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Decisiones conscientes ante un parto con muerte perinatal

Cómo tomar decisiones conscientes ante un parto con muerte perinatal desde la semana 15 de embarazo, dónde te encuentras ante la tesitura de tener que parir un bebé sin vida.

Cuando te dan la noticia de que tu bebé ya no tiene latido mientras estás embarazada, se abre un abismo a tus pies. Cuando esperas vida, nada te prepara para encontrar muerte. Y cuando recibes este shock físico, psíquico, emocional y espiritual, debes tomar algunas decisiones importantes para ti, en un momento en que te sientes muy vulnerable. Algunas de las cuestiones que te pueden ayudar a tomar estas decisiones son: la información completa y veraz (sea conseguida con antelación o en el momento de la noticia), concederte tiempo para decidir y, quizás, el acompañamiento emocional y físico de una doula con experiencia, que os apoyará a ti y a tu pareja durante todo el proceso y en cualquiera de vuestras decisiones.

Cuando estás embarazada tu ya eres MADRE, sea cuál sea el resultado de ese embarazo, toda consciencia que pongas en tu experiencia de maternidad, y la muerte de tu bebé es una de las más difíciles, te ayudará con el tiempo a crecer en profundidad, volver a reconciliarte con la vida, reencontrar la paz interior y, sobretodo, sanar tus heridas para no proyectarlas en otros hijos/as (actuales o futuros), o en tu pareja. Digamos que la intención de vivir con el máximo de consciencia el parto de tu bebé fallecido, es una inversión de presente y de futuro, para ti y para los que te rodean.

Es posible que tu primera reacción sea desear que acabe todo cuanto antes, como si así pudieras escapar de esta pesadilla. Y, precisamente por eso, la primera y mejor decisión será tomarte un tiempo junto a tu pareja y/o seres queridos para sentir, llorar, hablar sobre ello, pensar, preguntar, leer o reflexionar,… ya que no suele existir ninguna razón médica para tener prisa.

Normalmente en el hospital te harán una serie de pruebas para asegurarse que tu estás bien, como tomarte la temperatura y hacerte análisis de sangre y orina. A partir de ahí has de saber que existe un protocolo único en cuanto a los estudios para determinar la causa, pero cada hospital tiene sus protocolos para atender a las embarazadas con muerte perinatal, aunque cuentan con las recomendaciones del “Protocolo de muerte fetal anteparto de la SEGO (2008)” alrededor del que giran sus actuaciones frente a este tipo de partos.

A esto se añade que los profesionales que te atienden tienen su propio criterio, incluidos sus propios miedos y nivel de conciencia. La SEGO (Sociedad Española de Ginecológica y Obstetricia) pone en manos de los profesionales información acerca del acompañamiento emocional de las madres que viven la muerte de su bebé, porque se sabe que la manera en que se comunican contigo te puede ayudar mucho en cuanto a tus reacciones de ansiedad o depresión. Pero para los profesionales tampoco es fácil, para ellos también es una situación estresante, por eso sería conveniente que aquellos que están expuestos a tener que dar la noticia de una muerte perinatal y de cuidar a los padres antes, durante y después de este parto tan especial, se les ayude a formarse de manera específica para afrontar estas situaciones. Esta guía elaborada por “El Parto es Nuestro” y “Umamanita” puede ser una fuente de recursos e ideas: “Guía para la atención a la muerte perinatal y neonatal“.

Las parejas que sufren una muerte perinatal pasan por sucesivas etapas emocionales que pueden durar meses o años, en ellas se pueden padecer  diversas sintomatologías, siempre dependiendo de la forma particular en que cada persona transita un duelo de estas características . “Ante una muerte perinatal se producen diferentes reacciones al duelo: negación, incredulidad, confusión, shock, enfado o rabia, tristeza y depresión, añoranza, desesperación y desesperanza, culpa y vergüenza. Además, normalmente estas respuestas específicas del duelo van acompañadas de síntomas fisiológicos, como dolor de cabeza, cansancio y letargo, la falta de respiración, taquicardia, sequedad de boca, sudoración, trastornos digestivos y sensación de asfixia. Unidas a otros síntomas como la inquietud, la tensión muscular y el insomnio, estas respuestas se pueden entender como un patrón afín a la respuesta del estrés a la separación.” (Neimeyer, R. A.)

Todas estas reacciones son normales y es bueno expresarlas, algo que deben facilitar las personas que están cerca tuyo, sean profesionales, familia o amigos. Has de saber que no siempre será así porque cada persona responde según su nivel de conciencia y, además, en estos momentos tan delicados surgen las angustias y miedos de cada uno/a.  Y aunque las palabras se digan con buena intención, esos miedos personales hacen que muchas veces las primeras propuestas que vienen de los profesionales o de los familiares, tienen más que ver con evitarte el dolor, tanto físico como emocional (algo imposible de todas maneras) y pasar el “trago” de un parto lo más rápido posible.

Las recomendaciones de la SEGO dicen a los profesionales:
“A la hora de dar información es imprescindible dedicar el tiempo que sea necesario, sin prisas; utilizar un lenguaje claro y sencillo, sin tecnicismos. Es importante buscar una zona que favorezca la privacidad. Deben de estar presentes ambos padres o al menos la gestante acompañada por alguien de su confianza. La empatía se considera un valor fundamental por parte de los padres. Es importante crear una atmósfera de confianza, en la que sea posible que fluyan las emociones, en la que se escuche a los padres y se les responda a sus inquietudes con honestidad. Se debe responder a todas las preguntas evitando las discusiones. Es aconsejable que sea un único facultativo el que se relacione con la pareja durante todo el proceso de la muerte fetal”.

Delante de una noticia de tal magnitud surgen de golpe un montón de preguntas: ¿porqué ha fallecido mi bebé?, ¿Tenía alguna enfermedad?, ¿Hice algo incorrecto?, ¿Qué tengo que hacer ahora?, ¿Es peligroso que continúe dentro de mí?, ¿Puedo tomarme un tiempo para pensar?,… Todas estas preguntas las puedes dirigir a los profesionales que te atienden y, aunque algunas de ellas no pueden ser respondidas, tienes el derecho a estar informada de la forma más completa posible. También es normal que, en estas circunstancias, te cueste entender lo que te dicen, como si el cerebro oyera las palabras, pero no pudiese distinguir el significado. No pasa nada si necesitas que te lo vuelvan a repetir o explicar todo con palabras más sencillas.

Lo correcto es que te hablen de las diferentes opciones con las consecuencias reales de cada una de ellas y, además, te propongan que te des tiempo para decidir:

Manejo expectante  (esperar a que tu cuerpo se ponga de parto de manera natural)
Inducción farmacológica (oral y/o vaginal)
Cesárea (solo en caso de riesgo para la madre)

Empezamos por la última, porque la cesárea puede que sea lo primero que te viene a la cabeza, aunque solo es recomendable si corre peligro tu propia vida. La cesárea es el método para la extracción del bebé en casos de urgencia, a través del corte de la pared abdominal (laparotomía) y de la pared uterina (histerotomía)La cesárea tiene diferentes riesgos y consecuencias, en el caso concreto de muerte perinatal nos centramos en los que pueden afectar a la madre:

  • Los riesgos normales de la anestesia, sea raquídea o general  (dolor espinal, incontinencia urinaria temporal, hipotensión materna, dolores de espalda a largo plazo, dolor de cabeza, migrañas, entumecimiento u hormigueo…)
  • Infección de la vejiga o el útero
  • Laceración de órganos internos (vías urinarias, intestinos…)
  • Hemorragia promedio más alta
  • Infección de orina por el sondaje
  • Infección de los puntos o cicatriz queloide (engrosamiento de la cicatriz)
  • Dolor postoperatorio y recuperación física más larga

Debes ser informada, además, de que la OMS dice que en caso de haber tenido cesárea, la recomendación para volver a quedarte embarazada es de dos años o 18 meses como mínimo, ya que si el intervalo es menor, el riesgo de rotura uterina durante el trabajo de parto del siguiente embarazo se duplica. Aunque es evidente que cada mujer debe valorar, junto a su ginecólogx, el tiempo de espera apropiado teniendo en cuenta cada caso particular.

El Protocolo de muerte fetal anteparto de la SEGO (2008) dice: “En la gestación con feto muerto la vía vaginal debe ser de elección para finalizar la gestación, tanto para fetos en presentación cefálica como en podálica. La situación transversa en gestaciones avanzadas se debe intentar convertir en longitudinal tras evaluar los riesgos de la eversión. La cesárea se debe reservar para indicaciones maternas.”

Por tanto hoy en día en España ante un parto con muerte perinatal solo se utiliza la cesárea en caso que la vida de la madre corriera peligro (eclampsia severa, HELLP, etc), si un profesional permite o recomienda una cesárea sin que tu vida corra peligro, está incurriendo en mala praxis, y es su responsabilidad informarte adecuadamente de porqué no se te puede aplicar (incluso aunque tu se lo pidas, en tu deseo de acabar cuanto antes).

La inducción farmacológica es la primera opción (y muchas veces la única) que te plantean en los hospitales, puede que te dejen un tiempo para pensar y decidir o para ir a buscar tus cosas a casa ya que, normalmente, la muerte perinatal es una noticia inesperadapero en todos los casos tu puedes decir que quieres tomarte un tiempo para asimilar y decidir lo que quieres hacer.

Hay varias razones porqué en los hospitales te recomienden finalizar el embarazo con una inducción, por un lado están las posibles complicaciones del manejo expectante (que te resumo en el punto que corresponde),  y porque el Protocolo de muerte fetal anteparto de la SEGO (2008) dice: “…en un estudio de cohortes, se pudo comprobar que el parto que se inicia más de 24 horas después del diagnóstico de la muerte fetal, conlleva un aumento de la ansiedad materna en comparación con los que se inician más precozmente (nivel evidencia II, grado de recomendación B). Por ello, parece recomendable finalizar la gestación.” Así que, en parte, la cuestión de la ansiedad que produce la noticia, es un motivo importante por el que te proponen la inducción, quizás minimizando las consecuencias de un parto inducido.

En todo caso, en el hospital te explican los procedimientos que van a llevar a cabo y he aquí algunos de los posibles riesgos y consecuencias de la inducción del parto:

  • El parto inducido es más doloroso que un parto espontáneo 
  • Es más frecuente necesitar anestesia epidural
  • Atonía uterina (primera causa de hemorragia tras el parto, favorecida por el uso de oxitócicos durante el trabajo de parto)
  • Ruptura uterina (también favorecida por el uso de oxitócicos, con especial riesgo si hay cicatriz de cesárea previa)
  • Parto largo y medicalizado porque al cuerpo le cuesta “arrancar”
  • Más probabilidad de acabar en cesárea (aunque se hace todo lo posible para que esto no suceda)

Cuando en el hospital te proponen la inducción te explican que puede ser un proceso largo de 24 horas, pero a veces sucede que se necesiten hasta dos y tres días para parir aunque en todo este tiempo no quiere decir que estés en fase activa de parto. En parte depende del miedo y el shock que tienes en el cuerpo, pero también del tiempo de embarazo, no es lo mismo estar de 38-41 semanas, cuando todo estaba más cerca del punto de parto espontáneo y, por tanto, es más probable que el cuerpo responda de forma más rápida a la inducción. Suele pasar que cuando tienes menos tiempo de embarazo (entre la semana 15 y la 37) y se hace inducción, al cuerpo le cuesta ponerse en marcha y “reconocer” que toca parir.  Por eso mismo es probable que esperar unos días antes de hacer la inducción, facilite la reacción del cuerpo al estímulo de iniciar el parto y por tanto el proceso sea más corto.

En cualquier caso, sabrás cuando empiezas, pero no cuando acabas y, junto a las diferentes medicaciones de la inducción, y aunque en el protocolo de la SEGO se desaconsejan, es bastante común que te ofrezcan sedantes o tranquilizantes para aliviar el estado emocional, ellos pueden afectar a tu capacidad de tomar decisiones y a los recuerdos de tu experiencia de parto, algo que tienes que tener en cuenta a la hora de aceptarlos.

Si la inducción funciona desde el principio de forma fluida y te pones de parto sin necesidad de añadir más medicación, puedes plantearte tener tu parto deseado durante el resto del proceso. Aquí tienes el testimonio de Lucía, una mujer que empezó con una inducción y una vez arrancó escogió parto natural y explica porqué:

El manejo expectante es el menos utilizado y, en la mayoría de los casos, ni siquiera se plantea como opción, entre otras cosas porque es el que hace sentir a los profesionales que no tienen el control constante de la situación, y eso les preocupa, así como las posibles complicaciones que puedan aparecer o que aumente tu angustia durante la espera.

En el manejo expectante se trata de permitir el tiempo para que tu cuerpo se ponga de parto de forma fisiológica y eso va a suceder igual que en cualquier proceso de parto, con la diferencia de que el bebé va a nacer sin vida.

Algunas de las ventajas de un parto fisiológico son: no es necesario estar en el hospital hasta que llegue el parto, el riesgo de infecciones y hemorragias es menor, favorece vivir un parto consciente, el dolor es más fácil de manejar a través de las endorfinas que segrega el cuerpo y el baño hormonal de la oxitocina propia del parto es un antidepresivo natural.

Aunque, como en todas las situaciones, el manejo expectante conlleva sus propios riesgos:

  • No podrás predecir cuando se producirá el parto (el periodo de espera es, en general, inversamente proporcional a la duración de la gestación. En el 80% de los casos se inicia el parto de forma espontánea en las 2 o 3 semanas que siguen a la muerte fetal)
  • Debes contar con fuerza emocional para seguir embarazada mientras dura la espera del parto
  • En la espera se debe vigilar la temperatura corporal, hemorragia y mal olor
  • Riesgo de Corioamnionitis (infección del líquido amniótico y las membranas que lo contienen)
  • Riesgo de coagulopatías (excepto en los casos de desprendimiento de placenta no suelen aparecer hasta transcurridas dos o tres semanas de la muerte fetal).
  • Se recomienda la inducción del parto si se presentan signos de infección, rotura de membranas o coagulopatía

Si eliges manejo expectante es necesario que estés asesorada por un(a) profesional de la salud que respete tus decisiones y no tenga miedo (a veces difícil de encontrar),  lo más probable es que una vez pasada más o menos una semana, si no te has puesto de parto, te recomiende hacer pruebas periódicas para detectar cuanto antes las complicaciones que pudieran surgir.

Además debes estar muy bien acompañada, tanto a nivel físico y emocional, tanto en casa como en el hospital, por personas de tu entorno que estén alineados con tus decisiones. En una situación así, tiene un valor inestimable contar con tu doula junto a tu pareja.

Algo importante es que compruebes si tienes fiebre durante la espera, porque en este caso se sospecha infección y se procedería a la inducción del parto. Por lo demás puedes tener tu parto deseado, en arreglo a tu “Plan de Parto” si lo tuvieras.

¿Qué sucede con la lactancia cuando el bebé no está?

Como en el caso del parto, la mayoría de las veces nos encontramos con las prisas, propias y ajenas, para cortar cuanto antes la producción de leche, así que la primera propuesta por parte de los médicos será la Inhibición farmacológica, en este caso es necesario que cuando te prescriba el medicamento para inhibir la lactancia te informen que si se te llenan los pechos tienes que extraerte leche hasta que disminuya la molestia, sin vaciarlos completamente.

Existe otra opción que es Inhibir la lactancia paulatinamente (y sin fármacos), esta es la forma fisiológica y natural aunque tiene una duración más larga, poco a poco tu pecho va produciendo cada vez menos leche hasta que la secreción desaparece por completo. La prioridad se centra en evitar la ingurgitación, para lo cual necesitas extraer la leche en cuanto comiences a sentir el pecho lleno, aunque solo extrayendo una mínima cantidad de leche y con el método que te sea más cómodo. También es interesante que uses un sujetador que contenga el pecho sin llegar a oprimirlo e ir disminuyendo de talla a medida que el pecho se vuelve más pequeño.

Actualmente la mortalidad perinatal en España es de 8,3 por cada 1.000 nacimientos, datos que han ido mejorando con los años, pero queda claro que no pueden evitarse todas las muertes. En algunos casos se pueden llegar a saber los motivos del fallecimiento, pero sigue habiendo muertes súbitas durante el embarazo sin causa aparente y, en todos ellos, el dolor de la pérdida es el mismo. Cuando estás esperando un bebé no sueles valorar la posibilidad de que tu hijo/a muera y es bueno que sea así, es importante vivir las experiencias con esperanza y confianza en la vida. Si más adelante decides volverte a quedar embarazada, será importante que reencuentres la confianza en tu cuerpo, en tu nuevo bebé y en tus capacidades como madre.

Si ya has parido a tu bebé sin vida, sean cuáles sean las decisiones que tomaste, has de saber que hiciste lo mejor que pudiste y supiste en aquel momento vital, con la información que tuviste y desgarrada por el dolor. Valora la experiencia como un proceso de crecimiento y aprendizaje.

En caso de que leas esta información y te acaban de decir que a tu bebé ya no le late el corazón mientras estás embarazada (o conoces a alguien que se encuentra en esa tesitura), te puedes plantear transitar la experiencia con algunas de estas herramientas:

-Aceptar y facilitar la expresión de todos los sentimientos asociados a tan triste noticia, tanto si estás directamente afectada, como de quiénes estén cerca tuyo.

-Una vez comprobado por el médico que estás bien: tomarte tiempo para sentir, reflexionar, hablar y tomar las decisiones. Este es uno de los puntos cruciales. Las decisiones son tuyas, en cualquier sentido.

-Los profesionales sanitarios que te atienden son los responsables de darte toda la información y proporcionarte ayuda psicológica, si por cualquier motivo no obtienes una cosa o la otra, no dudes en obtenerla contactando con otros profesionales que puedan darte lo que necesitas.

-Debes saber que tienes derecho a tener el parto que tu desees, en igual medida que cuando tu bebé vivía.

-En cualquier modalidad de parto que escojas, estar acompañada de una doula con experiencia junto a tu pareja, puede marcar una gran diferencia. Tu doula va a apoyar cada decisión que toméis y estará cerca vuestro durante todo el proceso, proporcionando apoyo emocional continuo y ayuda práctica.

-Vivir tu experiencia de parto con el máximo de consciencia te ayuda a hacer “real” la muerte y eso facilita la transición del duelo. Un parto con muerte perinatal también puede ser bello y potente, además de triste. Aunque ahora te parezca difícil de entender.

-Sea cuál sea el método elegido para parir, poder coger al bebé, tenerlo entre tus brazos y fotografiarlo, son algunas de las decisiones que también ayudan a darle un espacio y una imagen real en vuestras vidas. Es algo que los padres que lo han hecho lo recuerdan con mucho cariño.

-Cuando ya has parido aún quedan otras decisiones que tomar como permitir o no que se le practique una autopsia para encontrar la razón de la muerte perinatal y, aunque pocas veces se descubre algo, habéis de valorar si vale la pena intentarlo. Y una vez resuelto esto (se haga o no la autopsia), faltará decidir lo qué hacer con el cuerpo de vuestro bebé.

-Una vez de vuelta a casa, en algún momento habréis de enfrentaros a la ausencia del bebé en cada objeto que estaba preparado para él/ella. Reorganizar la casa también se puede convertir en un acto de conciencia.

-Podéis plantearos crear algún ritual propio, donde acordar de forma íntima y personalizada el lugar que ocupa ese bebé en vuestra familia. Las experiencias de otros padres pueden ayudaros a coger ideas, como en este artículo de Aguamarina: “Cómo despedirse de un hijo no nacido

-Si crees que lo necesitas, solicita ayuda profesional de una Psicóloga perinatal o una Terapeuta Transpersonal para transitar parte del duelo, sin necesidad de esperar a sentirte muy mal. Un dolor de esta magnitud, a veces despierta otros dolores dormidos que se suman y te pueden abrumar temporalmente. Algunas madres explican que, además del duelo por el bebé, pasaron por otros duelos: la pérdida del proyecto de vida, el nuevo equilibrio con la pareja (cada uno transitando su propio duelo y a su manera), o el duelo por la muerte de quién eran ellas, de quién iban a ser y ya no serían nunca.

-Todas las personas que se acercan a ti, sean profesionales o familiares, te van a hablar según creen que es lo mejor para ti y según las herramientas personales de las que dispongan. Puede que escuches cosas que más que ayudarte te produzcan dolor, solo recuerda que es probable que ellos también estén abrumados, e igual que tu, lo hacen lo mejor que saben y pueden.

-Se necesita tiempo para recuperar el cuerpo, para transitar el duelo y para digerir la experiencia, respeta tus propios ritmos, que no tienen porqué ser iguales en otras mujeres. De hecho es normal que haya ciclos de duelo bastante tiempo después de haber pasado por la experiencia, aunque la intensidad y/o duración sean diferentes.

-El amor incondicional hacia tu bebé, es una de las herramientas más poderosas para sanar poco a poco tus heridas. Aquí tienes un bello testimonio:

duelo por bebé

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Los regalos de corazón (17-06-02)

Los regalos de corazón son aquellos que hago desde el impulso del amor, sin esperar nada a cambio y disfrutando de darlos. Y la vida me demuestra, una y otra vez, que las cosas del corazón son palabras mayores, porque generosamente tengo de vuelta regalos increíbles, también de corazón.

Esta mañana he recibido en la puerta de mi casa un regalo de corazón, una preciosa canasta repleta de comida fresca y sana: frutas, verduras, conservas caseras,… una explosión de colores y olores. He sentido AMOR directo hacia el centro de mi pecho, una emoción muy fuerte (bonita y triste a la vez) y un agradecimiento enorme por tanto aprecio. He recibido mucho más que comida, he recibido amistad, nutrición, agradecimiento, generosidad, alegría, dolor, mirada, abrazo,… y el beso de un niño “estrella”.

Tengo mucha suerte porque en mi trabajo conozco a grandes personas, sobretodo mujeres, con las que me conecto desde el corazón y todas son especiales para mí. Pero, además, con algunas me toca vivir experiencias imborrables y la conexión adquiere una fuerza que no se puede explicar con palabras.

Hoy tengo el corazón caliente y agradecido, abogo por la autenticidad en las relaciones, por compartir, acompañar y sostener desde la Presencia.

Este mundo funciona porque somos muchas las personas sencillas que llenamos nuestros días de pequeños detalles que hacen grande el mundo.

regalo con corazón

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Parto Natalia y Kaili

Testimonio de Natalia, Diego y Kaili (16-09-14)

Así como veo, siento y escucho cada día el mar a través de mis ventanas, como una incesante fuerza que me acompaña, así siento la presencia de las personas importantes de mi vida en mí.

Una de esas personas es Lucía, por compartir un momento tan bendecido como la llegada de Kaili, mi hermosa bebé, a este mundo.
Desde el día que hablé por primera vez embarazada de Kaili con Lucía, como cuando me enteré que estaba embarazada, lo que me viene es puro agradecimiento y un Gran Sí a la Vida. ¡Viva la Vida!
Kaili es una gran bendiciòn que me llena de amor puro y aprendizaje.
Me siento honrada de poder compartirlo.
El momento en que llega un nuevo ser a nuestras vidas es muy sensible, especial y vital. Todo puede pasar durante el embarazo, en el momento antes de parir y en el parto.
Como mujer he sentido profundamente el sentido de la vida y lo que es pasar conscientemente por el umbral tan poderoso entre la vida y la muerte, y a la vez sentir que estás brillando de amor y que todo lo das. Ahí es muy importante sentirte sostenida. Y eso he sentido por parte de mi pareja Diego, mi madre, mi hermana, la mami de Diego y por Lucía.
Desde el primer día que contacté con Lucía como doula sentí su compañía sincera, me sentí escuchada desde el corazón y el conocimiento. Una combinación perfecta en el embarazo, donde la sabiduría tanto como el cariño cumplen un rol fundamental.
Cuando decides ser mamá después de los 40 años con un camino recorrido en el mundo de las artes, el crecimiento personal y espiritual es una bendición encontrarte con profesionales que valoran la salud emocional que acompaña la física a la hora de dar a luz y el proceso que conlleva sobretodo los últimos meses  antes de parir. Muy delicado y salvaje a la vez. Puro instinto.
Yo me he sentido valorada, escuchada y mimada.
Las charlas y masajes de Lucía fueron un bálsamo y a la vez una fuerza que me llevó por el camino de la certeza. Segura y relajada son la palabras claves para un buen proceso de preparto y parto.
Estuvimos dandole muchas vueltas al tema de parir en casa o en el hospital y al final por una cuestión económica decidimos que fuera en el Hospital. Elegimos el de Inca para poder parir en el agua.
Y la verdad que más allá del movimiento de salir de casa a parir al hospital, lo mas importante es que sea donde sea, ese momento es un momento de cueva. Donde todo desaparece y solo queda el instinto, el goce, lo salvaje, lo milagroso…que estés donde estés puedes tener una experiencia empoderada si así lo quieres. Y lo más importante, pleno de amor luminoso… Así di a luz a Kaili. Un regalo divino.
¡Gracias Lucía!

 

Familia Natalia, Diego y Kaili

 

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Llegar a la cima

Días “mantequilla” y días “agua” (17-04-09)

El otro día subiendo a la montaña me sentía muy “pesada”, era como si cada paso me costara el doble de lo normal… y eso no ayuda cuando estás subiendo una cuesta bien empinada y pedregosa.

Le comenté a mi compañera de senderismo: hoy tengo un día “mantequilla”.

Estuvimos riendo un rato a cuenta de la expresión y aprovechamos para hablar sobre las grandes diferencias que puede haber en la percepción de los días, según sean “mantequilla” o “agua” y sobre las estrategias que utilizamos cada una cuando nos los encontramos.

A veces estoy nadando y el agua se me hace “dura”, o puede que esté navegando en piragüa y el aire parece “espeso” y si camino, los pies se convierten en “piedras”. Se trata de los días mantequilla.

En cambio otras veces me deslizo, navego y subo… fluyendo en mis días “agua”.

Esto, además, se manifiesta en cualquier otra actividad o circunstancia, aunque los deportes me permiten detectar rápidamente en que clase de día me encuentro. Si estoy trabajando en un día “mantequilla” puede que me sienta cansada, que se me hagan eternas las horas,  que pierda cosas que necesito…

La cuestión, para mí más importante, es lo que hago cuando me enfrento a las cosas que no fluyen, lo que me funciona para ir más allá y, en la medida de lo posible, seguir disfrutando de la vida.

Lo primero: la naturaleza siempre me reconforta, despeja mi mente y me maravilla. Tenerlo claro me ayuda a encontrar mis momentos de contacto con la belleza y la energía del Mundo Natural. Es una forma de nutrirme.

Agua en la Naturaleza

Lo segundo: cuando las cosas me cuestan procuro concentrarme en el “presente”. He comprobado que si pienso en lo que me queda por hacer, me acelero para compensar la lentitud de las cosas o me quejo por lo que me está pasando… todas las sensaciones se intensifican y, por Ley de Murphy, las cosas suelen empeorar. En cambio, si me concentro en cada paso que doy y observo aquello que estoy haciendo, consigo sostener y continuar.

Lo que me lleva a lo tercero: la constancia muestra sus recompensas de forma más intensa, precisamente cuando no es fácil. Cuando tengo ganas de rendirme, de acabar lo que estoy haciendo o de cambiar de día, si soy bien consciente de lo que voy sintiendo, me sirve mucho continuar y llevar a cabo lo que me he propuesto. Porque llegar al final siempre supone ganar perspectiva.

Cuando lo consigo, siento la alegría interior del trabajo bien hecho. Como cuando contemplo este paisaje desde la cima de la montaña mientras noto el viento en mi cara y huelo el romero y los pinos. Y… ¡hete aquí!: un dia “mantequilla”, convertido en un dia “agua”.

Cima montaña

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Testimonio de Lucía, Carlos y Luna (14- 06- 22)

“Conocí a Lucía de “casualidad” o “causalidad”, según como se mire. Paseando en una Feria de pueblo, me paré a ver la artesanía tan bonita que ella y su marido hacen y venden. Nos pusimos a hablar de mil cosas y, al enterarse de que yo era doula, la conversación fue a parar sobre sus experiencias con la maternidad.
Fue un encuentro muy bonito, se que le sirvió para situar algunas cosas que no había entendido y que nadie le había sabido explicar antes. Sus últimas palabras fueron, si algún día tengo hijos, te buscaré para que seas mi doula.
Y efectivamente, casi sin haber vuelto a tener más contacto, años más tarde me llamó para darme la fantástica noticia de que estaba embarazada y pedirme que fuera su doula. Esas cosas son las que te confirman, una y otra vez, que mi profesión es una cuestión del SER, por sobre todas las cosas.
Tuvimos nuestros encuentros para responder a sus dudas, principalmente lo relacionado con el Plan de Parto. Ellos inicialmente querían parir en casa, pero hoy en día, al no estar subvencionado por el Estado, supone un esfuerzo grande para los padres. Así que decidieron tener su parto deseado dentro del ámbito hospitalario, y confiar en que el Universo les ayudaría a tener el mejor equipo posible para ello.
Cuando me llamaron para contarme la triste noticia que, en la visita rutinaria de la semana 39+3, su hija Luna había dejado de vivir… sentí un dolor muy profundo. Y sabía que para ellos era la peor noticia posible.
Estas cosas nunca se olvidan.
A pesar de que a la madre le ofrecieron parir sin dolor, después de hablar un rato sobre ello, decidió vivir de forma consciente toda la experiencia. El Universo le concedió poder contar con profesionales que fueron exquisitos en el trato y que, a pesar de la sorpresa sobre sus deseos de un parto natural, le dejaron experimentarlo. Y según confesaron luego, no creían que fuera posible, porque estos partos suelen ser muy difíciles en muchos sentidos.
También permitieron que como doula les acompañara durante todo el proceso. Solo deciros que fue un parto Hermoso y Consciente. Cuando pusieron a su hija Luna sobre su pecho, Lucía se puso a cantar un “mantra” precioso que generó una energía de Luz y de Paz que nos emocionó a todos los presentes de forma que no se puede explicar. 
Formamos entre todos un fantástico equipo, y creamos unos sutiles lazos de Amor que trasciende lo profesional.
ACOMPAÑAR A PADRES CONSCIENTES ES UN REGALO PARA EL ALMA.”

Llucia Doula

Testimonio doula con muerte perinatal

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Josep-Dubé

Josep Dubé. “Paraíso conquistado, violado y cautivo” (17-03-25)

Conozco a Josep Dubé desde hace muchos años. Es de estas personas que marcaron un antes y un después en mi vida, de una forma profunda, contundente y duradera. ¡Él ha sido mi maestro en tantas cosas! mis primeros aprendizajes del amor incondicional y consciente fueron a su lado, aprender a conectar con la magia de la vida y ver desplegarse las sincronicidades cuando escuchas la voz del corazón, así como a utilizar el coraje para decir mi verdad y enfrentarme al mundo, buscando quién era yo y la huella que quería dejar en la tierra.

Jóvenes y llenos de energía queríamos cambiar el mundo y en la búsqueda de la verdad descubrimos que primero nos teníamos que encontrar a nosotros mismos y convertirnos en el cambio que queremos ver en el exterior.

Ha llovido mucho desde que nuestros caminos físicos se separaron, pero la conexión entre nosotros se ha mantenido de forma incondicional, a través del tiempo y del espacio, porque (entre otras cosas) los dos hemos sido muy perseverantes y fieles al propósito de búsqueda interior. Y, sin ninguna duda, Josep pertenece a mi “grupo de almas”, esas personas que nos elegimos para venir juntos a esta tierra para hacer grandes aprendizajes.

 

 

Ahora ha llevado a cabo el proyecto de escribir un libro “Paraíso conquistado, violado y cautivo” donde habla de su camino recorrido y de innovadoras estrategias que todos podemos utilizar “para alcanzar la libertad individual y colectiva”. Si quieres participar en la campaña de Crowdfunding del libro, aquí tienes el enlace  www.vkm.is/paraisoconquistado, pero nadie mejor que él para que nos cuente de dónde surgió el impulso y hasta dónde pretende llegar.

¿A qué te dedicas?

Desde 1.999 dirijo la Escuela de Salud ALBA cuyos objetivos fundamentales son el desarrollo de la Consciencia, la Comunicación y la Creatividad. En la Escuela trabajamos desde cinco áreas diferentes y complementarias para alcanzarlos: Área de Meditación, Área de Desarrollo personal, Área Formativa, Área de Ecología Social y Área de Talleres. www.escoladesalutlalba.com

¿Cuando surgió el proyecto de escribir el libro?

El amor y el respeto por el lenguaje y el impulso de escribir han estado presentes en mi vida ya desde la infancia, pero este libro nació a raíz de la dramàtica muerte de mi pareja en la primavera de 2.007, y de la necesidad de aportar estratégias útiles ante la crisis humana y planetaria.

¿Cuánto tiempo has dedicado a la elaboración del libro?

Unos diez años.

¿Porqué has escrito este libro? Y, sobretodo, ¿Para qué?

Considero que cuando se escribe desde el alma, lo que se escribe siempre parte de una necesidad propia. En mi caso, las hojas en blanco se han convertido en el más precioso interlocutor, capaz de escuchar con verdadero amor e interés, todo lo que mi Ser necesitaba expresar.

Por otra parte, uno de los motores de escribirlo surgió de la convicción de que un libro es un medio de comunicación que bien utilizado, permite acceder a muchísimas personas a una información de especial interés, al tiempo que las interconecta.

Y en cuanto al para qué, el motor principal ha sido el de transmitir las conclusiones a las que he llegado a través de mi experiencia educativa y terapéutica, y que considero de gran interés social y poco utilizadas como remedio ante la grave situación que padecemos.

¿Porqué escogiste este título?, ¿Eres consciente de que suena muy duro?

Sí, sí, soy consciente, ya que han sido muchos años de reflexión al respecto. Uno de los pilares fundamentales del libro se apoya en la consciencia que aporta un antiguo proverbio que dice: “Para llegar al alba, es necesario recorrer el camino de la noche”. El título refleja  que nuestro paraíso interior y exterior están muy enfermos, y que precisamente llevan tantos siglos así por qué a la mayoría le ha resultado demasiado duro mirar cara a cara la enfermedad, para poder curarla. En el libro explico ampliamente lo importante que es atender a los síntomas de enfermedad con plena consciencia, para propiciar una curación definitiva.

¿A quién va dirigido?

A todo el mundo, por supuesto.

¿Cómo funciona su lectura, cuenta con una guía o mapas?

Lo he diseñado con mucho amor y respeto para que facilite la lectura y la compresión. Inicialmente me centro en definir ampliamente el concepto de “paraíso”, y sus ausencias. A continuación dedico un capítulo a cada aspecto fundamental del problema o conflicto, explicando en que consiste la conquista, la violación y el cautiverio. Y el último capítulo se titula “El camino de vuelta a casa”, que funciona a modo de mapa guía de resolución, y en el que incluyo también aspectos autobiográficos.

¿Qué piensas sobre la capacidad de la humanidad de cambiar de dirección?, ¿Estamos a tiempo?

Si, tengo esperanza, y por eso he escrito este libro. Pero también sé que solo será posible si aprendemos a responder con verdadera habilidad y consciencia. La vida siempre ha estado de nuestro lado, es la humanidad la que todavía no ha sabido liberarse del yugo que la oprime.

¿Cómo te sientes una vez llevado a cabo la parte principal del proyecto: escribir el libro?

Es una sensación muy especial, tanto el proceso de escribirlo como llegar al final. Me siento satisfecho, orgulloso y profundamente emocionado. Es comparable a un embarazo o parto intrauterino y al parto extrauterino. El libro es un precioso bebé, que espero que sea tomado en consideración por la comunidad.

¿Confías en poder materializarlo?

Con toda seguridad. Todavía quedan 16 días y cuento con un equipo de personas cercanas que están trabajando en ello.

¿Qué les dirías a los posibles mecenas para que se animen a colaborar?

Que a pesar de la dureza del título se fijen en la belleza y la esperanza de la portada del libro, y en la carga de amor y esperanza que alberga toda la información que incluimos en  la campaña de crowdfunding para editar el libro.

¿Qué les espera a los futuros lectores de tu libro?

Una de esas experiencias de corazón a corazón, cercanas y que no se olvidan. El acceso a una información muy poco habitual, y respuestas a incognitas vitales por solucionar.

 

Así que, si te importa quién va a decidir cómo será el futuro de la humanidad y el planeta, te invito a ser cómplice para que este libro “Paraíso conquistado, violado y cautivo” vea la luz.
En este enlace encontrarás toda la información para poder participar y hacerlo posible:  www.vkm.is/paraisoconquistado . La campaña acaba el próximo  10 de abril, me encantará tener este libro entre mis manos, estoy segura que nos aportará a todos reflexiones y caminos muy interesantes. ¡Nos vemos por el camino!

(17-03-25) Llucia Mir