personalmente creo que debe serlo), escuchar las necesidades de la mujer y procurar su bienestar, pero para ella es agotador entrar y salir del espacio emocional de la mujer y, lo que es seguro, es que no puede hacerlo de forma continuada si quiere mantener cierta objetividad.
  • Cada parto es único e imprevisible, pero, si nos atenemos a las estadísticas, la media de tiempo de un parto normal está entre 10-18h, generalmente más largos en mujeres que tienen su primer hijo (primíparas), aunque la variabilidad va desde partos muy cortos, hasta algunos que pueden durar varios días. ¿Cuánta atención completa puede ofrecer una sola persona atendiendo TODAS las pequeñas y grandes necesidades de una mujer de parto?, ¿Cuánta capacidad de reacción le queda a una matrona cuando está agotada física y/o mentalmente?. Cuando una matrona puede delegar la mayoría de los “pequeños detalles“, cuando puede descansar en los ratos en que su sapiencia no es necesaria, es más fácil  para ella estar fresca cuando se la necesite, es más probable que disfrute de su trabajo y que no se queme tanto ante la gran exigencia que requiere su profesión.
  • Los pequeños detalles son importantes, pueden marcar una gran diferencia en la percepción de la experiencia de la mujer de parto. Cuando la matrona está apuntando datos en el historial, cuando mira de cuántos centímetros de dilatación está la parturienta, cuando atiende a otras mujeres (ya que el ratio está muy lejos de ser 1/1)… es la doula la que “ve” que la mujer tiene sed, que tiene frío o calor, que necesita un cojín debajo de las rodillas, un masaje en la espalda o la pareja necesita ser tranquilizada. En los partos en casa estos pequeños detalles pueden abarcar, además, preparar comida, hacerse cargo de un hermano mayor o poner una lavadora.
  • ¿Qué papel juega la pareja? Aunque me centro en la importancia del tándem comadrona-doula, cada una aportando su saber desde su lugar, es evidente que cuando la pareja desea estar involucrada de forma cercana en el parto, eso es muy importante para los dos. Nadie suple a la pareja, aunque hemos de contar que algunas veces no la hay y otras veces no pueden estar (por motivos de trabajo, por aversión a los hospitales, excesivo nerviosismo que afecta a la mujer, necesidad de guardar a otros hijos..). Pero, la mayoría de las veces, la pareja está cerca del cuerpo y del corazón de la mujer de parto porque mantiene una relación única con ella y con el bebé que está naciendo. Si en estos casos, deciden contar con la ayuda de una doula (además de su matrona), entonces la diferencia es que puede implicarse emocionalmente en la experiencia de convertirse en padre, no tiene que controlar, ni saber de que va todo, se cuida de algunos pequeños detalles, pero sobretodo abraza, besa y sostiene a la mujer, mientras se mantiene relajado y seguro acompañado de otras mujeres con experiencia (la comadrona y la doula), algo que la pareja agradece, tanto como la madre.
  •  La familia escoge a su comadrona y la conoce con antelación en los partos en casa, pero en los partos hospitalarios, tal como está montado el sistema sanitario español, la mujer se encuentra con una matrona que, en la mayoría de los casos, no conoce de nada. Y esta situación es mutua, la matrona no conoce de nada a esa mujer. En cambio la doula siempre es escogida por la mujer y crean un vínculo personal antes del parto, esa figura familiar y con experiencia es una referencia importante para la madre y, en el momento del parto, puede ser un “puente” perfecto con los profesionales sanitarios que la atienden. En los partos a domicilio la familia toma todas las decisiones, los equipos de atención al parto que trabajan en tándem comadrona-doula, ofrecen un servicio que abarca todo el espectro de necesidades, grandes y pequeñas, de una mujer de parto. Es significativo que dos de las comadronas con más experiencia en partos domiciliarios de toda España, como son Mikel y Anabel, están convencidos que esa es la combinación perfecta para su trabajo. 
  • El lenguaje también es importante, cuando a la madre le proponen medidas médicas para afrontar o continuar el parto, muchas veces no “entiende nada“, entre que está en el Planeta parto y que las palabras técnicas le son nuevas y extrañas, puede sentirse confundida. La doula “traduce” en lenguaje sencillo la situación y, como estamos hablando de algo que NO es urgente (porque en esos casos se actúa y ya está), puede animar a las parejas a que se den un breve periodo de reflexión entre ellos para tomar la decisión. La doula no interfiere, ni juzga, ni presiona,… solo apoya la decisión, sea cuál sea. Hay que ser conscientes que no concederse ese momento, tanto puede abocar en “dejarse hacer lo que me digan”, como “en negarse por principio a lo que me proponen” y todo ello conlleva mucha angustia, lo último que necesita una mujer de parto.

Y el motivo más esencial es el “respeto”, la matrona que sabe cuál es su lugar y se siente segura de sí misma, respeta a la doula y las decisiones que toma la familia. La doula que sabe cuál es su lugar y se siente segura de sí misma, respeta a la matrona y las decisiones que toma la familia. Hasta ahora hablo de las matronas, porque ellas son el profesional de referencia para todos los embarazos y partos de evolución normal dentro de la Seguridad Social pública, pero realmente, el respeto mutuo abarca también al resto de profesionales sanitarios, como los/as ginecólogos/as.

De hecho, los obstetras y la asociación de matronas de Estados Unidos, avalan los beneficios de las doulas durante el parto en un estudio de Journal of perinatal education realizado en el año 2013.

Todas estas reflexiones sobre el tándem comadrona-doula están basadas en mi experiencia práctica, he tenido el placer de colaborar con toda clase de profesionales y juntos hemos visto el efecto que ha tenido esta sinergia en la experiencia de maternidad de las familias. Es hora de dar voz, credibilidad y normalidad a todas las decisiones que toman las mujeres y sus parejas.

familia parto en casa

acompañArte

La revisión osteopática y el movimiento en el parto (17-05-04)

Este fantástico vídeo de Nuria Vives muestra los movimientos articulares de una pelvis cuando la mujer que está de parto mueve sus caderas, sus piernas y su cintura de forma instintiva. Queda reflejado de forma muy visual la importancia del movimiento en el parto, para facilitar y favorecer el paso del bebé por los distintos planos de la pelvis.

El primer problema que nos podemos encontrar es que, más a menudo de lo que imaginamos, puede haber bloqueos en una articulación de la cadera, o en una combinación de varias de ellas: en la articulación sacro-ilíaca (pala ilíaca derecha anterior o posterior, lo mismo con la izquierda), en el propio sacro (el más común sacro derecho anterior),  en el coxis (anteriorizado o posteriorizado principalmente) y en la sínfisis púbica (puede ser rigidez o bloqueo que sigue al de las palas ilíacas).

Durante el embarazo el cuerpo dispone de mucha “elastina”, una proteína que confiere elasticidad a los tejidos como la piel y los ligamentos, precisamente para facilitar la adaptación a los cambios que se producen en el cuerpo, aún así pueden haber diferentes motivos para que se produzcan algunos de estos bloqueos:

  • El propio embarazo somete al cuerpo a cambios muy profundos de las curvaturas vertebrales y del centro de gravedad y, en su adaptación a los cambios, puede suceder que la pelvis se “fije” en algún punto.
  • El estar demasiado tiempo sentadas (en trabajos administrativos) o demasiado tiempo de pie (en trabajos de dependienta), en definitiva con poco movimiento o poco variado, con las cargas puestas demasiado a menudo en los mismo lugares.
  • El exceso de actividad que crea una sobrecarga en algunos músculos que se contraen y se “llevan” la articulación (es típica la hiperactividad, sin descanso suficiente, de hacer “nido”: pintar, limpiar, ir de compras, ordenar todos los espacios de la casa,…)
  • Consecuencias de partos anteriores que no han sido resueltas por el propio cuerpo (el coxis se somete a una tensión inusual que le hace “espasmarse” y queda bloqueado).
  • Caídas de infancia o lesiones deportivas que dejaron secuelas (aquí también el coxis puede ser protagonista de molestias leves a importantes).
  • Tensión emocional del propio vaivén del embarazo que afectan al sacro, un hueso que reacciona mucho a las emociones.

Imaginemos la importancia que pueden llegar a tener cualquiera de estos bloqueos para el buen funcionamiento del dúo cadera-bebé en el momento del parto, donde cada milímetro cuenta, donde cada adaptación es primordial. No basta con mover el cuerpo, se tienen que poder mover libremente cada una de las partes por donde tiene que atravesar el bebé. El cuerpo está diseñado para ello, es capaz de hacerlo perfectamente con caderas estrechas, combinadas con niños grandes, lo se porque he acompañado como doula partos naturales con estas características, también porque en la humanidad sigue habiendo mucha variabilidad de medidas y la especie ha sobrevivido a ello. Pero cada ayuda que facilita el perfecto funcionamiento de los engranajes, es inestimable.

No siempre que hay bloqueo se produce dolor, por eso solo la revisión osteopática es la que me va a dar la información exacta de lo que realmente está pasando en una pelvis, aún así es bastante común que haya algunas señales dolorosas que pueden ser desde suaves y esporádicas, a continuas e intensas: “pinchazos” leves en la zona alta y lateral del sacro con algún movimiento concreto, dolor difuso por la zona lumbar baja, dolor agudo e intenso dentro de la nalga (típica sensación de ciática), etc. Y que no te engañen, no es “normal” tener dolor en la espalda o en la cadera durante el embarazo y, aunque no todas las molestias se pueden evitar, hay muchas maneras de aliviar, soltar y mejorar el bienestar del cuerpo, incluso en las fases finales del embarazo.

Por todo ello recomiendo a las mujeres que se hagan una sesión de osteopatía en cualquier momento del embarazo en que tengan dolor de espalda o pelvis y sino, como mínimo, que se hagan una revisión osteopática antes del parto, sobre la semana 37 de embarazo, donde podemos comprobar la movilidad de todas estas estructuras, para desbloquear si es necesario, con técnicas suaves y totalmente aptas para el embarazo. En la misma sesión aprovecho para relajar músculos de la espalda, piernas y cuello, además de equilibrar el sistema craneo-sacral.

También es importante, sobre 1,5 a 2 meses después del parto, hacer una revisión osteopática posparto para comprobar que las estructuras han vuelto a su sitio y no quedan secuelas que puedan dar molestias a medio-largo plazo.

Estas son algunas de las cosas que ayudan a tener un buen embarazo, un buen parto y un buen posparto.

 

Cuidar tu cuerpo, te ayuda a parir mejor

osteopatía en embarazada

acompañArte

 

 

1ª promoción Doulas Mallorca 2013

Yo creo en las mujeres (17-05-02)

Yo creo en las mujeres.

Me llamo Lucía y tengo el placer de ser doula y formadora de doulas.

Es un privilegio para mí acompañar a las mujeres, que así lo desean, durante su maternidad y estar cerca de ellas mientras descubren su propia manera de ser madres.

Escucho sus pensamientos y sus sentimientos, que expresan en voz alta, sabiendo que serán aceptados y comprendidos. Me mantengo a su lado en cualquier decisión que tomen, ya que solo les pertenece a ellas tomarlas, y confío plenamente en sus capacidades y en su criterio.

Creamos vínculos entre nosotras, llegamos a acuerdos privados y nos tratamos con respeto.

Forma parte de mi propósito de vida promover y cuidar la figura de la doula, convencida de que las maternidades acompañadas y los nacimientos respetuosos son una manera muy poderosa de cambiar el mundo.

Porque yo creo en las mujeres… y seguramente por eso les gusta tenerme cerca mientras despliegan todo su poder.

 

acompañArte

doulas mam

¿Quieres ser doula? Entrevista a Llucia Mir de Aguamarina (15-11-02)

Esta entrevista me la hizo Aguamarina , una fantástica mujer que tiene un blog que se llama “De mi casa al mundo”  y que recomiendo a todas las familias que les interesa una maternidad consciente.

La entrevista fue en el 2015 y ahora vuelve a ser vigente porque junto a mis compañeras de “doulas mam“, Cristina Seguí y Magda Rodríguez, estamos preparando el próximo curso “Formación Doulas Mallorca 2018”. 

Si quieres conocer de que se trata la profesión de doula y saber si es algo que llama a tu corazón, sigue leyendo.

¿Alguna vez has pensado en ser doula?

parto con doula

Cuando me convertí en madre no tuve una doula a mi lado. Si apenas conocía lo que era, pero cuánto la necesitaba.

Y más tarde, a medida que mi proceso como madre iba profundizando, e iba despertando hacia la consciencia, tuve la certeza de que nunca, ninguna mujer que se convierte en madre debería sentirse tan poco acompañada, sin apoyo, como yo me sentí. (seguir leyendo)

Perfil profesional Llucia Osteópata Mallorca (17-04-27)

Soy osteópata, masajista y terapeuta Psico-corporal desde el año 1992, actualmente tengo consulta privada en Binisalem, Mallorca. Empecé a formarme inmersa en mi búsqueda personal del bienestar y el equilibrio, se me abrió un mundo nuevo que se convirtió en mi forma de vivir y, más tarde, en mi profesión. Desde entonces me he seguido formando para adquirir nuevas herramientas, mi profesión de osteópata se complementa de forma armoniosa con mi profesión de doula y comparten algunos ingredientes que me hacen disfrutar mucho de mi trabajo: la cercanía física y emocional con las personas, la empatía para ponerme en el lugar del “otro”, el acompañamiento respetuoso de los procesos de cambio, la escucha activa para captar cuáles son las mejores herramientas a cada circunstancia y las palabras más apropiadas… Todo ello me ayuda a desarrollar la “Presencia” desde el Ser. Sin ninguna duda tengo el privilegio de trabajar en aquello que me apasiona y me hace feliz.
 
#MundoSalud
#OsteopataMallorca
Ayudarte a Crecer
Llucia doula en parto en casa

Testimonio de Laura e Ian (16-02-25)

El día más emocionante de mi vida.

Primero de todo quiero decir que soñaba mi parto como un acto de amor y naturalidad para mi bebé y para mí.
He parido en casa y lo he vivido con mucho amor, rodeada de las personas que quería y que me respetaban en todo momento.
Fue un día único y lleno de sensaciones de las que no creo que me olvide jamás.
Estaba en otro planeta, conectada con mi bebé.
En ocasiones sentía que no podía más, pero tenía a mi lado a mis doulas que fueron mis ángeles, mi energía, mi empujón para seguir, las que me acompañaron en todo el proceso, me ayudaron con tanto amor…fueron una más de la familia.
Ha sido la experiencia más hermosa de mi vida y doy las gracias a mis doulas Cristina Seguí y Llucia Mir y a mi comadrón Mikel Manchola, que lo admiro con todo mi corazón.
Sin ninguna duda los elegiría en mi próximo parto.

 

Parto en casa de Laura

equipo parto en casa

 

Parto casa Laura Servall

 

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Parto Natalia y Kaili

Testimonio de Natalia, Diego y Kaili (16-09-14)

Así como veo, siento y escucho cada día el mar a través de mis ventanas, como una incesante fuerza que me acompaña, así siento la presencia de las personas importantes de mi vida en mí.

Una de esas personas es Lucía, por compartir un momento tan bendecido como la llegada de Kaili, mi hermosa bebé, a este mundo.
Desde el día que hablé por primera vez embarazada de Kaili con Lucía, como cuando me enteré que estaba embarazada, lo que me viene es puro agradecimiento y un Gran Sí a la Vida. ¡Viva la Vida!
Kaili es una gran bendiciòn que me llena de amor puro y aprendizaje.
Me siento honrada de poder compartirlo.
El momento en que llega un nuevo ser a nuestras vidas es muy sensible, especial y vital. Todo puede pasar durante el embarazo, en el momento antes de parir y en el parto.
Como mujer he sentido profundamente el sentido de la vida y lo que es pasar conscientemente por el umbral tan poderoso entre la vida y la muerte, y a la vez sentir que estás brillando de amor y que todo lo das. Ahí es muy importante sentirte sostenida. Y eso he sentido por parte de mi pareja Diego, mi madre, mi hermana, la mami de Diego y por Lucía.
Desde el primer día que contacté con Lucía como doula sentí su compañía sincera, me sentí escuchada desde el corazón y el conocimiento. Una combinación perfecta en el embarazo, donde la sabiduría tanto como el cariño cumplen un rol fundamental.
Cuando decides ser mamá después de los 40 años con un camino recorrido en el mundo de las artes, el crecimiento personal y espiritual es una bendición encontrarte con profesionales que valoran la salud emocional que acompaña la física a la hora de dar a luz y el proceso que conlleva sobretodo los últimos meses  antes de parir. Muy delicado y salvaje a la vez. Puro instinto.
Yo me he sentido valorada, escuchada y mimada.
Las charlas y masajes de Lucía fueron un bálsamo y a la vez una fuerza que me llevó por el camino de la certeza. Segura y relajada son la palabras claves para un buen proceso de preparto y parto.
Estuvimos dandole muchas vueltas al tema de parir en casa o en el hospital y al final por una cuestión económica decidimos que fuera en el Hospital. Elegimos el de Inca para poder parir en el agua.
Y la verdad que más allá del movimiento de salir de casa a parir al hospital, lo mas importante es que sea donde sea, ese momento es un momento de cueva. Donde todo desaparece y solo queda el instinto, el goce, lo salvaje, lo milagroso…que estés donde estés puedes tener una experiencia empoderada si así lo quieres. Y lo más importante, pleno de amor luminoso… Así di a luz a Kaili. Un regalo divino.
¡Gracias Lucía!

 

Familia Natalia, Diego y Kaili

 

acompañArte

Parto en casa con doula

Testimonio de Neus Serra (15-12-28)

¿Qué significó tener una doula para mí?

Tener no una, sino dos doulas en mi parto en casa, además de mi comadrón Mikel Manchola, fue sin duda lo que marcó la diferencia. Me sentí arropada, comprendida, tranquila, segura y libre, sobre todo libre. ¡Y fuerte! Me sentí la mujer más fuerte y poderosa del mundo y se lo debo a ellas, a la capacidad que tuvieron para hacerme sentir empoderada. Esto en cuanto a parto, pero la parte dura es el posparto. Y ahí estaban ellas, esas mujeres sencillas capaces de hacerte sentir tranquila cuando estás hecha un mar de dudas, cuando crees que no sabes, que no puedes… ahí están recordándote que eres la mejor madre de este bebé y que lo haces fenomenal. A veces, simplemente pensando en ellas, volvía la calma y la seguridad.
Sin duda para mi son un apoyo muy importante que las hace casi imprescindibles en la sociedad actual: rápida, superficial, incansable y antinatural. A mí me han recordado quiénes somos y a qué hemos venido, algo mucho más intenso y profundo de lo que creemos.
Gracias a mis doulas Cristina Seguí y Llucia Mir

Parto en casa Neus Serra

 

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Perfil profesional Llucia Doula Mallorca (17-04-12)

Me presento en este vídeo para dar a conocer quién soy y a que me dedico: mis profesiones de doula y osteópata en Mallorca. Trabajando siempre en red entre familias y con otros profesionales de la salud.

 

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Testimonio Sabrina

Testimonio de Sabrina (15-02-18)

¡No sin mi Doula!

Eso es lo que debería haber gritado cuando ingresé en el hospital para parir a Emma… ¡¡No sin mi Doula!!

Me arrepiento de no haberlo hecho, de no haberme puesto firme para exigir que me permitieran estar acompañada de quienes yo había decidido que lo hicieran. De haber permitido que me trataran como a una niña pequeña a la que le dan argumentos poco válidos, fundados en pretenderme ignorante en mis derechos como usuaria y sobre todo…que me dejaran sola, aislada de toda compañía y soporte emocional en el paritorio, más de una hora.

Mi ideal de parto era otra cosa, de hecho, yo habría parido en mi casa, mi cueva, acompañada de un par de los míos y de mi Doula…en un ambiente conocido…seguro….confortable. Esto, por diferentes motivos no era posible, así que pasé al plan B, y fue gracias al apoyo de Llucia que poco a poco pude encajar este cambio de planes.

Empecé a estar en contacto con ella a partir de la semana 36 para unas fabulosas sesiones de masajes que físicamente me reconfortaban el cuerpo después de tantos meses de embarazo, y charlas que me reconfortaban en lo más profundo de mi Ser, en lo más profundo de mi Mujer. Charlas que me ayudaron a definir mis expectativas, a quitarme dudas, a dejar miedos, a posicionarme en que quería y que no para el momento más importante de mi vida…¡traer a mi hija al mundo! Y pude aceptar plenamente la idea de ir al hospital…pude aceptar fluir con el proceso del parto…sea como sea que se fuera dando…

Para la semana 39, cuando todo podía ocurrir en cualquier momento, saber que Llucia “estaba de guardia”, dispuesta incluso a dejar sus festejos navideños para venir a acompañarnos ¡era muy tranquilizador!
Y entonces me puse de parto
Empezaron las contracciones sobre las 8 de la noche y decidí llamarla en plena madrugada…y nos acompañó eternas horas, momento a momento con esa mirada que me sostenía durante cada contracción, una mirada de Mujer a Mujer que llenaba y reconfortaba más que cualquier palabra.
Llucia vino a acompañarme, a sostenerme literalmente, aportó en cada momento lo necesario…un gesto, una palabra, un masaje, una respiración
Pero llegó el momento de ir al hospital! Y pude seguir en mi burbuja un rato más…lo que tardamos en decir la palabra Doula y presentar el plan de parto.
En este momento no voy a contar detalles del parto en sí.
Solo decir que me presentaba con un parto normal, sin complicación ninguna, sin anestesia…vamos, ¡una mujer pariendo!
Una mujer más, pariendo como miles de millones de mujeres han hecho a lo largo de la historia de la humanidad.
Podría haber conseguido tener el parto mucho más parecido a lo que yo deseaba, solo que topamos con “la institución”, “los protocolos”, y no me dejaron que me acompañaran. Optaron por dejarme sola, entrar a los gritos a “regañarme” y tener de pronto a cinco personas desconocidas intentando justificarse ante el NO a las Doulas, sola porque sacaron a mi pareja, con contracciones, muerta de miedo y absolutamente invadida. ¡Se me rompió la burbuja! ¡¡Que innecesario todo!!
La verdad, no me resistí. En esos momentos estás en lo que estás, ¡Estás Pariendo!!

Llucia de todas formas se quedó con nosotros! La tecnología en este aspecto fue lo que “salvó” la situación. El wathsapp fue la vía de conexión entre mi Doula y mi pareja y él de enlace entre ambas.
Y si, ¡al final parí!
Y cuando acabas de parir, a pesar de todo, te vas a la habitación, agotada, con tu bebé en el pecho y con la sensación más grande que te ha invadido en tu vida…dando las gracias a todos los que te asistieron, esos mismos que unas horas antes gritaban que NO a las Doulas. Esos mismos que parece se sienten invadidos o vulnerables profesionalmente porque una Mujer Decide parir de cierta forma y Decide por quien estar acompañada.
Ya no hay vuelta atrás, ni siquiera se si las vueltas hacia más adelante me llevaran a parir otra vez y si vuelvo a parir, Pariré, pero ¡No sin mi Doula!