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Un beso redondo

Disfrutar a cualquier edad a través del juego

Video Star “Un beso redondo” con Llucia y Nora

Siempre es un buen momento para disfrutar y aprender (a cualquier edad) a través del juego, porque la verdadera edad es la que uno/a siente por dentro, mucho más que la fecha de nacimiento. Y cuando juego con mi hija Nora, los significados son más amplios y profundos.

El juego es un gran invento de la naturaleza, en el mundo animal la mayoría de aprendizajes importantes para la vida, cómo conseguir comida o socializarse, se hacen a través del juego.

Los seres humanos somos animales y compartimos con ellos esta herramienta básica para ejercitar capacidades y destrezas de una forma lúdica pero, además, contamos con otras características propias de nuestra especie, y estas también se desarrollan y transmiten mediante el juego.

El juego está presente en todas las culturas, las personas transferimos a otras personas a través de él habilidades prácticas y psicológicas, conocimientos y hábitos, así como valores y creencias que pertenecen a nuestro ámbito familiar, social y cultural.

El juego es libre y voluntario, es una de las formas primarias de comunicación, previa a la aparición del lenguaje. Se puede comprobar observando a  niños que se acaban de conocer y pertenecen a culturas diferentes, al cabo de poco tiempo empiezan a interactuar jugando, sin necesidad de entenderse con palabras.

El juego maneja mensajes simbólicos, es una actividad creativa, espontánea y original, suele incluir cierta tensión e incertidumbre que cautiva nuestros sentidos y va acompañado de la alegría y la conciencia de ser de otro modo que en la vida cotidiana.

En la infancia es una herramienta crucial para todos los aprendizajes, pero además espero (y deseo) que algún día la mayoría de contenidos académicos se transmitirán en todas las edades y de forma predominante, a través de la creatividad y el juego.  Porque además de contar con la ventaja del divertimento, implica imaginación e improvisación (incluso cuando hay “reglas”), a veces predomina el cuerpo y en otros la mente, aunque a menudo para navegar por lugares poco comunes algo que, cada vez más, necesitaremos en este Planeta Tierra, para enfrentarnos a los retos del futuro que hoy en día ni siquiera podemos imaginar. Además, el juego siempre incluye una “emoción”, que es la mejor manera de “fijar” los aprendizajes.

Descubrí su poderes curativos haciendo la formación de Terapeuta Psico-corporal, comprobé en mi propia experiencia  la veracidad y profundidad con que se puede trabajar el autoconocimiento cuando se utiliza el juego consciente.

He comprobado con los años que las personas de cualquier edad que siguen teniendo ganas de jugar son más felices (sean cuáles sean sus circunstancias vitales), poseen sentido del humor, la capacidad de reírse de sí mismas, conocen mejor a su niño/a interior, son más atrevidas a la hora de tener experiencias nuevas y más tolerantes con las equivocaciones, propias y ajenas. Porque todas esas cualidades son intrínsecas al “simple” hecho de jugar, sin propósito ni intención, tan solo por el placer de cambiar por un rato de “personaje”.

Y tú, ¿cuándo fue la última vez que jugaste?, ¿Cuántas cosas has enseñado a tus hijos/as jugando con ellos?, ¿cuántas has aprendido con sus juegos?, ¿cuánto tiempo ha pasado desde que te dolió la barriga de tanto reír?, ¿cuándo te pusiste en ridículo y no te importó?, ¿sigues haciendo o recibiendo bromas? … estas y otras preguntas pueden servir de reflexión para darse cuenta de si “te tomas demasiado en serio” y has perdido (o conservado) la capacidad de disfrutar y aprender jugando.

Yo, por mi parte, procuro jugar a menudo, con mi cuerpo y con mi mente, con la palabra o el silencio, con niños y sin ellos,… tengo la suerte de contar con unos padres que son un ejemplo vivo de lo poco que importan los años y lo mucho las ganas de vivir. Aquí os dejo con ellos, en el Vídeo Star “Resistiré” del Dúo Dinámico con Mita y Guiem, dirigido por su nieta más pequeña, mi hija Nora:

acompañArte

 

Llegar a la cima

Días “mantequilla” y días “agua” (17-04-09)

El otro día subiendo a la montaña me sentía muy “pesada”, era como si cada paso me costara el doble de lo normal… y eso no ayuda cuando estás subiendo una cuesta bien empinada y pedregosa.

Le comenté a mi compañera de senderismo: hoy tengo un día “mantequilla”.

Estuvimos riendo un rato a cuenta de la expresión y aprovechamos para hablar sobre las grandes diferencias que puede haber en la percepción de los días, según sean “mantequilla” o “agua” y sobre las estrategias que utilizamos cada una cuando nos los encontramos.

A veces estoy nadando y el agua se me hace “dura”, o puede que esté navegando en piragüa y el aire parece “espeso” y si camino, los pies se convierten en “piedras”. Se trata de los días mantequilla.

En cambio otras veces me deslizo, navego y subo… fluyendo en mis días “agua”.

Esto, además, se manifiesta en cualquier otra actividad o circunstancia, aunque los deportes me permiten detectar rápidamente en que clase de día me encuentro. Si estoy trabajando en un día “mantequilla” puede que me sienta cansada, que se me hagan eternas las horas,  que pierda cosas que necesito…

La cuestión, para mí más importante, es lo que hago cuando me enfrento a las cosas que no fluyen, lo que me funciona para ir más allá y, en la medida de lo posible, seguir disfrutando de la vida.

Lo primero: la naturaleza siempre me reconforta, despeja mi mente y me maravilla. Tenerlo claro me ayuda a encontrar mis momentos de contacto con la belleza y la energía del Mundo Natural. Es una forma de nutrirme.

Agua en la Naturaleza

Lo segundo: cuando las cosas me cuestan procuro concentrarme en el “presente”. He comprobado que si pienso en lo que me queda por hacer, me acelero para compensar la lentitud de las cosas o me quejo por lo que me está pasando… todas las sensaciones se intensifican y, por Ley de Murphy, las cosas suelen empeorar. En cambio, si me concentro en cada paso que doy y observo aquello que estoy haciendo, consigo sostener y continuar.

Lo que me lleva a lo tercero: la constancia muestra sus recompensas de forma más intensa, precisamente cuando no es fácil. Cuando tengo ganas de rendirme, de acabar lo que estoy haciendo o de cambiar de día, si soy bien consciente de lo que voy sintiendo, me sirve mucho continuar y llevar a cabo lo que me he propuesto. Porque llegar al final siempre supone ganar perspectiva.

Cuando lo consigo, siento la alegría interior del trabajo bien hecho. Como cuando contemplo este paisaje desde la cima de la montaña mientras noto el viento en mi cara y huelo el romero y los pinos. Y… ¡hete aquí!: un dia “mantequilla”, convertido en un dia “agua”.

Cima montaña

acompañArte

Josep Dubé. “Paraíso conquistado, violado y cautivo” (17-03-25)

Conozco a Josep Dubé desde hace muchos años. Es de estas personas que marcaron un antes y un después en mi vida, de una forma profunda, contundente y duradera. ¡Él ha sido mi maestro en tantas cosas! mis primeros aprendizajes del amor incondicional y consciente fueron a su lado, aprender a conectar con la magia de la vida y ver desplegarse las sincronicidades cuando escuchas la voz del corazón, así como a utilizar el coraje para decir mi verdad y enfrentarme al mundo, buscando quién era yo y la huella que quería dejar en la tierra.

Jóvenes y llenos de energía queríamos cambiar el mundo y en la búsqueda de la verdad descubrimos que primero nos teníamos que encontrar a nosotros mismos y convertirnos en el cambio que queremos ver en el exterior.

Ha llovido mucho desde que nuestros caminos físicos se separaron, pero la conexión entre nosotros se ha mantenido de forma incondicional, a través del tiempo y del espacio, porque (entre otras cosas) los dos hemos sido muy perseverantes y fieles al propósito de búsqueda interior. Y, sin ninguna duda, Josep pertenece a mi “grupo de almas”, esas personas que nos elegimos para venir juntos a esta tierra para hacer grandes aprendizajes.

 

 

Ahora ha llevado a cabo el proyecto de escribir un libro “Paraíso conquistado, violado y cautivo” donde habla de su camino recorrido y de innovadoras estrategias que todos podemos utilizar “para alcanzar la libertad individual y colectiva”. Si quieres participar en la campaña de Crowdfunding del libro, aquí tienes el enlace  www.vkm.is/paraisoconquistado, pero nadie mejor que él para que nos cuente de dónde surgió el impulso y hasta dónde pretende llegar.

¿A qué te dedicas?

Desde 1.999 dirijo la Escuela de Salud ALBA cuyos objetivos fundamentales son el desarrollo de la Consciencia, la Comunicación y la Creatividad. En la Escuela trabajamos desde cinco áreas diferentes y complementarias para alcanzarlos: Área de Meditación, Área de Desarrollo personal, Área Formativa, Área de Ecología Social y Área de Talleres. www.escoladesalutlalba.com

¿Cuando surgió el proyecto de escribir el libro?

El amor y el respeto por el lenguaje y el impulso de escribir han estado presentes en mi vida ya desde la infancia, pero este libro nació a raíz de la dramàtica muerte de mi pareja en la primavera de 2.007, y de la necesidad de aportar estratégias útiles ante la crisis humana y planetaria.

¿Cuánto tiempo has dedicado a la elaboración del libro?

Unos diez años.

¿Porqué has escrito este libro? Y, sobretodo, ¿Para qué?

Considero que cuando se escribe desde el alma, lo que se escribe siempre parte de una necesidad propia. En mi caso, las hojas en blanco se han convertido en el más precioso interlocutor, capaz de escuchar con verdadero amor e interés, todo lo que mi Ser necesitaba expresar.

Por otra parte, uno de los motores de escribirlo surgió de la convicción de que un libro es un medio de comunicación que bien utilizado, permite acceder a muchísimas personas a una información de especial interés, al tiempo que las interconecta.

Y en cuanto al para qué, el motor principal ha sido el de transmitir las conclusiones a las que he llegado a través de mi experiencia educativa y terapéutica, y que considero de gran interés social y poco utilizadas como remedio ante la grave situación que padecemos.

¿Porqué escogiste este título?, ¿Eres consciente de que suena muy duro?

Sí, sí, soy consciente, ya que han sido muchos años de reflexión al respecto. Uno de los pilares fundamentales del libro se apoya en la consciencia que aporta un antiguo proverbio que dice: “Para llegar al alba, es necesario recorrer el camino de la noche”. El título refleja  que nuestro paraíso interior y exterior están muy enfermos, y que precisamente llevan tantos siglos así por qué a la mayoría le ha resultado demasiado duro mirar cara a cara la enfermedad, para poder curarla. En el libro explico ampliamente lo importante que es atender a los síntomas de enfermedad con plena consciencia, para propiciar una curación definitiva.

¿A quién va dirigido?

A todo el mundo, por supuesto.

¿Cómo funciona su lectura, cuenta con una guía o mapas?

Lo he diseñado con mucho amor y respeto para que facilite la lectura y la compresión. Inicialmente me centro en definir ampliamente el concepto de “paraíso”, y sus ausencias. A continuación dedico un capítulo a cada aspecto fundamental del problema o conflicto, explicando en que consiste la conquista, la violación y el cautiverio. Y el último capítulo se titula “El camino de vuelta a casa”, que funciona a modo de mapa guía de resolución, y en el que incluyo también aspectos autobiográficos.

¿Qué piensas sobre la capacidad de la humanidad de cambiar de dirección?, ¿Estamos a tiempo?

Si, tengo esperanza, y por eso he escrito este libro. Pero también sé que solo será posible si aprendemos a responder con verdadera habilidad y consciencia. La vida siempre ha estado de nuestro lado, es la humanidad la que todavía no ha sabido liberarse del yugo que la oprime.

¿Cómo te sientes una vez llevado a cabo la parte principal del proyecto: escribir el libro?

Es una sensación muy especial, tanto el proceso de escribirlo como llegar al final. Me siento satisfecho, orgulloso y profundamente emocionado. Es comparable a un embarazo o parto intrauterino y al parto extrauterino. El libro es un precioso bebé, que espero que sea tomado en consideración por la comunidad.

¿Confías en poder materializarlo?

Con toda seguridad. Todavía quedan 16 días y cuento con un equipo de personas cercanas que están trabajando en ello.

¿Qué les dirías a los posibles mecenas para que se animen a colaborar?

Que a pesar de la dureza del título se fijen en la belleza y la esperanza de la portada del libro, y en la carga de amor y esperanza que alberga toda la información que incluimos en  la campaña de crowdfunding para editar el libro.

¿Qué les espera a los futuros lectores de tu libro?

Una de esas experiencias de corazón a corazón, cercanas y que no se olvidan. El acceso a una información muy poco habitual, y respuestas a incognitas vitales por solucionar.

 

Así que, si te importa quién va a decidir cómo será el futuro de la humanidad y el planeta, te invito a ser cómplice para que este libro “Paraíso conquistado, violado y cautivo” vea la luz.
En este enlace encontrarás toda la información para poder participar y hacerlo posible:  www.vkm.is/paraisoconquistado . La campaña acaba el próximo  10 de abril, me encantará tener este libro entre mis manos, estoy segura que nos aportará a todos reflexiones y caminos muy interesantes. ¡Nos vemos por el camino!

(17-03-25) Llucia Mir